La medida (que redujo a 20,75 el interés máximo) les significará un ahorro de cerca de 900 millones de pesos en intereses mensuales de las compras que hicieron con dinero plástico en Navidad.
Y sobre los cinco billones de pesos que deben en total, la medida representa un ahorro de 4.500 millones de pesos mensuales en intereses.
Las empresas también recibieron su regalito de Reyes, pues hasta el 15 de diciembre habían comprado más de 35 mil millones de pesos con sus tarjetas de crédito corporativas.
Las tasas de interés de estas compras también bajan automáticamente a 20,75 por ciento, con excepción de las hechas en la primera semana de diciembre con plazo entre 13 y 18 meses, en las que se cobraba en promedio 17,31 por ciento efectivo anual.
Además, tanto personas como empresas hacen avances en efectivo, y estos préstamos son los que suelen tener los intereses más caros. A mitad de diciembre, la gente había sacado 103.000 millones de pesos en avances, y con tarjetas empresariales se habían sacado 14.000 millones.
Este alivio llega en momentos en que había expectativas al contrario, es decir, que las tasas de interés podrían subir 10 puntos porcentuales por la decisión del Gobierno de aumentarlas para los créditos de consumo.
La medida se había tomado el 29 de diciembre cuando la Superintendencia Financiera emitió una resolución en la que creaba tres tasas de usura para préstamos comerciales, de consumo y microcréditos en niveles de 16,61; 31,02 y 32,09 por ciento respectivamente. El alza en consumo generó una gran polémica por lo que el Gobierno se retractó de la decisión menos de una semana después.
Las tarjetas de crédito, un mercado que se crece
Según la Superintendencia Financiera, hasta el pasado mes de noviembre del 2006, la cartera total de las tarjetas de crédito ascendía a 5,5 billones de pesos.
De esa suma, cinco billones de pesos correspondían a cartera calificada con riesgo "A", es decir, de usuarios con muy buen comportamiento en el pago de sus obligaciones.
Otros 212.000 millones de pesos estaban catalogados en nivel de riesgo "B" y otros 220.000 millones de pesos estaban repartidos entre clientes con las más bajas calificaciones (C, D, E).
En Colombia existían hasta noviembre del año pasado 3,6 millones de tarjetas de crédito, de las cuales 2,1 millones eran de la red Credibanco y 1,22 millones de MasterCard.
En el mercado también había otras 355.000 tarjetas de marcas como Falabella, con 200.000, y American Express con 155.000 plásticos.
Estas dos marcas han aumentado su participación de manera sustancial.
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