Isabel Ramos Jeldres
Los economistas hablan de que lo peor de la recesión global ya pasó, pero la recuperación podría no estar exenta de tropiezos. El masivo flujo de estímulo fiscal ayudó a las economías a resistir de mejor forma la crisis, pero también dejó profundos vacíos en los presupuestos fiscales.
Los temores por el deterioro fiscal se han hecho evidentes en las últimas semanas. El creciente déficit de Grecia ha hecho crecer la aversión al riesgo entre los inversionistas, que se alejaron de los bonos de los países emergentes por miedo al efecto contagio.
Pero el deterioro fiscal no afecta sólo a Grecia. Aunque lejos de economías avanzadas como Estados Unidos y Japón, hay países latinoamericanos que deberán ser cautos este año para contener su creciente deuda.
El caso colombiano
Uno de los países que está en el foco de la atención es Colombia, que ha visto caer el valor de sus bonos en pesos debido al deterioro fiscal. Este descenso podría acentuarse a medida que el gobierno venda más deuda para financiar su mayor déficit en cinco años, advirtió la semana pasada el ex director de crédito público, Julio Torres.
"El déficit presupuestario asegura que la oferta de deuda local continuará subiendo", dijo Torres, quien ahora trabaja para Nexus Capital Partners, a Bloomberg. "Eso asusta a los inversionistas. Las variables técnicas y los fundamentales apuntan a una caída en los bonos gubernamentales".
Los rendimientos colombianos de referencia han subido a un nivel cercano a su máximo en cinco meses, por temores de que el déficit se amplíe por sobre la meta del gobierno de 4,5% del Producto Interno Bruto.
Para enfrentar el deterioro fiscal, el gobierno designó un panel asesor a fines del año pasado para diseñar una regla fiscal basada en el modelo chileno, que cree instrumentos que permitan estabilizar las finanzas públicas y establecer metas fiscales de largo plazo.
Además de mayor austeridad, el Fondo Monetario Internacional recomienda que el gobierno de Álvaro Uribe aplique una reforma tributaria estructural, que permita mayor eficiencia del aparato público, explicó el jefe de la misión del FMI que viajó la semana pasada a evaluar la economía, Marco Piñón.
De acuerdo con Economist Intelligence Unit es probable que el déficit aumente este año, debido a las rigideces estructurales, a las elecciones presidenciales y legislativas de este año y a la necesidad de mantener el impulso fiscal para sostener un crecimiento interno que sigue débil.
Dependencia del petróleo
En Venezuela, la caída en el precio del petróleo y el descenso de la producción durante la crisis financiera mermaron los ingresos del gobierno, que dependen en un 50% de las exportaciones de crudo.
Esto motivó la decisión del presidente Hugo Chávez de devaluar el bolívar en enero, y con ello aumentar su presupuesto para gasto social. Según un reporte de Royal Bank of Scotland, la medida permitirá reducir la brecha a 3,2% del PIB, desde 7,4%.
La economía brasileña resistió de forma sólida la crisis gracias a la combinación de políticas contracíclicas con inyecciones de liquidez del banco central. Sin embargo, esas medidas tuvieron un costo, que se hace más evidente ahora que la recuperación está en marcha. El déficit nominal de presupuesto aumentó de 1,9% del PIB en 2008 a 3,3% en 2009, debido al incremento del gasto público y la disminución de los ingresos tributarios.
En Argentina, en tanto, el gobierno ha recurrido a diversas fuentes para conseguir el dinero que requiere para financiar su creciente gasto. En 2008, el gobierno tomó control de los dineros manejados por las Administradoras de Fondos de Pensiones y Jubilaciones (AFJP), mientras que en enero de este año la presidenta Cristina Fernández protagonizó una fuerte disputa con el presidente del banco central, para usar las reservas internacionales en el pago de sus obligaciones de deuda. Las perspectivas para este año no son buenas, ya que al deterioro de las provincias se suman las intervenciones del gobierno en empresas privadas.
Mejor que Grecia
Pero no todo es negativo. Según el Banco de Crédito del Perú, pese a que la deuda pública conjunta de Colombia, Chile, México y Perú
(US$ 408 mil millones) representa un 85% de la deuda de Grecia, la producción de estos países casi cuadriplica a la de la nación europea.
Según la EIU, en la mayoría de los países de la región (con la excepción de Argentina), los fuertes rebotes del crecimiento permitirán reducir las presiones fiscales.
La mejora en las condiciones económicas se está haciendo evidente en México. El costo de asegurar los bonos mexicanos, o credit default swap, cayó el miércoles por debajo de los CDS brasileños, por primera vez desde enero de 2009.
La brecha llegó a expandirse 72 puntos base el año pasado, por los temores de que la caída de las exportaciones a EE.UU. y el descenso de la producción de la petrolera estatal Pemex, hicieran crecer el déficit.
Pero los temores se han moderado a medida que la economía estadounidense, destino de cerca 80% de los envíos mexicanos, comienza a recuperarse. A eso se suman las medidas de aumento de impuestos y recortes de gasto que aplicó el gobierno de Felipe Calderón, y que suman US$ 10 mil millones.
"Todas las preocupaciones por las cifras fiscales se fueron", dijo a Bloomberg el analista de Barclays, Donato Guarino.
El gobierno mexicano proyecta un déficit fiscal de 2,8% del PIB para este año, un alza moderada respecto del 2,1% de 2009.
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