E. Maldonado / P. Contador
Un nuevo round se está librando al interior del pacto controlador de Ripley, tan sólo a horas de la junta extraordinaria de accionistas fijada para mañana viernes.Pese a que quedó agendada en la anterior junta del 23 de diciembre, con el fin de renovar el directorio y aumentar a 11 el número de representantes, la cita corre peligro y podría no llevarse a cabo, según las pretensiones del dueño del 20% de Ripley, Marcelo Calderón.
Esta semana, y siguiendo el consejo de su equipo legal, el también dueño de Johnson’s ingresó un oficio ante la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), en el cual -también manifestando la opinión de sus hijas Débora, Esther y Patricia- anuncia su oposición a la reforma estatutaria que propone su hermano Alberto y que se decidiría mañana.Según el documento, Marcelo instruyó a los miembros del Comité de Administración de Inversiones R -vehículo mediante el cual él y su hermano Alberto controlan Ripley (64,5%)- para no aprobar estas reformas.
El Comité, conformado por Michel y Andrés Calderón Volochinsky, y por Eduardo Morales, buscaría la opinión del pacto controlador de cara a aprobar el aumento de directores.Pero en este Comité, tal como ocurrió el 22 de diciembre, Marcelo Calderón tiene sólo un tercio de los votos, por ende, su opinión encuentra oposición permanente en Inversiones R.Buscando el peso real en Ripley
La iniciativa del accionista busca hacer patente que en la pasada junta de accionistas, el porcentaje por el cual se rechazó la propuesta de revocar el directorio para que ingresaran los representantes de Alvaro Saieh no fue el 64,5% de las acciones (el total que tiene Inversiones R), sino que sólo con el 44,5% de los títulos, debido a que el 20% de la familia de Marcelo Calderón rechazó la propuesta de una nueva junta de accionistas y de aumentar a 11 el número de representantes en la mesa.
Es decir, según abogados, lo que intenta hacer es que se considere el real peso que tienen los Calderón Volochinsky lo que podría generar como una consecuencia que la SVS suspenda la junta extraordinaria de accionistas de este viernes y, al mismo tiempo, investigue la validez de los acuerdos logrados el pasado 23 de diciembre.
La respuesta de Ripley
Con el fin de ir aclarando las posiciones, el martes la SVS mandó un oficio a Lázaro Calderón, en su calidad de gerente general de Ripley, para que indique el tenor de lo presentado el día lunes por Marcelo Calderón, para lo cual le remitieron la carta de su tío.Y si bien el pacto Calderón Volochinsky no ha querido pronunciarse sobre este nuevo conflicto, Lázaro Calderón Volochinsky ya habría respondido a la SVS en su calidad de representante de la administración -y no como miembro del pacto controlador- precisando que no es facultad de la administración de Ripley pronunciarse sobre los movimientos o decisiones de los accionistas de la empresa.
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