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2013/02/10
Argentina acordó con India promover inversiones conjuntas
La ministra de Industria argentina, Débora Giorgi, acordó con el
ministro de Asuntos Exteriores de la India, Salman Khurshid, promover
inversiones y emprendimientos conjuntos en los que participen empresas
de ambos países, informó hoy la cartera industrial.
2011/10/23
Complementar: un factor clave en la relación bilateral con India
Llegaron inversiones por US$1.000 millones y, en 2010, la Argentina obtuvo un superávit comercial de US$755 millones gracias al aceite de soja. La demanda aumenta, pero son pocas las empresas locales que hicieron pie en el coloso asiático.
- PorCarlos Bodyajián
- ESPECIAL PARA CLARIN
En los últimos años, América Latina en general y la Argentina en particular quedaron en la mira de los capitales indios. Las inversiones en el último lustro suman US$1.000 millones, y así India ya es el segundo inversor asiático en el país – después de China –, con 14 empresas operando, en las que trabajan 7.000 personas.
Además, el comercio binacional se expande y, en 2010, el saldo favorable para la Argentina alcanzó los US$755 millones (ver página 7).
Esto se da en un contexto de alta volatilidad y cambio de tendencia en los flujos de inversión a nivel global. En este sentido, los inversores ven menos oportunidades en el mundo desarrollado y sólidas tasas de crecimiento en los países emergentes, en especial de Asia y América Latina. Un informe de la consultora Deloitte destaca que las inversiones indias en la región se triplicaron entre enero de 2008 y agosto de 2011. En la embajada india en el país calculan que las inversiones sumaron US$12.000 millones, de los cuales la Argentina capturó poco más del 8% del total.
La primera señal de la llegada de los indios al país la dio el gigante siderúrgico Arcelor Mittal, que en 2006 invirtió US$542 millones para quedarse con Acindar. Luego llegaron inversiones en rubros tan diversos como agroquímicos, transporte, cosmética, industria farmacéutica, call centers e informática. Y están en estudio proyectos de hotelería, exploración offshore (hay un convenio entre ENARSA y la ONGC), minería y hasta la industria de entretenimientos.
Hace unos meses, al inaugurar una nueva planta del laboratorio Glenmark en Pilar, la ministra de Industria, Débora Giorgi, calificó a la India como “un socio estratégico para agregar valor en la Argentina con manufacturas de tecnología”. Sobre la relación binacional, muchos hacen hincapié en la “complementariedad”. Un dato: el aceite de soja representa más del 86% de las exportaciones argentinas.
Marcelo Elizondo, director general de la consultora DNI, sostiene que “hay pocas regiones en el mundo donde hoy se justifique invertir para obtener una interesante rentabilidad. Por eso, la llegada de las inversiones indias, en parte, responde a esta coyuntura”.
Desde el lado argentino, hay tres empresas con un pie en la India: IMPSA, Bagó y BioSidus. Para Elizondo, la estrategia bilateral debiera pasar por otro lado. “Un posible escenario de complementariedad es que de la India vengan inversiones en sectores en que es muy competitiva, como servicios, tecnología informática o agroquímicos. Y que la Argentina incremente el comercio, especialmente en alimentos y agroindustria”.
El consejero de la Embajada India en Argentina, Sajeev Babu Kurup, agrega:
“Tradicionalmente, América Latina no estaba en la mira, pero con el boom económico de nuestro país, las empresas se están haciendo globales y realizan inversiones en nuevos mercados”. El funcionario, por otro lado, considera que la Argentina tiene ventajas para explotar, como la disposición de recursos humanos calificados y algunas políticas favorables e incentivos fiscales.
Kurup también habla de la complementariedad comercial. “Nosotros estamos en otro hemisferio, tenemos un clima diferente, entonces la producción agrícola se complementa. Además, en el caso del aceite de soja o de girasol, estamos consumiendo más cada año y tenemos que importar más”, dijo.
Kurup recuerda que en los 90, el gobierno de la India impulsó un programa denominado Focus LAC, “basado en ayuda financiera y logística para que empresas indias vengan a América Latina y Caribe”. Hoy también existen fondos del Exim Bank indio, pero la mayoría de las inversiones se hacen con recursos propios.
“Para la Argentina, la asociación con la India resulta relevante. Tienen un gran desarrollo en agroquímicos y en tecnología, y están a la búsqueda de alianzas en la región”, señala Enrique Dentice, coordinador del Centro de Investigación y Medición Económica (UNSAM). Sin embargo, el economista plantea un interrogante: “Si vienen acá es porque hay oportunidades para desarrollar, en determinados sectores. La duda es qué hacemos nosotros para ponernos a la altura de esa demanda creciente”.
2011/07/19
La avanzada india
De competidor en la oferta de outsourcing a aliado para capturar el mercado estadounidense. Las empresas del país asiático comienzan a reformular su modelo para aprovechar el talento argentino. La experiencia de quienes ya lo hacen.
Con esta premisa un puñado de empresas indias, que brindan servicios de tecnología, desembarcaron en la Argentina en los últimos cuatro años. ¿El objetivo? Aprovechar los activos que el país tiene para aportar en la competencia global: un huso horario similar al de los Estados Unidos y recursos humanos low-cost, pero con un nivel de calificación que sobresalen.
De acuerdo con datos del Ministerio de Industria, la India es el segundo inversor asiático en la Argentina. Hay 13 empresas radicadas -de distintos rubros-, que invirtieron u$s 1.100 millones y que generan unos 9.000 puestos de trabajo para argentinos. El 10% corresponde al sector IT.
Entre las empresas que se radicaron se encuentran Tata Consultancy Services (TCS), del grupo indio Tata, y Cognizant. Ambas apuestan a incrementar sus negocios como plataformas de servicios: desarrollo y gestión de aplicaciones, mantenimiento, soporte, testing, entre otras prestaciones. Otras empresas tienen presencia en el país sólo con delegaciones comerciales.
La Argentina tiene una de las tasas de alfabetismo más altas de América latina, mano de obra calificada, creativa, talentosa y con muy buen nivel de inglés, resume Rengaraj Viswanathan, el embajador de la India en el país, en diálogo con IT Business. Y agrega: El costo de operaciones y salarios es muy competitivo ya que está por debajo de México, Brasil y Chile. En algunos casos, están próximos a los salarios de la India. Además, destaca que las compañías pueden ofrecer servicios a sus clientes norteamericanos en la misma zona horaria, evitando los turnos nocturnos en la India.
TCS, compañía que facturó el último año u$s 8.166 millones a nivel global, es una de las que apostó a radicarse en el país. Desembarcó en 2008 y un año después abrió sus oficinas en el Distrito Tecnológico de Buenos Aires, en Parque Patricios, con 11.200 metros cuadrados y capacidad para 1.500 empleados. Hasta el momento su fuerza de trabajo es de 350 personas, pero pretenden terminar 2011 con más de 500. Esperan completar la plantilla y cubrir todos los puestos en 2014.
Fabián Djurinsky, Regional Manager de TCS, comenta: Hay un espacio natural que las compañías indias pueden ganar pero todo depende de su capacidad para demostrar una presencia física estable en la región. El obstáculo que frena un flujo aún mayor de capital proveniente del sector IT del gigante asiático es la todavía existente lejanía cultural con América latina. El resultado: una predisposición a realizar negocios de corto plazo. Muchas hacen touch and go. Si hay un negocio lo toman y se van. Sin embargo, las compañías indias tenemos que mostrar las raíces que se están estableciendo en la región, opina el ejecutivo.
Desde la Argentina, TCS brinda servicios para empresas locales, para la región y para EE.UU. y Europa. El 30% del portfolio son clientes globales y el 70% representa a empresas con presencia local y regional. Ofrecen servicios de mantenimiento y desarrollo de aplicaciones, testing y gestión de infraestructura. Nuestra ventaja está en el rigor metodológico, la competitividad en precios y las mejoras progresivas de productividad, estima Djurinsky.
La otra empresa grande de IT que desembarcó en la Argentina es Cognizant, que facturó u$s 4.600 millones a nivel global, con 50 centros de desarrollo y 110.000 empleados en el mundo. Instaló su oficina regional en Buenos Aires, en 2007. Cuenta en la actualidad con 300 empleados. Nos focalizamos en dar servicios al exterior, sobre todo a EE.UU. Nuestro servicio global es 7x24. Cubrimos toda la franja del día, en China, India, Budapest y EE.UU. Esto es un diferencial para los proveedores y una demanda de los clientes multinacionales, dice Cristián Argüello, Country Manager de Cognizant Argentina.
Para lograrlo trabajan con una estrategia unificada entre las distintas oficinas, con un modelo global de delivery center. Desde las oficinas porteñas, en el barrio de Monserrat, dan servicio de desarrollo informático, soporte y mantenimiento de infraestructura y tercerización de procesos de negocios.
Por su parte, también TCS trabaja como una fábrica mundial extendida bajo el concepto que denominan Global Network Delivery Model. Son fábricas enlazadas en todo el mundo y que trabajan de forma conjunta para clientes globales. Funcionan integradas: la metodología, la infraestructura y la seguridad son únicas. Se audita y monitorea de forma anual. Las oficinas de Buenos Aires, Montevideo, Guadalajara y Cincinnati, por ejemplo, trabajan como una única unidad, explica Djurinsky.
Otros modelos
Entre las empresas que están en el país sólo con fines comerciales está la firma Cellent. A través de la incubadora de negocios local Altergaia, Cellent comercializa sus soluciones móviles de alta tecnología para toda América latina. El foco de su actividad está centrado en plataformas de mensajería, distribución de contenidos, software factory y servicios de innovación en el área móvil.
La India, que tiene su casa central en Bombay, comenzó a operar en 2006 en la región. Nuestro trabajo es 100% comercial. Se maneja todo desde la India. Trabajamos con distintos clientes como bancos, compañías aéreas, portales web, entre otros. Nuestra tarea es lograr acuerdos con las operadoras, explica Francisco Okecki, Managing Partner de Altergaia.
Otro ejemplo es el de la desarrolladora de aplicaciones ZOHO Corporation-ManageEngine, aliada de la argentina ZMA, firma especializada en soluciones de seguridad y servicios. Kumar Manoharan, Senior Business Development Manager de ZOHO, comenta: El interés nuestro en un mercado se define por el potencial que vemos en él y poder tener un distribuidor local con gran capacidad de penetración allí.
La Argentina es una de las más grandes economías que América latina tiene para ofrecer. Además, parece estar también en una posición de privilegio y de fortaleza para soportar mejor que otros la actual incertidumbre y recesión económica que vive el mundo. Para 2011, la empresa anticipa un crecimiento de un 50% en su facturación. Es la tasa a la que venimos creciendo en los últimos cinco años y esperamos poder continuar haciéndolo, cierra.
Por su parte, Aegis, la compañía de procesos con sede en Mumbai, compró a fines de 2010 la firma local ActionLine, empresa de call centers con 5.000 empleados, en cinco centros ubicados en Buenos Aires, Bahía Blanca, Mar del Plata, Tucumán y Córdoba. Su presidente, Sandip Sep, declaró que la movida debe entenderse como el puntapié inicial para la expansión en América latina. La compañía espera tener hasta un total de 18.000 profesionales en la región.
Los desafíos
En cuanto a capital humano estamos muy bien. Es muy importante. Podés tener todas las condiciones, pero si no tenés talentos no te sirve de nada, ejemplifica Okecki. Pero también destaca que, según sus propias experiencias, las empresas indias todavía no tienen a la región en el radar". Explica que hay delegaciones que van y que vienen, algunas insinuaciones para invertir, pero que no terminan de concretar. En este sentido, estima que debería haber mayores incentivos fiscales para hacer más fácil la inserción de las empresas.
Sin embargo, el embajador indio muestra optimismo. Destaca que hay nuevas empresas que quieren entrar en el país para expandir sus operaciones en la región. Y remarca que las firmas que se instalan incorporan un 99% de personal argentino, tanto empleados novatos como ejecutivos.
Potencial y freno
La mayoría de los empleados que toman estas empresas son jóvenes, por su cercanía natural con la tecnología. En el caso de TCS, el 70% de la plantilla tiene entre 18 y 35 años. Esta necesidad exclusiva de nativos digitales, es decir, aquellos que nacieron y crecieron con la tecnología, se suma al ya conocido cuello de botella en cuanto al suministro de talento del sector IT. El desafío que tenemos es la provisión de recursos, que nos pone un poco el techo. La demanda de recursos es mayor que lo que el sistema educativo genera cada año, dice Argüello y explica que el crecimiento del sector va a estar determinado por esta variable.
No obstante, hubo una evolución importante de las compañías indias de IT en los últimos años. Conforman un mercado que, en su país de origen, facturó u$s 76.000 millones en el último año y exportó por u$s 59.000 millones, según datos aportados por la Embajada.
Hace 20 años, las compañías indias eran grandes fábricas de software, cuando existía una demanda que requería desarrollos. Pero el concepto original evolucionó. Hoy, el patrón común de las empresas indias es el de ser compañías de servicios, gigantes tecnológicos proveedores de servicios extendidos", resume Djurinsky.
http://www.cronista.com
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