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2013/05/24

Argentina, una década de hegemonía de Néstor y Cristina Kirchner


Cristina_Fernández_junto_a_Néstor_Kirchner_en_la_Plaza_de_Mayo_-_Junio_de_2008

En busca del Capriles argentino

El análisis
Julio Burdman
(Especial Infolatam).- El primer líder nacional opositor va a poder convencer a la sociedad opositora que está en condiciones de liderarla, y luego va a disfrutar de un efecto bola de nieve hacia la deseada caprilización. La alianza interpartidaria llegará después, como algo inevitable. La nacionalización, antes que el oposicionismo gestual, debe ser la estrategia dominante de Macri y de cualquier otro aspirante al sillón de Capriles.
(Especial para Infolatam por Rogelio Núñez)-. El 25 de mayo es una de las fiestas nacionales de Argentina. También es una fecha de conmemoración kirchnerista ya que tal día como ese, pero de 2003, asumía como Presidente Néstor Kirchner. El kirchnerismo, que cumple diez años en el poder, ha logrado construir a lo largo de esta década (2003-2013) un poder hegemónico que supera a la anterior hegemonía, la del menemismo (1989-1999).
Esos diez años han estado lleno de grandes cambios y transformaciones además de marcados por dos presidencias: la del fundador de la dinastía, Néstor Kirchner (2003-2007), y la de su sucesora y heredera,Cristina Kirchner (2007- ).
La hegemonía política del kirchnerismo ha sido ejercida sobre una oposición desunida y desarticulada y dentro de un movimiento peronista que salvo excepciones ha acabado rodeando a los dueños del poder.
La construcción del poder kirchnerista (2003-2005)
Néstor Kirchner llegó al poder en unas circunstancias muy difíciles. Argentina salía apenas de la crisis de 2001 y su poder como presidente estaba acotado (dependía del apoyo político de Eduardo Duhalde y en materia económica de la gestión de Roberto Lavagna).
La ayuda del tambien fallecido Hugo Chávez fue fundamental para Cristina Fernández
De todas formas, él cogió el testigo cuando el país enderezaba el rumbo gracias a la gestión duhaldista-lavagnista.
“Los primeros años del gobierno deNéstor Kirchner se caracterizaron por tres ejes en materia económica que ayudaron a la recuperación del país. Esos ejes fueron un tipo de cambio alto, que le dio competitividad a la Argentina; el superávit fiscal y comercial, y la baja inflación”, explicaFernando Laborda del diario La Nación.
En el terreno político su principal handicap era su escasa legitimidad ya que en realidad había acabado segundo en las elecciones presidenciales de 2003 por detrás de Carlos Menem, con solo el 22,4% de lo votos.
Y había llegado a la Casa Rosada porque Menem renunció a competir en la segunda vuelta.
Por eso nada más acceder al cargo, al que llegaba con el amplio bagaje de su experiencia como Gobernador de Santa Cruz, se dedicó a acumular y construir poder.
Fue tan exitosa esa estrategia que para 2005 había conseguido desembarazarse de la sombra de su padrino y protector, Eduardo Duhalde. La victoria de Cristina Kirchner en la provincia de Buenos Aires en las elecciones legislativas de 2005 sobre Hilde “Chiche” Duhalde, fue el símbolo de la derrota duhaldista y el ascenso kirchnerista.
Tan fuerte se sentía que a finales de ese mismo año se desprendía del “mago de las finanzas”, Roberto Lavagna y se convertía de facto en el ministro de Economía: entre 2005 y 2009 hubo 5 ministros diferentes y la única señal de continuidad eran las directrices del propio Néstor Kirchner.
“El Presidente me señaló que consideraba que debía empezar una etapa distinta” al frente de la economía del país “y me pidió la renuncia”, expresó Lavagna en la rueda de prensa de su despedida.
El economista Daniel Artana señala que “ayudada por condiciones externas excepcionales [altos precios de exportación y tamaño relativo de Brasil] la economía argentina creció a tasas altas, lo cual fue clave para aumentar el empleo formal y reducir la pobreza”.
Otro de los legados económicos, y con un evidente significado nacionalista, fue la cancelación de la deuda total del país con el FMI, para lo cual se destinaron 9810 millones de dólares de las reservas del Banco Central.
Además, como explica Nestor Scibona en el diario La Nación, “en la columna del haber de la “era K” hay muchos logros, que arrancan con la designación de una Corte Suprema de Justicia independiente y prestigiosa. También el esfuerzo inicial por consolidar los “superávits gemelos” (fiscal y externo), que, junto con un tipo de cambio oficial “recontraalto”, aportaron certidumbre a la política económica”.
Para este analista “esto permitió una fenomenal recuperación del PBI, que en el período 2003/2012 acumuló una suba de 83%. El crecimiento a “tasas chinas” favoreció la inversión, así como la creación -según datos oficiales- de unos 5 millones de puestos de trabajo formales (de los cuales 2 millones, o sea, 40% corresponden al sector público, especialmente en provincias), que fortaleció el consumo interno. A su vez, de la mano de altos precios internacionales, subieron las exportaciones agrícolas, aun con altas retenciones; y muchas pymes industriales accedieron a mercados externos cuando la economía y el comercio mundial también crecían a pleno”.
El idilio con el poder (2005-2008)
Este trienio fue un dorado para el kirchnerismo. En política internacional lograba hundir, en unión de Brasil y Venezuela,  el proyecto del ALCA patrocinado por Estados Unidos durante la Cumbre de las Américas celebrada en Mar del Plata en 2005.
En el terreno económico, Argentina vivía una época de euforia al hilo entre otras cosas de las exportaciones de soja (el precio, que en 2003 era de 230 dólares la tonelada, actualmente está por encima de los 500 dólares) y un fuerte aumento del consumo interno. Algunas nubes empezaban a vislumbrarse, sobre todo en el terreno de la inflación.
Néstor Kirchner y Cristina Kirchner vncularon siempre a sus rivales con la fracasada gestión de De la Rúa
El kirchnerismo aspira a gobernar Argentina durante 12 años
Y en el ámbito social, un Estado con más ingresos y una situación general estabilizada propiciaron que el gobiero lanzara planes sociales (las transferencias condicionadas) que sacaron a miles de personas de la pobreza.
Hay más de 4 millones de personas que reciben la llamada Asignación Universal por Hijo, destinada a familias de desempleados.
Y más de un millón tienen algún plan de empleo, es decir, reciben algún dinero por llevar a cabo labores comunitarias. Las pensiones no contributivas aumentaron un 215% entre 2003 y 2011. El gasto público social pasó del 19% al 32% del PIB.
A fines de 2001, cuando estalló la crisis, había un 38% de la población viviendo en la pobreza; en octubre de 2002, llegarían a 57,5. Pero después de diez años de recuperación,  se redujo en torno al 26%.
En política interna, su mayor éxito fue construir una estrategia política para prolongar la hegemonía kirchnerista. La idea era no presentarse a las elecciones de 2007, que lo hiciera su esposa, Cristina Kirchner. En teoría en 2011 ella le entregaría de nuevo la posta y él a su vez lo haría en 2015 a fin de completar en 2019 16 años de poder ininterrumpido.
El respaldo y prestigio de Néstor Kirchner, la propia personalidad de Cristina Kirchner y una oposición desunida (una parte de la UCR, los “radicales k” apoyaron la candidatura kirchnerista -Julio Cobos, un radical, fue candidato a vice presidente) favorecieron la elección de Cristina Kirchner como presidenta en 2011.
Además, la coyuntura económica favoreció al kirchnerismo como señala Martín Kanenguiser gracias al “alto crecimiento económico hasta 2011, la baja del peso de la deuda frente al PBI y el mantenimiento temporal de los superávit gemelos”.
El comienzo de las dificultades (2008-2013)
En estos momentos, 2013, huele a fin de régimen, a una lenta decadencia del kirchnerismo. Pero no se le debe dar por muerto porque ha logrado sobrevivir en este último quinquenio a momentos muy difíciles.
Por ejemplo, a la durísima “Guerra del Campo” en 2008 que enfrentó al gobierno de Cristina Kirchner con los empresarios agrarios y que partió en dos al país e incluso desarticuló la alianza con el “radicalismo k” tras el famoso voto “no” de Julio Cobos en el Senado.
Luego, vendrían los coletazos de la crisis mundial que afectaron al país en 2009, el inicio de la guerra contra elGrupo Clarín y la derrota en las legislativas de ese mismo año que daba a la oposición la mayoría en la Cámara. Y para rematar en octubre de 2010 fallecía Néstor Kirchner.
Sin embargo, en las elecciones presidenciales de 2011 Cristina Kirchner no solo conquistó de nuevo la presidencia sino que lo hizo arrasando.
Para la analista Beatriz Sarlo, “el plebiscito electoral reafirma a Cristina Fernández. Pero, antes, venía de ganar una batalla cultural en la que conquistó a jóvenes, que hoy son funcionarios del Estado; artistas, que la apoyan desde los medios públicos, que funcionan como medios del Gobierno; académicos e intelectuales, que han visto el crecimiento de los presupuestos destinados a la ciencia y el arte. La máquina cultural kirchnerista no es, por cierto, solo simbólica, sino que devora recursos estatales, contratos, participación en canales de radio y televisión, descomunales puestas en escena como lo fueron los festejos del Bicentenario de la Revolución de Mayo…”.
En estos dos últimos años, 2011-2013, la situación no ha hecho sino deteriorarse. Políticamente, el país está polarizado entre kirchnerista y antikirchneristas.
Económicamente, Argentina padece la segunda mayor inflación de la región por encima del 20% y las medidas de control de cambios o control de precios nada están solucionando.
Esas iniciativas de corte intervencionistas o estatista (nacionalización de Aerolíneas Argentina en 2008 o expropiación de Repsol YPF en 2012) han provocado que renazca la desconfianza internacional hacia el país.
Manifestación en Buenos Aires, contra el gobierno de Cristina Fernández
“Los superávits gemelos se transformaron en déficits. Y el deterioro del tipo de cambio real frente al dólar lo ubica en niveles similares a la convertibilidad. Para no devaluar y frenar la fuga de capitales, el gobierno de CFK recurrió al cepo y los controles cambiarios, que pusieron fin a 20 años de mercado único. Pero el remedio fue peor que la enfermedad: la desconfianza frenó el ingreso de divisas y de inversiones externas y en poco más de un año y medio las reservas del BCRA cayeron 8500 millones de dólares”, explica Scibona.
Según este autor, “el gasto público creció exponencialmente en estos diez años (pasó de 22 a 43% del PBI), pero en más de un tercio lo hizo sin otra prioridad que la discrecionalidad política (fondos para gobernadores e intendentes “aliados”)”.
Además “otro motor importante del gasto son los subsidios para mantener ancladas las tarifas de energía y del transporte público, que ya equivalen a 4% del PBI… Otra hipoteca, para las cuentas externas, es el déficit energético. El Gobierno trató de encubrirlo con la confiscación de las acciones de Repsol … El imparable aumento del gasto público fue financiado con recaudación y presión tributaria en niveles récord (debido a la alta inflación y la suba de impuestos). Pero como ya no alcanza, el Gobierno recurre al uso intensivo de la “maquinita” y las reservas del BCRA, con lo cual alimenta presiones inflacionarias y una brecha cambiaria que se ubica en 70/100%”.
¿Se acerca el kirchnerismo hacia el final de su hegemonía? Todo depende de lo que ocurra en las elecciones legislativas de octubre de 2013 y de cómo maniobre la propia presidenta que ya ha demostrado tener capacidad para salir de los atolladeros, sobre todo contando con una oposición que sigue sumida en una profunda crisis de la que es incapaz de salir desde 2003.

www.infolatam.com

2012/11/13

Argentina: Néstor Kirchner llega a las pantallas de cine, dos años después de su muerte


Las claves
  • El documental se completa con entrevistas, como la realizada a Máximo Kirchner, que ha roto su silencio para una breve aparición en el documental.
  • El documental se ha realizado con una inversión de más de 5 millones de pesos (poco más de un millón de dólares o 0,78 millones de euros) y se estrenará el próximo día 22 en 120 salas del país, lo que supera cualquier previsión para un documental y lo pone a la cabeza de las producciones argentinas de 2012.
Dos años después de la muerte del expresidente argentino Néstor Kirchner (1950-2010), un documental de la realizadora Paula De Luque traslada su vida a la gran pantalla en una cinta que “puede ser polémica”, reconoció a Efe su directora.

“Entiendo que la película pueda ser polémica, porque se trata de un personaje muy vigente”, dijo De Luque sobre “Néstor Kirchner, la película”, el documental que relata la vida del expresidente y marido de la actual mandataria, Cristina Fernández.

Tras la experiencia de “Juan y Eva” (2011), una película de ficción sobre el tres veces presidente argentino Juan Domingo Perón y su segunda mujer, Eva Duarte, “Evita”, la directora asegura que en este documental ha tratado de retratar a Kirchner “en perspectiva histórica”.

“Yo vengo de hacer ‘Juan y Eva’ y soy consiente que, si bien es un movimiento político muy vigente, fue una historia que transcurrió hace mucho tiempo. La de ‘Néstor, la película’ es una historia que transcurrió hace muy poco tiempo y esta transcurriendo todavía”, agregó.

En la presentación del filme, la realizadora calificó al expresidente como “polémico y contundente” con “un punto dramático” y una vida “muy polémica y mística”, y afirmó que es un documental no dirigido exclusivamente a los admiradores de Kirchner.
Para la película se recopilaron más de 600 horas de material audiovisual, cedido por la familia Kirchner así como por amigos o personas que conocieron al expresidente.
El documental se completa con entrevistas, como la realizada a Máximo Kirchner, que ha roto su silencio para una breve aparición en el documental.

En un fragmento de este testimonio, que fue “pirateado” según los productores del documental y ya trascendió a la red, el hijo mayor de la pareja presidencial relata cómo su padre “se divertía” tirándole los soldaditos de juguete cuando era pequeño.
Sin embargo, ni Cristina Fernández ni la hija menor de la pareja, Florencia Kirchner, ofrecen su testimonio en el documental, según la directora de la cinta, que sí desveló que tuvo una cierta colaboración de Florencia para elaborarla.

“Tuve reuniones informales con Florencia para saber cosas íntimas con su papá”, aseguró De Luque, quien añadió que la hija del exmandatario también participó en la selección del material audiovisual por “el plus” que le daba haber estudiado cine en la New York Film Academy.

El documental se ha realizado con una inversión de más de 5 millones de pesos (poco más de un millón de dólares o 0,78 millones de euros) y se estrenará el próximo día 22 en 120 salas del país, lo que supera cualquier previsión para un documental y lo pone a la cabeza de las producciones argentinas de 2012.

www.infolatam.com