Por Juan Diego Wasilevsky
Desde una simple plancha hasta una heladera, o un LCD. De un pequeño electrodoméstico a una consola de videojuegos. Desde un perfume a un colchón. Todo en el país es más caro. El costo de vivir en una economía cerrada y la paradoja de ganar más en dólares pero, a la vez, necesitar de más salarios.
Los síntomas del atraso cambiario están a la orden del día y son cada vez más palpables en la Argentina.
El hecho de que durante los últimos años la inflación y los incrementos salariales hayan corrido muy por encima de la evolución del dólar, no hizo más que profundizar este fenómeno.
Los síntomas del atraso cambiario están a la orden del día y son cada vez más palpables en la Argentina.
El hecho de que durante los últimos años la inflación y los incrementos salariales hayan corrido muy por encima de la evolución del dólar, no hizo más que profundizar este fenómeno.
Así, mientras que el Gobierno festeja el hecho de que la Argentina tenga los ingresos en dólares más altos de la región, paralelamente, le declara la "guerra" a quienes tratan de sacar rédito de esta situación. Es decir a las millones de personas que deciden comprar en el exterior o a quienes hacen clic con el mouse para adquirir online un par de zapatillas o indumentaria para esperar los envíos desde la comodidad de su hogar.
En definitiva, la creciente brecha entre los salarios y precios del mercado interno, respecto a los niveles vigentes en otros países del mundo -que no padecen un flagelo inflacionario similar-, terminó generando que resultara cada vez más tentador cruzar la frontera para salir de shopping.
Sin embargo, por detrás de las "mieles" del atraso cambiario, que marcaron el ritmo del regreso de esta suerte del "déme dos", finalmente terminó saltando la tapa de la olla a presión.
Sucede que al haber quedado barato el dólar y al no estar dispuesto a convalidar una devaluación abrupta, el Gobierno optó por potenciar el "cepo" al billete verde y limitar al máximo posible el acceso a las divisas estadounidenses.
El problema es que, en la medida en que en el plano local se mantenga la actual dinámica de suba de precios y la suba del tipo de cambio continúe siendo de a cuentagotas, la brecha entre los precios internos y externos continúa ampliándose.
En diálogo con iProfesional.com, el economista Tomás Bulat aseguró que "cada mes que pasa resulta más tentador comprar afuera. Por eso el Gobierno, que decide aferrarse a los controles, opta por seguir poniendo trabas para desalentar el turismo y el consumo fuera del país".
El experto destacó que "teniendo en cuenta que la devaluación de agosto fue del 1% y la inflación, según la que se difunde en el Congreso, alcanzó el 1,9%, la situación va empeorando mes a mes y esto hará que el Ejecutivo siga implementando nuevas barreras de aquí a fin de año".
En este sentido, el experto recalcó que "mientras la Argentina se vuelva cada vez más cara en dólares, el Gobierno continuará aplicando más y más restricciones".
El índice "Falabella", fiel reflejo del atraso cambiario
Un síntoma de lo cara que está quedando la Argentina en términos de dólar se puede obtener al trazar un comparativo entre los precios de un producto de similares características en el mercado interno en relación a los valores que exhibe en diferentes países de la región.
Meses atrás, coincidiendo con el lanzamiento de la tableta iPad 3, la Argentina ya se había quedado con el triste privilegio de ser el país más costoso a nivel mundial para adquirir este popular dispositivo de la marca de la manzanita.
Sin embargo, la brecha excede por lejos al mercado de la tecnología y se "cuela" en todos los rubros.
Sin embargo, la brecha excede por lejos al mercado de la tecnología y se "cuela" en todos los rubros.
En efecto: según un relevamiento realizado por iProfesional.com, considerando una misma cadena de retail (Falabella) y una "canasta" similar de artículos que involucra a todo tipo de rubros y con diferentes niveles de valor agregado, los precios vigentes en la Argentina llegan a ser hasta un 150% más elevados que en otros países de la región en los que comercializa la cadena.
Y esta lista, por ejemplo, incluye desde pequeños electrodomésticos (planchas y cafeteras), productos para el cuidado personal (afeitadoras y depiladoras), hasta bienes de mayor valor, como cámaras digitales, televisores y consolas de videojuegos.
El punto a destacar, tal como se mencionó, es que este relevamiento se realizó considerando los valores vigentes en los diferentes portales de venta online que posee la misma tienda departamental en cuatro países: Argentina, Chile, Perú y Colombia.
Fuente: iProfesional.com
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