2006/01/22

El microscopio de Nestlé



La meta final de Peter Brabeck-Letmathe, del directorio y CEO de la multinacional, casi utópica, es que Nestlé pueda ofrecer a cada consumidor una nutrición individualizada.

El número uno de la gigante suiza ha seguido apuntándoles medio a medio a las necesidades de un consumidor cada vez más sofisticado. El tema hoy son los productos que ayudan a enfrentar las enfermedades del mundo moderno.Tremenda es la lupa con la que los investigadores de Nestlé le siguen la pista al consumidor. Y es que con la friolera de más de US$ 1.000 millones que al año destinan en investigación y desarrollo de nuevos productos -y mejoras en los ya existentes- la cosa anda como avión.
Durante los últimos años, el foco de los investigadores de la multinacional suiza ha sido la elaboración de productos con componentes farmacológicos, para que junto con alimentar entreguen mejoras concretas a la salud.Este fue el camino que decidió tomar en 1997 Peter Brabeck-Letmathe, en su doble rol de presidente del directorio y CEO de Nestlé. Hoy, esta sola área de negocios presenta ventas por unos US$ 1.900 millones, sin contar los US$ 4.300 millones que facturan sus productos del área de nutrición."Estamos en un proceso de innovación estratégica de todo el grupo.
En los primeros 130 años de la historia de Nestlé -la compañía tiene 140- creamos valor a través de la transformación de productos agropecuarios en industrializados. Luego seguimos agregando valor por el lado de la conveniencia, transformándolos en solubles e instantáneos", explica el propio Peter Brabeck-Letmathe, en exclusiva para "Enfoques" de El Mercurio, en su paso por Chile hace unos días.
Y es que los investigadores reunidos en Lausana, Suiza, que ya llevan un tiempo con "la salud" como lema, han definido que las grandes áreas de investigación que les permitirán seguir creciendo es el universo de enfermedades del mundo moderno: la problemática de la inmunidad, las alergias -sobre todo para los jóvenes-, la diabetes, los problemas cardiovasculares y la osteoporosis (especialmente en el caso de las mujeres).
La meta final, muy a largo plazo, es que Nestlé pueda ofrecer a cada consumidor una nutrición individualizada. Lo otro es el estudio del metabolismo, área gris para muchos científicos, pero de gran importancia en los requerimientos biológicos del planeta.Pero Brabeck-Letmathe es pragmático. Este trabajo no es un capricho personal ni tampoco está desprovisto del análisis de los perfiles de consumidores. La clave, finalmente, es el cruce entre lo que un consumidor "quiere" y lo que realmente "necesita". Y pone como ejemplo el caso chileno: "Aquí Nestlé Chile realizó un estudio demográfico de distintos grupos socioeconómicos, poniendo especial énfasis en las necesidades de los consumidores de bajos ingresos. Sobre este estudio, que nos abre los ojos para ver cómo vive la gente, qué es lo que necesitan los grupos y cuáles son sus prioridades, estamos desarrollando series de productos para llegar a todos estos segmentos".Se refiere, en síntesis, a alimentos con características específicas de nutrición, donde el precio y la obesidad están entre las variables principales: hablamos de productos más livianos en azúcares, grasas y sodio, elementos que impactan en el peso y el corazón.Pero no es lo único: también se han asociado con el Instituto de Nutrición y Tecnología de Alimentos (INTA) para la investigación de los consumidores de mayor edad, lanzando, posteriormente, toda una gama especial para este segmento, disponible en farmacias y supermercados.
El análisis de Nestlé parte sobre la base que el 20% de la población en Chile, dentro de los próximos 10 a 15 años, va a tener más de 60 años.Otro avance se está dando en el segmento de los cereales para el desayuno, que en 2005 fueron el centro de una polémica por las altas concentraciones de azúcares y sodio en la fórmula: relanzarán los cereales con un 11% menos de sodio. Incluso, en la actualidad, Chile ya exporta cereales, al menos a Japón y Australia.
En total, en nuestro país, la compañía trabaja en 15 a 20 nuevos productos o mejoras en la composición de otros ya existentes. Y adelantan que para los próximos cinco años invertirán US$ 200 millones en suelo chileno.
Pasando revista
Cada dos años, aproximadamente, Peter Brabeck-Letmathe pisa losa chilena. Aparte de pasar revista a la operación en nuestro país, aprovecha de compartir con sus amigos (luego de ser vendedor de Nestlé Austria se vino a Chile en 1970 como director de ventas nacional y se quedó por diez años, terminando no sólo como director de marketing, sino que casado con una chilena) y realizar hermosas travesías en el norte o el sur, arriba de una moto."El año 2003, cuando me reuní con el Presidente Lagos, definimos que por las características de Chile, Santiago sería la sede de la región Sudamérica Austral (que comprende Chile, Bolivia, Perú, Argentina, Uruguay y Paraguay). Hoy, con gran satisfacción puedo decir que se han cumplido todos los objetivos. Tenemos en Santiago un centro de servicios regionales y unificamos el manejo de la región, respetando las especificidades de cada país", comenta.
Para el número uno de Nestlé, ésta es una región ejemplar, "comparable con el resto del mundo". Y agrega: "Hemos visitado todo el capital de trabajo que utilizamos, las materias primas en stocks, el servicio al cliente, la calidad de los productos elaborados y las quejas de los consumidores, todos indicadores que hacen que la región, especialmente Chile, aparezca al nivel de los países de clase mundial".Tampoco elude la coyuntura política. Ante los cambios de gobierno en la región no le preocupan las tendencias que puedan tomar el poder en los distintos sillones presidenciales: "Tenemos una historia de 140 años y nuestro principio es que nosotros estamos al servicio de los pueblos y no al servicio de los gobiernos. Mientras estemos aceptados dentro de los gobiernos y mientras se nos permita trabajar, seguiremos trabajando. Tenemos presencia en todos los países del mundo, incluso fábricas en Cuba, porque el gobierno nos invitó a participar".Y explica que, eso sí, tienen un trío de demandas básicas para participar en un mercado: ser controladores mayoritarios del capital local; tener el control de las empresas e inversiones autónomamente y que se reconozcan los contratos de asistencia técnica y royalty."La situación de Chile es incomparable a cualquier otro país porque tiene más madurez democrática incluso que muchos países de Europa, y cuenta con instituciones fuertes, con lo que el resultado de las elecciones -ya resuelto- no tendrá ninguna incidencia en el plan de inversiones de Nestlé", aclara.
Al terminar la conversación, Peter Brabeck-Letmathe adelantó que espera dejar su puesto de CEO en dos años más. Aún no sabe si mantendrá el sillón de presidente del directorio. A pesar de la estatura del cargo y los beneficios, el trabajo ha sido duro. Estar a la cabeza de la principal empresa alimentaria del mundo no es una tranquila taza de leche.
EN CIFRAS
5 fábricas tiene la empresa en Chile
US$ 730 millones vendió en el país en 2005
US$ 200 millones invirtió aquí en el lapso 2003-2005

Fuente: diario El Mercurio, Santiago, Chile. Domingo 22 de enero de 2006

No hay comentarios.: