Sin que Obama haya logrado consolidar la economía en una nueva senda de crecimiento, algo que debería ser suficiente para que no resultase reelegido, su mensaje de proyecto de país resulta fundamental. Apoyado por Michelle, el mandatario ha pedido más tiempo, aquí le decimos para qué o para quién.
Un sondeo de Reuters/Pisos, realizado entre el 7 y el 10 de septiembre, mostró que 39% de los estadounidenses cree que el país está yendo en la dirección correcta, mientras que 55% piensa que la nación va por mal camino.
Los números representaron un cambio considerable desde agosto, cuando 31% de los encuestados dijo que pensaba que el país estaba yendo en la dirección correcta y 64 % que estaba tomando el rumbo equivocado.
Este representa el máximo nivel para la "dirección correcta" desde abril del 2010.
Las cifras son la última señal positiva para el líder demócrata, a quien los sondeos muestran levemente por delante del candidato presidencial republicano, Mitt Romney, en la carrera por los comicios del 6 de noviembre en Estados Unidos.
"Francamente, es una buena noticia para Obama porque cuantas más personas piensen que están en la dirección correcta ahora, más fácil será para él resultar reelecto", dijo la encuestadora de Ipsos, Julia Clark.
El sondeo se realizó vía telefónica a 1,089 adultos y es considerado una medición precisa, dentro de los 3,1 puntos porcentuales de margen de error.
Consultados sobre cómo votarían si la elección fuese hoy, 48% de los consultados dijo que elegiría a Obama y 45% que votaría por Romney. La diferencia de 3 puntos porcentuales está en línea con las encuestas diarias online que lleva Reuters/Ipsos.
Sondeos recientes han indicado que Obama terminó la semana de la convención nacional demócrata con un pequeño "repunte" luego de meses de estar cabeza a cabeza con Romney, ex gobernador de Massachusetts.
Los mejores resultados podrían derivar del impulso brindado por la convención demócrata de la semana pasada y de una sensación entre los estadounidenses de un mejor clima económico en el país, dijo Clark.
"Es posible que esto sea el comienzo de una mejora en las percepciones sobre cómo están yendo las cuestiones económicas", indicó Clark, quien hizo, empero, una aclaración pertinente: El sondeo mide "optimismo" y no toma en cuenta mediciones como las cifras de desempleo o los niveles de los mercados bursátiles.
Como si las cosas fueran sencillas para el actual presidente, la encuesta indicó que una cantidad igual de estadounidenses ven a Romney y a Obama con buenas credenciales económicas: 44% señaló que el candidato republicano es más fuerte en los temas laborales y económicos, al igual que lo hizo otro 44% respecto del actual presidente y candidato demócrata.
Ambos candidatos se ubicaron cerca en lo que hace a la fortaleza percibida en temas como inmigración e impuestos, aunque Obama superó a Romney en temas como atención médica, seguridad nacional, política externa y la guerra en Afganistán.
Romney ataca a Obama por desempleo entre hispanos
El informe sobre la evolución mensual del empleo en EU mostró un ritmo insuficiente de creación de empleo, a dos meses justos de los comicios del 6 de noviembre.
Aunque la tasa de desempleo bajó dos décimas en agosto, hasta el 8.1%, respecto al mes anterior, el informe revela que la ganancia neta fue de 96 mil empleos, muy por debajo de lo que esperaban los analistas y de lo que se considera propio de un mercado laboral en franca recuperación.
El jueves pasado, en su discurso de aceptación de la candidatura demócrata a la reelección, en Charlotte (Carolina del Norte), Obama pidió a los estadounidenses más tiempo para que sus políticas den fruto y denunció la vuelta atrás que supondría, a su juicio, un triunfo de los republicanos.
Pero el caso es que el índice de desempleo ha estado por encima del 8 % durante 43 meses consecutivos, como de inmediato destacó Romney, quien afirmó que las políticas de Obama "no funcionan".
El mes pasado el sector privado creó 103 mil empleos, el público perdió 7 mil y la ganancia neta fue de 96 mil, muy por debajo de los 142 mil que esperaban los analistas.
La secretaria de Trabajo, Hilda Solís, argumentó que cuando Obama llegó a la Casa Blanca en enero de 2009, la economía estadounidense "estaba en caída libre, los mercados de crédito estaban casi paralizados y el país perdía 700 mil empleos por mes".
"Hemos recuperado 4,6 millones de empleos en el sector privado en apenas los últimos 30 meses, incluidos casi dos millones tan sólo en el último año", dijo Solís.
La disminución del índice de desempleo en agosto responde a que unas 368 mil personas -quizá desalentadas por las malas remuneraciones- han dejado de buscar empleo y por lo tanto desaparecen de la fuerza laboral.
Si los políticos reaccionaron con decepción, los mercados financieros, en cambio, tuvieron una reacción positiva al informe sobre el desempleo, porque aumenta las probabilidades de que la Reserva Federal active nuevamente los instrumentos de estímulo monetario.
Durante su discurso el 31 de julio en una reunión de banqueros centrales en Jackson Hole (Wyoming), el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, reconoció que "el estancamiento del mercado laboral es causa de preocupación grave".
La persistencia del alto desempleo, añadió, "causará a nuestra economía un daño que podría durar por muchos años".
Desde 2008 la Reserva Federal llevó a cabo dos rondas de compras de títulos de deuda para inyectar dinero en el sistema y facilitar que los bancos concedan créditos a las empresas y los consumidores.
Otro factor que tiene impacto en el empleo es la renuencia de muchos empresarios a expandir su personal cuando la economía global sigue desacelerándose y EU se aproxima a una combinación de aumentos de impuestos y cortes de gastos que ocurrirá a fin de año a menos que el Congreso actúe.
En agosto el sector fabril tuvo una pérdida neta de 15 mil puestos de trabajo, la mayor disminución mensual en dos años, y las agencias de empleo temporal eliminaron posiciones por primera vez en cinco meses. Los fabricantes de vehículos automotores eliminaron 7 mil 500 puestos el mes pasado.
Los servicios tuvieron una ganancia neta de 119 mil empleos y las firmas de construcción añadieron mil puestos de trabajo, en tanto que el comercio minorista añadió 6 mil 100 empleos, según un informe del gobierno.
El informe indica que el mes pasado las remuneraciones horarias promedio de los trabajadores se mantuvieron, sin cambios, en 23.52 dólares. Las compensaciones de los trabajadores han subido 1.7% en un año.
Desestimando al rival
La campaña presidencial del republicano Mitt Romney emitió el 15 de agosto un anuncio televisivo en español en el que culpó al presidente Obama, por la alta tasa de desempleo entre los hispanos.
El anuncio, titulado "No podemos más", se mofa de la consigna "¡Sí se puede!", que utilizó Obama durante su campaña electoral de 2008, y asegura que la mala gestión económica del mandatario ha perjudicado a la comunidad hispana.
Se incluyó allí el siguiente subtitulo: "El 50% de los graduados (universitarios) no encuentra trabajo", que se refiere a un video de Obama de 2008 en el que pronuncia en español su consigna de entonces.
Asimismo, destaca que el desempleo entre los hispanos está por encima del 10 %, y que otros dos millones de latinos ingresaron a las filas de los pobres en Estados Unidos desde que Obama llegó al poder en enero de 2009.
Según cifras del Departamento de Trabajo, la tasa de desempleo el mes pasado fue del 10.3%, por encima de la tasa nacional del 8.3%.
"¿Se puede seguir así?" y "¿Se puede permitir que los Demócratas nos sigan tomando el pelo?", pregunta el anuncio.
En paralelo, en acusaciones lógicas, Romney aseguró en un comunicado que se ha postulado a la presidencia para crear empleos bien remunerados mientras que, a su juicio, Obama "parece postularse para aferrarse al poder".
Romney criticó, en entrevista con la cadena CBS, la serie de anuncios con ataques personales que, aseguró, crean divisiones con base al ingreso, edad, etnia, y están "diseñados para crear un sentido de enemistad, celos y rabia".
"Creo que (Obama) hará lo que esté a su alcance para conseguir la reelección.... espero que podamos tener un debate sobre los asuntos y nuestras diferencias y contrastes sobre esos asuntos. Estos ataques personales, son degradantes para la oficina de la Casa Blanca", agregó.
"Creo que los comentarios del vicepresidente (Joe Biden), simplemente disminuyen más a la Casa Blanca", puntualizó Romney, al referirse a las declaraciones de Biden en Danville (Virginia) de que las políticas regulatorias que promueve Romney "pondrán cadenas en los pies" de los estadounidenses.
Cuando faltan menos de tres meses para los comicios, ambas campañas han acentuado los ataques mutuos sobre su visión de gobierno y sus políticas para espolear la recuperación económica, además de cortejar el apoyo de los hispanos, ya que su voto será definitorio en al menos nueve estados de la nación.
Retóricamente, los demócratas han propuesto “continuar recuperando esa América de la oportunidad, la del sueño americano, que ha sucumbido tras la dura crisis provocada por los que como Mitt Romney practican un individualismo duro y despiadado, se han enriquecido en los años de la desbocada carrera de la desregulación y carecen de proyecto económico alguno salvo el de los recortes y la eliminación de impuestos para los más ricos y las grandes corporaciones”.
Argumentan que la experiencia profesional de Romney al frente de sociedades dedicadas a liquidar empresas en dificultades y a deslocalizar empleo en el extranjero no ayuda precisamente a los republicanos que, en Tampa, a pesar de que la coyuntura les acompaña no han logrado convencer de que su proyecto económico es más fiable.
Éxito posible sólo si los beneficios se expanden
Los discursos de Bill Clinton y del propio Obama contienen la hoja de ruta de lo que será el principal debate de esta campaña, la economía, aunque no el único. Los demócratas han logrado relacionar con habilidad los déficits y la deuda publica norteamericana con la gestión de los republicanos, es cierto, lo cual complica mucho al Partido Republicano su estrategia por su inconfesable compromiso fiscal con las empresas y millonarios que financian su campaña. Donantes que quieren menos impuestos, recuperar el negocio sanitario y liberar Wall Street de interferencias innecesarias. Así, como dijo Clinton, no salen las cuentas. Con todo, da incluso la sensación de que con el ticket Romney-Ryan habría poco que hacer si no fuera por el fenomenal colchón de dólares que han amasado este verano. De ahí el discurso demócrata de la oportunidad, del empleo tradicional en industria y manufacturas en pequeñas y medianas que necesitan recuperar los viejos lazos público-privados de cooperación para crear empleo, prosperidad, innovar y ser sostenibles en una economía globalizada muy competitiva. Una fórmula que garantiza el mantenimiento fuerte y sano de la estructura social comunitaria, el lugar en el que entre todos se puede salir adelante. La reforma sanitaria de Obama —la ha universalizado—, la reivindicación del salvamento de la industria del automóvil, la apuesta por la educación pública, la puesta en marcha de políticas de igualdad de género, el derecho de las mujeres a decidir sobre su maternidad, el matrimonio gay, y la oposición frontal a la adopción de medidas de austeridad forzadas por la crisis que debiliten los pilares del sueño americano son los ejes fundamentales de esta campaña que, de nuevo, sintetizó como nadie Obama en un gran discurso que fue de menos a más. Es posible que la carrera de Obama sea exitosa y que apunte a un segundo mandato si efectivamente concreta esos beneficios sociales.
Los números representaron un cambio considerable desde agosto, cuando 31% de los encuestados dijo que pensaba que el país estaba yendo en la dirección correcta y 64 % que estaba tomando el rumbo equivocado.
Este representa el máximo nivel para la "dirección correcta" desde abril del 2010.
Las cifras son la última señal positiva para el líder demócrata, a quien los sondeos muestran levemente por delante del candidato presidencial republicano, Mitt Romney, en la carrera por los comicios del 6 de noviembre en Estados Unidos.
"Francamente, es una buena noticia para Obama porque cuantas más personas piensen que están en la dirección correcta ahora, más fácil será para él resultar reelecto", dijo la encuestadora de Ipsos, Julia Clark.
El sondeo se realizó vía telefónica a 1,089 adultos y es considerado una medición precisa, dentro de los 3,1 puntos porcentuales de margen de error.
Consultados sobre cómo votarían si la elección fuese hoy, 48% de los consultados dijo que elegiría a Obama y 45% que votaría por Romney. La diferencia de 3 puntos porcentuales está en línea con las encuestas diarias online que lleva Reuters/Ipsos.
Sondeos recientes han indicado que Obama terminó la semana de la convención nacional demócrata con un pequeño "repunte" luego de meses de estar cabeza a cabeza con Romney, ex gobernador de Massachusetts.
Los mejores resultados podrían derivar del impulso brindado por la convención demócrata de la semana pasada y de una sensación entre los estadounidenses de un mejor clima económico en el país, dijo Clark.
"Es posible que esto sea el comienzo de una mejora en las percepciones sobre cómo están yendo las cuestiones económicas", indicó Clark, quien hizo, empero, una aclaración pertinente: El sondeo mide "optimismo" y no toma en cuenta mediciones como las cifras de desempleo o los niveles de los mercados bursátiles.
Como si las cosas fueran sencillas para el actual presidente, la encuesta indicó que una cantidad igual de estadounidenses ven a Romney y a Obama con buenas credenciales económicas: 44% señaló que el candidato republicano es más fuerte en los temas laborales y económicos, al igual que lo hizo otro 44% respecto del actual presidente y candidato demócrata.
Ambos candidatos se ubicaron cerca en lo que hace a la fortaleza percibida en temas como inmigración e impuestos, aunque Obama superó a Romney en temas como atención médica, seguridad nacional, política externa y la guerra en Afganistán.
Romney ataca a Obama por desempleo entre hispanos
El informe sobre la evolución mensual del empleo en EU mostró un ritmo insuficiente de creación de empleo, a dos meses justos de los comicios del 6 de noviembre.
Aunque la tasa de desempleo bajó dos décimas en agosto, hasta el 8.1%, respecto al mes anterior, el informe revela que la ganancia neta fue de 96 mil empleos, muy por debajo de lo que esperaban los analistas y de lo que se considera propio de un mercado laboral en franca recuperación.
El jueves pasado, en su discurso de aceptación de la candidatura demócrata a la reelección, en Charlotte (Carolina del Norte), Obama pidió a los estadounidenses más tiempo para que sus políticas den fruto y denunció la vuelta atrás que supondría, a su juicio, un triunfo de los republicanos.
Pero el caso es que el índice de desempleo ha estado por encima del 8 % durante 43 meses consecutivos, como de inmediato destacó Romney, quien afirmó que las políticas de Obama "no funcionan".
El mes pasado el sector privado creó 103 mil empleos, el público perdió 7 mil y la ganancia neta fue de 96 mil, muy por debajo de los 142 mil que esperaban los analistas.
La secretaria de Trabajo, Hilda Solís, argumentó que cuando Obama llegó a la Casa Blanca en enero de 2009, la economía estadounidense "estaba en caída libre, los mercados de crédito estaban casi paralizados y el país perdía 700 mil empleos por mes".
"Hemos recuperado 4,6 millones de empleos en el sector privado en apenas los últimos 30 meses, incluidos casi dos millones tan sólo en el último año", dijo Solís.
La disminución del índice de desempleo en agosto responde a que unas 368 mil personas -quizá desalentadas por las malas remuneraciones- han dejado de buscar empleo y por lo tanto desaparecen de la fuerza laboral.
Si los políticos reaccionaron con decepción, los mercados financieros, en cambio, tuvieron una reacción positiva al informe sobre el desempleo, porque aumenta las probabilidades de que la Reserva Federal active nuevamente los instrumentos de estímulo monetario.
Durante su discurso el 31 de julio en una reunión de banqueros centrales en Jackson Hole (Wyoming), el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, reconoció que "el estancamiento del mercado laboral es causa de preocupación grave".
La persistencia del alto desempleo, añadió, "causará a nuestra economía un daño que podría durar por muchos años".
Desde 2008 la Reserva Federal llevó a cabo dos rondas de compras de títulos de deuda para inyectar dinero en el sistema y facilitar que los bancos concedan créditos a las empresas y los consumidores.
Otro factor que tiene impacto en el empleo es la renuencia de muchos empresarios a expandir su personal cuando la economía global sigue desacelerándose y EU se aproxima a una combinación de aumentos de impuestos y cortes de gastos que ocurrirá a fin de año a menos que el Congreso actúe.
En agosto el sector fabril tuvo una pérdida neta de 15 mil puestos de trabajo, la mayor disminución mensual en dos años, y las agencias de empleo temporal eliminaron posiciones por primera vez en cinco meses. Los fabricantes de vehículos automotores eliminaron 7 mil 500 puestos el mes pasado.
Los servicios tuvieron una ganancia neta de 119 mil empleos y las firmas de construcción añadieron mil puestos de trabajo, en tanto que el comercio minorista añadió 6 mil 100 empleos, según un informe del gobierno.
El informe indica que el mes pasado las remuneraciones horarias promedio de los trabajadores se mantuvieron, sin cambios, en 23.52 dólares. Las compensaciones de los trabajadores han subido 1.7% en un año.
Desestimando al rival
La campaña presidencial del republicano Mitt Romney emitió el 15 de agosto un anuncio televisivo en español en el que culpó al presidente Obama, por la alta tasa de desempleo entre los hispanos.
El anuncio, titulado "No podemos más", se mofa de la consigna "¡Sí se puede!", que utilizó Obama durante su campaña electoral de 2008, y asegura que la mala gestión económica del mandatario ha perjudicado a la comunidad hispana.
Se incluyó allí el siguiente subtitulo: "El 50% de los graduados (universitarios) no encuentra trabajo", que se refiere a un video de Obama de 2008 en el que pronuncia en español su consigna de entonces.
Asimismo, destaca que el desempleo entre los hispanos está por encima del 10 %, y que otros dos millones de latinos ingresaron a las filas de los pobres en Estados Unidos desde que Obama llegó al poder en enero de 2009.
Según cifras del Departamento de Trabajo, la tasa de desempleo el mes pasado fue del 10.3%, por encima de la tasa nacional del 8.3%.
"¿Se puede seguir así?" y "¿Se puede permitir que los Demócratas nos sigan tomando el pelo?", pregunta el anuncio.
En paralelo, en acusaciones lógicas, Romney aseguró en un comunicado que se ha postulado a la presidencia para crear empleos bien remunerados mientras que, a su juicio, Obama "parece postularse para aferrarse al poder".
Romney criticó, en entrevista con la cadena CBS, la serie de anuncios con ataques personales que, aseguró, crean divisiones con base al ingreso, edad, etnia, y están "diseñados para crear un sentido de enemistad, celos y rabia".
"Creo que (Obama) hará lo que esté a su alcance para conseguir la reelección.... espero que podamos tener un debate sobre los asuntos y nuestras diferencias y contrastes sobre esos asuntos. Estos ataques personales, son degradantes para la oficina de la Casa Blanca", agregó.
"Creo que los comentarios del vicepresidente (Joe Biden), simplemente disminuyen más a la Casa Blanca", puntualizó Romney, al referirse a las declaraciones de Biden en Danville (Virginia) de que las políticas regulatorias que promueve Romney "pondrán cadenas en los pies" de los estadounidenses.
Cuando faltan menos de tres meses para los comicios, ambas campañas han acentuado los ataques mutuos sobre su visión de gobierno y sus políticas para espolear la recuperación económica, además de cortejar el apoyo de los hispanos, ya que su voto será definitorio en al menos nueve estados de la nación.
Retóricamente, los demócratas han propuesto “continuar recuperando esa América de la oportunidad, la del sueño americano, que ha sucumbido tras la dura crisis provocada por los que como Mitt Romney practican un individualismo duro y despiadado, se han enriquecido en los años de la desbocada carrera de la desregulación y carecen de proyecto económico alguno salvo el de los recortes y la eliminación de impuestos para los más ricos y las grandes corporaciones”.
Argumentan que la experiencia profesional de Romney al frente de sociedades dedicadas a liquidar empresas en dificultades y a deslocalizar empleo en el extranjero no ayuda precisamente a los republicanos que, en Tampa, a pesar de que la coyuntura les acompaña no han logrado convencer de que su proyecto económico es más fiable.
Éxito posible sólo si los beneficios se expanden
Los discursos de Bill Clinton y del propio Obama contienen la hoja de ruta de lo que será el principal debate de esta campaña, la economía, aunque no el único. Los demócratas han logrado relacionar con habilidad los déficits y la deuda publica norteamericana con la gestión de los republicanos, es cierto, lo cual complica mucho al Partido Republicano su estrategia por su inconfesable compromiso fiscal con las empresas y millonarios que financian su campaña. Donantes que quieren menos impuestos, recuperar el negocio sanitario y liberar Wall Street de interferencias innecesarias. Así, como dijo Clinton, no salen las cuentas. Con todo, da incluso la sensación de que con el ticket Romney-Ryan habría poco que hacer si no fuera por el fenomenal colchón de dólares que han amasado este verano. De ahí el discurso demócrata de la oportunidad, del empleo tradicional en industria y manufacturas en pequeñas y medianas que necesitan recuperar los viejos lazos público-privados de cooperación para crear empleo, prosperidad, innovar y ser sostenibles en una economía globalizada muy competitiva. Una fórmula que garantiza el mantenimiento fuerte y sano de la estructura social comunitaria, el lugar en el que entre todos se puede salir adelante. La reforma sanitaria de Obama —la ha universalizado—, la reivindicación del salvamento de la industria del automóvil, la apuesta por la educación pública, la puesta en marcha de políticas de igualdad de género, el derecho de las mujeres a decidir sobre su maternidad, el matrimonio gay, y la oposición frontal a la adopción de medidas de austeridad forzadas por la crisis que debiliten los pilares del sueño americano son los ejes fundamentales de esta campaña que, de nuevo, sintetizó como nadie Obama en un gran discurso que fue de menos a más. Es posible que la carrera de Obama sea exitosa y que apunte a un segundo mandato si efectivamente concreta esos beneficios sociales.
Por: Verónica Valenzuela
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