Los argentinos recuperaron notablemente su nivel de consumo en 2005, no por haber aumentado su poder de compra gracias a subas salariales, sino por el importante crecimiento que tuvo la oferta del crédito para el consumo, fundamentalmente del sector no bancario.Así concluyó la consultora Deloitte en su informe mensual, donde afirmó que el 2005 puede ser caracterizado como "el año de la consolidación del crecimiento de la economía", y subrayó que sin lugar a dudas, uno de los principales motores de este crecimiento ha sido "el consumo de sus habitantes". Esto se puede observar evaluando, entre otras variables, el crecimiento de las ventas en supermercados y shopping centers, como así también en las cadenas de electrodomésticos. No obstante, resulta paradójico que el crecimiento del consumo haya sobrepasado ampliamente la recuperación del poder adquisitivo de los salarios. Lo que, en gran medida, se explica por el constante crecimiento de la oferta de financiamiento, tanto del sistema bancario tradicional como del "no bancario".
Producto del fuerte crecimiento económico y de sus acciones comerciales, los bancos vienen aumentando mes a mes sus volúmenes de préstamos al consumo, alcanzando en la actualidad un monto de 10.400 millones de pesos.
Con respecto a los instrumentos de crédito al consumo existentes, la tarjeta de crédito fue el que más evolucionó en los últimos tiempos.
Si bien el mercado de tarjetas se encuentra liderado por los bancos, a través de las marcas Visa (que cuenta con una participación del 37 por ciento), Mastercard (14) y American Express (6); también se destacan algunas no bancarias, como Tarjeta Naranja, que alcanzó una franja del 11 por ciento, constituyéndose en la tercera tarjeta de crédito del país.CMR Falabella, con un 4 por ciento de participación, y Credial, con el 2 por ciento, son otros dos casos de importancia.Estas tarjetas forman parte del denominado sistema financiero "no bancario", compuesto por entidades emisoras de créditos al consumo bajo las modalidades de compañías financieras, mutuales, cooperativas de crédito y comercios minoristas.Estas sociedades otorgan créditos y emiten tarjetas en forma similar a la utilizada por un banco, pero focalizándose en clientes que, ya sea por sus niveles de ingreso y características sociales o por la falta de formalización de sus empleos, no pueden acceder a los productos tradicionales.
Según las proyecciones de Deloitte, para 2006 el tamaño del mercado de créditos para el consumo alcanzará los 20.000 millones de pesos.De este monto, el sistema bancario abarcará solamente un 50 por ciento, quedando el 50 restante bajo la órbita del sistema "no bancario", lo que demuestra la importancia que para la economía en su conjunto posee este sector.
Fuente: Los Andes On Line, Mendoza, Argentina, 01 de febrero del 2006
No hay comentarios.:
Publicar un comentario