2016/04/18

“La economía colaborativa crecerá”

“La economía colaborativa crecerá”

A Jeremy Rifkin le gusta arriesgar y hacer predicciones. En los últimos años ha pronosticado el fin del trabajo, la era del hidrógeno y la civilización de la empatía. En el 2014 auguraba el eclipse del capitalismo en su libro La sociedad del coste marginal cero. Aunque no siempre acierta, su influencia es innegable. Es asesor de la UE y de Angela Merkel. Estuvo esta semana en Barcelona para dar una charla en el espacio CREA de Agbar sobre la sostenibilidad.
En su último libro vaticina el fin del capitalismo. Hace tiempo anunció el fin del trabajo, y aquí seguimos .
En estos momentos tenemos a un bebé, que es la economía colaborativa. Su padre es el capitalismo. A veces los padres son demasiado protectores con sus hijos, sobre todo si el pequeño aspira a tener una mayor autonomía y ambos pueden acabar peleados. El capitalismo no va a desaparecer, pero no será el único árbitro global en la escena cuando dentro de un tiempo su bebé haya crecido. Hay personas que compran y venden y sacan beneficios. Y otras que comparten su casa, su coche, conocimiento, vídeos a un coste marginal que tiende a cero.
Pero Adam Smith dijo: “Cada individuo sólo piensa en su ganancia propia”. Todos buscamos algún beneficio. ¿O no?
A la mayoría de la gente, contribuir de forma gratuita le produce una tremenda satisfacción. Los que participan en la economía colaborativa se convierten en empresarios sociales, porque esto alimenta el valor económico de su reputación.
¿Qué implicaciones tiene esta tendencia?
Por ejemplo, ya no vamos a tener un sistema energético centralizado. Cada ciudadano se irá produciendo su propia fuente de energía porque los costes fijos están cayendo. Las células fotovoltaicas han caído de 60 dólares el vatio en 1976 a 60 céntimos en el 2013. Y ni el sol ni el viento te mandan factura. Esto está destruyendo los antiguos negocios, como ya ocurrió con los chips. Es la que llamo tercera revolución industrial, que afecta a las comunicaciones, los transportes, la energía y la banca, que vivirá la misma transformación que los diarios y la televisión. Mi teoría del coste marginal cero se irá aplicando a transacciones financieras.
¿Se está desarrollando la cultura del todo gratis?
Es la edad del acceso. No es que la propiedad privada dejará de existir, pero vamos hacia un sistema económico híbrido. El cambio climático obligará a compartir avances tecnológicos. La temperatura subirá, y esto causará migraciones, y si no intervenimos, acabará con la vida en la Tierra. Deberemos aprender a consumir de forma diferente, incluso en sectores en los que no estábamos acostumbrados a hacerlo. Por ejemplo, las compañías del agua deberán proporcionarán al cliente la tecnología necesaria para que puedan racionalizar su consumo, reciclar, etcétera.
¿Qué tiene la llamada generación del milenio?
Nuestra idea de libertad era algo individual y relacionada con una mayor independencia. Pero para los millennials la autonomía es el final porque quieren estar conectados. ¡Sin el móvil están muertos! Para ellos, su máxima libertad consiste en florecer dentro de la red a la que pertenecen. Al final tendremos que reescribir las constituciones de muchos países. Hay que reformular la misma idea de libertad. Ya no debe ser algo exclusivo, sino inclusivo. En cuanto al poder, nosotros creíamos que residía en la propiedad. En cambio, para ellos el poder no es tener una marca, sino comprometerse con su red y tener la posibilidad de desarrollar su talento ahí. Además, ellos empiezan a tener conciencia de la huella ecológica. Los niños se preguntan por qué tenemos dos coches, de dónde viene esta hamburguesa, y nos dicen que cerremos el grifo, que no dejemos correr el agua.
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