2012/10/15

Internet de banda delgada en México


El uso de Internet en la actualidad es indispensable independientemente de la actividad que realicemos, por tal motivo es necesario redimensionar la importancia de este servicio en nuestro país como parte importante en la economía.


Ya sea que la necesitemos para nuestras actividades como profesionales, para las escolares, de recreación o simplemente para perder el tiempo, internet se ha convertido en una herramienta indispensable para la vida cotidiana. Sin embargo, este servicio en nuestro país se encuentra muy lejos de considerarse básico y mucho menos un derecho.

Esta necesidad, hacia el internet nos lleva a la dependencia del servicio con las compañías y que, a menos que tengamos contacto con otros usuarios o utilicemos distintas “conexiones” cotidianamente, será como seamos conscientes de hacer un comparativo en cuanto a la calidad y/o velocidad del servicio que pagamos.

Difícilmente este comparativo lo realizamos a nivel internacional por lo que es común que se desconozcan parámetros que nos puedan informar sobre calidad, velocidad y costos de los servicios con los que estamos en contacto, por tal motivo, a continuación se mostrarán algunos datos al respecto para ubicar en qué condiciones se encuentra nuestro país a nivel mundial.

De acuerdo con el estudio realizado por el sitio Akami, en nuestro país, del total de usuarios de internet el 12% cuenta con un ancho de banda de 4 Megabytes (Mb) de velocidad y tan solo el 4% cuenta con un acceso a internet de banda ancha mayor a los 10 Mb.

Pero ¿qué tal relevantes son estos números? ¿Qué nos quieren decir? Por sí solos los números no nos dicen nada pero al compararlos con los países más destacados en este rubro podemos darnos cuenta de la situación real en la que estamos.

Siguiendo el mismo enfoque de datos que se presentaron para México, tenemos que en Japón el 72% de los usuarios cuentan con hasta 4Mb de velocidad, y el 37% con más de 10Mb; Le sigue Hong Kong con 72% de hasta 4Mb y 28% con más de 10 Mb; Gran Bretaña cuenta con 58% y 28% para 4Mb y más de 10Mb respectivamente; y finalmente Estados Unidos con 60% hasta 4 Mb y 15% de más de 10 Mb.

Obviamente existe un abismo en comparación con los países que ocupan los primeros lugares en cuanto a cobertura por velocidades, pero en otros rubros de medición también nos encontramos muy por debajo: en cuanto a la velocidad máxima de conexión los países que ocupan los tres primeros lugares son Hongk Kong con 49.3 Megabytes por segundo (Mbps), seguido de Corea del sur con 47.8 Mbps y Japón con 39.5 Mbps. México se promedia una velocidad máxima de conexión de 13.5 Mbps.

Lo anterior se refiere a la velocidad máxima promedio que podremos alcanzar en nuestro país a nivel mundial, pero a nivel regional y considerando el promedio de velocidad en América Latina, paradójicamente México ocupa el segundo lugar con un promedio de velocidad de 2.8 Mbps, por encima de Colombia quien promedia 2.2 Mbps y por debajo de Chile con 3.4 Mbps.

Esta situación tiene que ver con los niveles de desarrollo económico de una economía particular dado que en países desarrollados el acceso a internet por banda ancha tiene una relevancia impresionante, por ejemplo, en países como Finlandia lo han declarado un derecho universal e incluso España ha establecido que debe ser posible que cualquier ciudadano que lo desee pueda conectarse a Internet a través de banda ancha.

La Comisión Europea también ha debatido si el acceso a Internet a través de banda ancha, más que una posibilidad, deba ser también un derecho universal. Lo anterior es considerado con seriedad ya que estos países creen que sin el acceso a internet mediante la banda ancha son prácticamente imposibles todas las “e-derivadas” de la mayoría de bienes y servicios de una economía: la educación en línea, el comercio electrónico, la e-salud, la administración y el gobierno electrónicos, el entretenimiento (que, además de entretener, también crea lugares de trabajo)… y así, hasta casi todos los aspectos de la vida moderna.

De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) internet como tecnología de propósito general ha transformado la forma en que se realizan las actividades económicas y sociales, al hacer más eficientes los procesos de generación, gestión e intercambio de información, con impactos a nivel agregado. En ese contexto, el organismo considera que el uso de aplicaciones electrónicas adquiere cada vez más importancia para atender problemas de toda índole, en particular de orden social en las áreas de educación, salud, gestión gubernamental y, más recientemente, protección del medioambiente.

Este organismo tiene bien definido los propósitos de la inclusión de la banda ancha como medio de desarrollo en una economía ya que considera que la prestación de servicios electrónicos a la ciudadanía en educación, salud y gestión gubernamental permite optimizar esos servicios y superar barreras geográficas y financieras que restringen su cobertura a los segmentos pobres y marginados de la población. En su último reporte sobre banda ancha, la Cepal señala que “la banda ancha también posibilita la prestación remota de servicios médicos de diagnóstico y seguimiento. En la administración pública, agiliza la prestación de servicios (por ejemplo, el pago de impuestos), aumenta la transparencia de los procesos administrativos y viabiliza la participación de los ciudadanos y su acceso a información gubernamental”.

Por las razones antes mencionadas es necesario saber las condiciones en las que se encuentra México, pero hasta ahora únicamente se ha mostrado a nivel mundial y regional ¿Qué pasa a nivel nacional?

El más reciente estudio sobre banda ancha en nuestro país arroja resultados sobre la composición del mercado en las tres principales ciudades de México: Distrito Federal, Guadalajara y Monterrey.

Este estudio se enfocó principalmente a dos aspectos que tienen que ver con el cliente directamente: el costo del servicio y la velocidad de navegación, analizados desde el punto de vista de las principales empresas proveedoras del servicio en las ciudades mencionadas. Al respecto los resultados principales en un segmento entre 2 y 5 Mb de velocidad fueron los siguientes:



Fuente: AGA Marketing. Quien es quien en la velocidad de internet. Agosto 2012. Disponible en www.agamarketing.com

Para comprender sobre el índice de desempeño, la metodología empleada fue la siguiente: El índice de desempeño es igual al promedio de velocidad obtenida en el test online, entre la velocidad contratada por 100.

Los resultados para las principales empresas proveedoras del servicio en México se presentaron de la siguiente manera: el grupo de entre dos y cinco megas, las velocidades de descarga de Cablevisión Monterrey y Telmex registraron un 68 % de desempeño; Cablevisión México logró una marca de 93%, y Axtel de 215%, más de lo doble de la capacidad que ofrece.

El análisis realizado para el segmento de velocidad de 5 Mb o más fue el siguiente:



Fuente: AGA Marketing. Quien es quien en la velocidad de internet. Agosto 2012. Disponible en www.agamarketing.com

En cuanto a los resultados de las mediciones del grupo de cinco o más megas, la empresa que entrega el servicio más deficiente es Megacable, ya que sólo alcanza el 39% de lo ofrecido; le sigue Telmex, con una capacidad de 43% en el índice de desempeño. Por su parte, Cablevisión Monterrey tiene un índice de desempeño de 52%; Total Play de 57%; Megacable de 59% y Axtel obtiene el mejor resultado con 142% en su índice de desempeño.

De lo anterior podemos concluir que en México se tiene un desempeñó pobre en el otorgamiento del servicio, con costos que no son coherentes con la calidad y velocidad del servicio prestado por las compañías, tanto en su análisis nacional como el internacional.

Este problema de falta de entendimiento hacia la inclusión de la banda ancha en México obedece a factores de mercado (al interior del desempeño de las prácticas de las empresas para brindar un mejor servicio con costos accesibles), pero también del gobierno y de las políticas que hasta el momento han desviado su atención a un rubro que de manejarse adecuadamente, podría detonar el crecimiento económico de todo el país.

Por lo tanto, la inclusión de mejorar el servicio y de lograr una mayor penetración en la población debe ser una acción conjunta entre todos los participantes: los consumidores con tomar una decisión adecuada para contratar el servicio (comparar precios, velocidad y calidad del mismo); de las empresas (mejorar el servicio considerando que existe una gran diferencia entre quien lo otorga de la forma óptima y el resto); y las autoridades correspondientes para otorgar incentivos que permitan a tanto a las empresas como a los usuarios acercarse y hacer uso de estas tecnologías de tal manera que permita un desarrollo en todos los ámbitos posibles.
Por: Héctor Hugo García Dávila


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