El nuevo sistema operativo de la que alguna vez fue la firma dominante y absoluta de software en el mundo podría significar una nueva era de ganancias y, quizá, el nuevo aliento de vida que Microsoft necesita para consolidarse de nuevo. Aunque antes, debe enfrentarse al contexto del mercado actual, en el que se libra una reñida competencia.
Para Microsoft, el lanzamiento del Windows 8 no sólo significa un paso adelante en su innovación y necesaria actualización a los sistemas táctiles, o touchscreen, que actualmente marcan una tendencia al alza, que de continuar su presente curso, representará el nuevo estándar en la industria de la computación.
Sin embargo, una de las características que destacan del nuevo sistema operativo no es parte del programa en sí. Es una acción rígida de que la compañía de Bill Gates busca adecuarse a las nuevas reglas en el mercado del software: la disponibilidad de aplicaciones.
Sobre estas aplicaciones, cabe aclarar que nos referimos a aquellas orientadas principalmente a las tabletas a través de la nueva interfaz táctil del Windows 8.
Además de abrir su nueva tienda en línea, Windows Store, que será la fuente principal de distribución para sus aplicaciones, Microsoft optó por abrirles la puerta a todos los programadores y desarrolladores de software que busquen crear apps para sus nuevos sistemas operativos. Asimismo, la firma determinó que el porcentaje que le corresponderá por las ventas de cada aplicación será del 30%, esto hasta que rebase ganancias por 25 mil dólares, tras lo cual su comisión bajaría a 20 por ciento. Es una nueva mina de ingresos potenciales para Microsoft.
Hoy en día, es claro que la oferta de aplicaciones para Windows 8 en su Store, en específico para tabletas, es menor que la disponibles para iPad o para Android, con apenas cinco mil para el sistema de Windows frente a las 250 mil para las plataformas de Apple y las aplastantes 675 mil para el sistema Android, de Google.
Por supuesto, estos niveles aún distan de alcanzarse para Microsoft, pero no hay que perder de vista que el mercado de las aplicaciones actualmente se encuentra en una expansión que crece exponencialmente. Tan sólo en 2010, las descargas de apps para Android se contabilizaron en mil millones, en un contundente contraste con las 25 mil millones reportadas para 2012.
La cifra más reveladora proviene de Apple, que de acuerdo a la agencia de mercado IHS iSuppli, estima que para este año obtendrá ganancias por 4,9 mil millones de dólares, lo que representa un crecimiento de 70% en sus ingresos dentro de este rubro, que en 2011 consiguió 2,9 mil millones de dólares. De esta manera, la firma de la manzana se posiciona como el protagonista en el mercado de las aplicaciones, con una participación de 65 por ciento a nivel mundial.
Es aquí donde la historia demuestra una vez su naturaleza cíclica. En tanto que las aplicaciones representarían un ingreso más para Microsoft, éstas podrían ser un impulso determinante para las ventas del Windows 8, tal y como ocurrió en la década de los ochenta con programas que en ese tiempo fueron innovadores como Excel- y que convencieron a los usuarios a comenzar a utilizar Windows.
Las PC, entre el renacimiento y la agonía
Cabe mencionar que aún hay obstáculos que la compañía de la icónica ventana debe enfrentar, aunque el que más destaca es quizá el más obvio, que es la falta de equipos en donde el nuevo sistema operativo pueda instalarse, entre tabletas y, principalmente, computadoras personales, las cuales han reportado caídas importantes en sus ventas en el último año. Esta baja, no obstante, ha sido interpretada erróneamente por analistas de mercado como la espera del consumidor de PC al lanzamiento del Windows 8. Más bien es por el futuro de las Tablets.
Ciertamente, el mercado potencial al que Microsoft apuesta con su nuevo sistema operativo es el de las tabletas, que en contraste con las computadoras personales, crece a pasos agigantados, algo que se refleja en datos de la agencia IDC, que indican que 68.7 millones de estos dispositivos fueron vendidos en 2011, en tanto que estima que para el cierre del año en curso, esta cifra llegue a 106.1 millones.
Pero el caso de las PC es poco esperanzador. De acuerdo a reportes de las agencias IDC y Gartner, las ventas de computadoras personales cayeron 8% para el tercer trimestre, esto en comparación con el mismo periodo del año pasado. Por su parte, un informe de IHS iSuppli indica que 2012 marcará la primera vez en 11 años que las ventas registrarán una baja para todo el año.
Es de subrayar que el negocio de las aplicaciones para el Windows 8 comenzó desde que salió al mercado, no sólo por la venta del software en sí, sino porque para instalarse en una computadora personal tradicional, no sólo los requerimientos del equipo son ligeramente más que para el Windows 7, sino que también deben adquirirse aplicaciones nuevas en caso de que se quiera disfrutar de la experiencia completa que brinda el software.
Asimismo, la instalación Windows 8 requiere que la mayoría de los programas y aplicaciones que se encuentran en la computadora se actualicen a versiones exclusivas para el nuevo sistema, algunas de las cuales cobran un cargo por realizar dicha actualización.
La mayor apuesta de Microsoft
El director general de Microsoft, Steve Ballmer, habría declarado que el Windows 8 representa "el mayor negocio de nuestra compañía en los últimos 17 años". Lamentablemente, para la firma aún pesan más las cifras de la baja en las ventas de PC que la continua alza en las tabletas, pues en tanto que su dispositivo Surface -que saliera al mercado apenas el 26 de octubre de pasado- aún no figura como un jugador importante entre la oferta de tabletas, las ventas de Windows aún dependen de los usuarios de computadoras personales.
De acuerdo a David Doud, analista en IDC, éste es un "momento determinante" en la industria, pues en el aire está la duda de si el Windows 8 será suficiente para resucitar a las computadoras personales. Añadió que los fabricantes de PC ya han comenzado a producir modelos más avanzados que incluyen pantallas táctiles y laptops transformables a tabletas, de manera que su lanzamiento coincida con el del nuevo sistema operativo, como es Yoga de Lenovo, o la Vivo Tab RT de Asus.
Asimismo, las compañías de computadoras personales se alistan a lanzar nuevos equipos híbridos de laptop/tabletas que trabajarán con Windows 8, entre las que se encuentran la ATIV de Samsung; la Smart PC y la Smart PC Pro; la Iconia W700 de Acer; la Satellite U925T, de Toshiba; la Vaio Duo 11 de Sony; y la ThinkPad Twist de Lenovo.
No obstante, estos dispositivos aún no tienen una disponibilidad amplia en las tiendas departamentales de Estados Unidos, pues de acuerdo a analistas, los fabricantes todavía no están dispuestos a lanzar estos productos masivamente hasta no ver el desempeño en las ventas de la nueva versión de Windows.
Por su parte, Craig Stice, analista de IHC iSuppli, afirmó que las PC generan menos entusiasmo del que solían crear, esto en comparación con la expectación de la actualmente gozan otros productos como el anuncio de una nueva versión del iPhone o el iPad. Sin embargo, afirma que, de manera irónica, las computadoras personales han visto su mayor innovación durante 2012 en comparación con toda la década pasada.
Frente a esta situación, el éxito de Windows 8 determinará diversas tendencias que marcarán la pauta para el consumo de computadoras en el mundo, además significar un segundo aire para Microsoft, el otrora líder indiscutible de la informática.
Por: Gustavo Ernesto Pérez Ramírez
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