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2014/07/31

Benetton será demandada por competencia desleal en el país

Tras 18 años de comercialización de productos y la apertura de 11 tiendas, la marca italiana le cambió las reglas de juego a la compañía local Belluno, la dejó en la quiebra y negoció con Falabella.

En los próximos días, Constanza Jurado y su esposo Ricardo Hernández, instaurarán dos demandas contra la compañía italiana Benetton, una por competencia desleal y otra por agenciamiento comercial.
Durante 18 años, este matrimonio fue la cara visible de dicha marca en Colombia. Desde el año 1995, lideraron la apertura de 11 locales comerciales en las principales ciudades y centros comerciales del país y posicionaron el nombre, a punta de buen servicio al cliente y colecciones siempre actualizadas y disponibles en sus vitrinas.
La historia cambió a partir de noviembre del 2008, a raíz de una nueva estrategia en la comercialización, promovido desde la casa matriz de Benetton, que hoy tiene a esta familia, dueña de la marca Belluno, en la quiebra, con parte de sus activos embargados y más deudas.
El monto de las dos demandas que se instaurarán asciende a unos 8 millones de dólares, dinero que esta familia reclama como indemnización, porque se sienten engañados tras la imposición de nuevas reglas de juego, que los llevaron a un grave estado de insolvencia e iliquidez.
LA HISTORIA
En 1995, la compañía local Colombia Fashion era el único distribuidor en tiendas de los artículos de Benetton, pero las ventas no marchaban y pusieron a la venta los locales que tenían.
Constanza Jurado cuenta que se consiguió prestados 25 millones de pesos y adquirió “la tienda más pequeña de la oferta”, ubicada en Hacienda Santa Bárbara, en Bogotá. En 1997 abrió en Unicentro; en el 2003, dos en el Andino, inauguró en Cali, y compró las tiendas Benetton de Medellín y Cartagena. “Así llegué a tener 11 tiendas comercializando y posicionando la marca con buen servicio”, dice.
Las utilidades siempre fueron reinvertidas, pues era la única manera de crecer, debido a su limitado músculo financiero.
El inventario se lo compraban a Matteo Lena, un agente de la marca en Miami, que distribuía a Venezuela, Panamá y Centroamérica. “El mío siempre representó el pedido más grande de la zona”, dice Jurado. “Nunca tuve ningún acuerdo específico, lo único que hubo fue un contrato cada vez que se abría una tienda. Era para la utilización del logo”.
Un abogado consultado por Portafolio señaló que esa práctica “es común cuando una persona o empresa quiere evitar un agenciamiento comercial, es decir, negarles ciertos derechos de representación e independencia a quienes comercializan sus productos en un determinado territorio. “Se ‘disfraza’ el agenciamiento comercial porque crea derechos, exclusividades y obligaciones”, agrega el abogado civil.
Belluno, la compañía del matrimonio Hernández-Jurado, compraba la ropa, le ponía precio de acuerdo a las condiciones del mercado, “siempre con márgenes bajos”, dice Jurado, y todo funcionó bien hasta noviembre del 2008. “De Benetton me visitaron en Bogotá para decirme que iban a comercializar sus productos con Falabella y que, por ese acuerdo, yo tenía que bajar mis márgenes porque no eran convenientes para los nuevos socios”.
Eso representaba bajar los precios y eliminar cualquier posibilidad de generar utilidad. “Me ofrecieron compensar con más volumen, pero empezaron a aplastarme por ser un intermediario más y un eslabón de la cadena que les incomodaba”, agrega Jurado. Benetton se comercializa en Perú y Chile en las grandes superficies de Falabella.
“A partir del 2009, la utilidad fue mínima, en el 2010, pasamos raspando; en el 2011 y 2012, pérdidas. El año pasado cerramos con un déficit de 1.300 millones de pesos”.
Eso, sumado al arancel a las importaciones de ropa, impuesto por el Gobierno de Colombia, fue el caos para Belluno.
Así las cosas, y ante la baja de rentabilidad y una deuda acumulada con Benetton que se acercaba a los 1,6 millones de dólares, la marca italiana decidió suspender el suministro de mercancía a Belluno en agosto del año pasado. Meses después, en noviembre, la compañía comunicó a nivel mundial que “reorientará la estructura de su negocio”, que incluía la eliminación del 25 por ciento de las tiendas que no estaban en línea con el posicionamiento de la marca. “Fue una estrategia imposible de neutralizar, pues redujo progresivamente el margen a Belluno e hizo la transición a Falabella”, cuenta Jurado.
En junio pasado, Belluno presentó una solicitud de conciliación en busca de indeminzación. Benetton, representada por la firma de abogados Gómez-Pinzón, pidió aplazamiento de un mes, “sin ánimo conciliatorio, pues hasta la fecha no se ha recibido alguna propuesta”.
DEMANDAS POR US$ 8 MILLONES
En la conciliación, Belluno formuló las pretensiones con base en análisis financieros, explicó el abogado que los representa, Luis Fernando Vélez. “Se calcularon pérdidas por la arbitraria reducción del margen”, explica el jurista. Son dos demandas: por competencia desleal (lucro cesante pasado y futuro, y daño emergente). La otra demanda es por cesantía comercial, pues Benetton niega convenios de agenciamiento.

2012/10/08

“No somos una empresa de fast fashion como otras compañías”


“No somos una empresa de fast fashion como otras compañías”
El hijo mayor de Luciano Benetton toma el timón para salvar a la firma. Una de sus primeras decisiones: dejar de cotizar en Milán.
Expansión, España.

Alessandro Benetton debió darle un disgusto a su padre, Luciano, cuando tras terminar su postgrado en Harvard le dijo que no quería trabajar en la empresa familiar. Hoy, veinte años después, es la nueva cara (y la esperanza) de este grupo italiano de moda. Tras desarrollar toda su carrera fuera de la empresa, llega a Benetton para enderezar la estrategia y las finanzas del grupo, que no crece desde hace diez años.

Sus primeras decisiones han sido contundentes: sacó a la compañía de la bolsa de Milán, nombró a un director creativo –por primera vez en la historia del grupo–, y lanzó una polémica campaña de publicidad que busca al cesante del año entre jóvenes de todo el mundo.

- Por el tono de su última campaña, parece preocupado por el desempleo.
- Nuestra campaña no es sobre el desempleo, sino sobre una generación de jóvenes que no podemos perder. Queremos ayudarlos. Si pienso en mis comienzos, hay un momento clave: cuando terminé mis estudios y decidí no trabajar en la empresa familiar. Me propusieron incorporarme a una de sus filiales, pero no estaba de acuerdo con su estrategia. Tenía 26 años.

- ¿Se molestó su padre?

- No. Simplemente me dijo que respetaba mi forma de pensar, pero que si no quería unirme a la empresa, tenía que buscar un trabajo por mí mismo.

- ¿Cómo terminó eso?

- Aquel momento fue clave, porque tuve la mejor idea de mi vida: fundar mi propia empresa, un fondo de capital de riesgo que se llama 21 Investimenti.

- ¿Por qué decidió volver al negocio familiar?

-Me lo pidieron. Nunca hubiera vuelto por mí mismo. Necesitaban que les echara una mano. En abril dimos un paso más y tomé las riendas del grupo como presidente.

- ¿Es bueno trabajar fuera antes de incorporarse a la empresa familiar?

- Es ideal. Es bueno que la primera generación se sienta libre de elegir a la mejor persona para el puesto. Los sentimientos en la empresa pueden ser peligrosos a la hora de tomar decisiones. Fui elegido porque conozco la firma y su historia, y por mis habilidades como gestor.

-¿Cómo va a cambiar Benetton con usted al frente?

- La marca tiene valores que hay que mantener: alta calidad, color, diseño y precios asequibles. No somos una empresa de fast fashion –moda de usar y tirar– como otras compañías.

-¿Se refiere a Zara y H&M?

-Yo sólo hablo de lo que queremos ser. Somos una empresa de producto, no de distribución. Tenemos que transmitir a nuestros clientes que los chalecos de Benetton duran años, y eso tiene un valor.

-Una de sus primeras decisiones fue que Benetton dejara de cotizar, tras 25 años en la bolsa de Milán. ¿Por qué?

-Necesitamos repensar nuestro futuro. Los resultados a corto plazo que piden los inversionistas no son compatibles con el cambio a largo plazo que necesitamos poner en marcha.

-¿Se siente más libre como gestor sin la presión de la bolsa?

-En temas de gobierno corporativo y en disciplina financiera no va a cambiar nada. Pero sí podemos adaptarnos con más flexibilidad y rapidez a los cambios, porque no hay que dar explicaciones a terceras partes.

www.df.cl

2009/11/20

Benetton anuncia su salida de Telecom Italia

Sintonia, el grupo de la familia Benetton, saldrá definitivamente del capital de la operadora Telecom Italia antes de mediados de 2010.

 

Así lo anunció hoy Gilberto Benetton, número uno de Sintonia, quien explicó que para esa fecha el grupo quiere deshacerse de la participación del 2% que tiene en Telecom.

 

El anuncio se produce después de que el 28 de octubre Sintonía anunció la salida del consorcio Telco, del que forma parte la española Telefónica, y del que controlaba el 8,4%.

 

"Cederemos poco a poco nuestra cuota. Nuestros socios ya saben que se excluye que sigamos en Telecom", explicó Gilberto Benetton, que añadió que "aún no se han estudiado los mecanismos para salir de Telco".


Diario Financiero.cl