2006/12/26

Confianza empresarial se estanca y roza “pesimismo”

Pese al repunte del desempeño de la economía registrado en el último Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) de octubre (de 5,3%) y que devolvió las sonrisas a las autoridades, la confianza empresarial se mantiene en su peor nivel desde mediados de 2003.

De acuerdo al Índice de Confianza Empresarial (ICE) de diciembre, que elabora el Centro de Investigación en Empresas y Negocios (CIEN) de la Universidad del Desarrollo (UDD) en conjunto con Diario Financiero (DF), esta variable no logró remontar desde el mes anterior, se situó en 0,8 puntos, y está a punto de pasar a la clasificación de “pesimismo”.

Poca fe. Esa frase podría resumir el sentimiento generalizado que ha tenido el sector empresarial durante los últimos dos meses del año sobre las perspectivas de la economía nacional. La marca de diciembre fue sólo dos décimas superior a la registrada en noviembre pasado, cuando llegó a 0,6%, lo que indica que la tendencia sigue en sus niveles más bajos de los últimos tres años y daría cuenta de que no fue suficiente el repunte de octubre.

De hecho, la cifra es 11 puntos porcentuales menor a la registrada durante el mismo mes del ejercicio anterior. Sin embargo, el indicador global aún es una cifra sobre cero, con lo que refleja “optimismo”, los números negativos son sinónimo de “pesimismo”, explica el investigador del CIEN, William Díaz.

Es que las señales que el empresariado ha recibido de parte de la autoridad durante los últimos meses habrían mermado sus expectativas. “Hay dos cosas que preocupan, una es que desde junio en adelante veníamos observando que no más de dos de los seis sectores mostraban indicadores negativos, pero en las últimas dos mediciones –de noviembre y diciembre- aumentaron a cuatro sectores”, destaca el economista.

Es que si el Imacec de octubre no logró remontar la confianza, tampoco lo hizo la baja sostenida en el precio del petróleo en los mercados internacionales ni la decisión del Banco Central de mantener la tasa de política monetaria congelada en el actual 5,25%, y sin que se vean movimientos al alza en el mediano plazo, lo que ha sido ratificado con las palabras del presidente del instituto emisor, Vittorio Corbo, y de otros consejeros en cuanto a que se quitó “el sesgo alcista” a la política monetaria.

Tampoco hizo repuntar el indicador el paquete de medidas pro inversión anunciado por el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, a fines de noviembre, ante cientos de empresarios reunidos en Enade. Así, esa batería de medidas estaría teniendo la misma suerte del plan Chile Compite, al no ser considerada como “suficiente” para lograr empujar el desempeño en los próximos años.A esto se agrega la incertidumbre sobre qué pasará en el sector energético durante el próximo año.

“Creo que el ministro (Velasco) trató de dar una señal en el sector privado, pero los empresarios esperan medidas mucho más profundas y más definitivas. Por ejemplo, reducir el impuesto de timbres y estampillas cuando perfectamente se puede eliminar sin causar ninguna externalidad negativa, señales como esa hacen que los empresarios tomen bien un anuncio, pero cuando lo examinan en detalle ven que es insuficiente”, agrega Díaz.

El sector empresarial podría estar a la espera de una señal más contundente de parte de las autoridades monetarias para reactivar la economía. En esta línea, es posible que una corrección a la baja del tipo rector sirva como un mensaje de que se busca reactivar la actividad, aunque en la práctica una reducción de 25 puntos base no influya mayormente en el sistema crediticio.

Basta ver que mientras el instituto emisor siguió subiendo la TPM, las tasas de largo plazo –las más importantes desde el punto de vista de proyectos de inversión- continuaron cayendo y hoy están en niveles históricamente bajos.

Asimismo, los empresarios están a la espera de cambios en el mercado laboral, apuntando a mayor flexibilización, y reformas tributarias, “ya que los costos de las empresas son los que están teniendo fuertes repercursiones y el costo del mercado laboral es un problema de todos los días”, postula el experto del CIEN.

Sectores
El sector que más retrocedió en su nivel de optimismo fue la construcción, al caer 7,3 puntos base. En términos del impacto sobre el indicador, esto significó una resta de 0,96 puntos en relación con el mes anterior, aunque sigue siendo uno de los rubros más optimistas.

El sector industrial por su parte, pese a experimentar un retroceso menor, de dos puntos porcentuales, representó también una de las mayores contracciones a nivel del indicador general (0,54 puntos).Ambos resultados se compensaron durante diciembre con las mejores perspectivas del sector minero, el que pese a ser aún pesimista, mejoró en 9,2 puntos porcentuales, pasando de –11,4 a –2,2.

Este salto representó 1,23 puntos en el ICE.Asimismo, una mejora en el indicador de comercio, así como el optimismo del sector financiero –el de mejores perspectivas entre todos los rubros–, han contribuido para que el indicador se muestre aún en valores positivos, explica Díaz.


http://www.diariofinanciero.cl

1 comentario:

Anónimo dijo...

Y eso que Chile destaca por su dinamismo ¿que nos espera a los otros paises latinoamericanos?
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