C. Morales y C. Albertini
Están
a la vanguardia de la investigación y de la tecnología a nivel mundial.
Cómo reducir la cantidad de alimentos frescos que se desperdician cada
día; qué forma tiene que tener un tren de alta velocidad o una pelota de
fútbol "inteligente", o cómo usar menos agua en la minería, son parte
de su expertise . Se trata de los centros Inria (francés), Fraunhofer
(alemán), Csiro (australiano) y Wageningen UR (holandés), todos de
renombre mundial, y desde hace poco con sede en Chile.
En el
objetivo de convertir a Chile en el polo de la innovación en América
Latina, Corfo hizo un llamado para que diversos centros de excelencia se
instalaran en nuestro país, para desarrollar nuevos proyectos y
tecnologías en sectores específicos, como minería, alimentación,
computación y biotecnología. Estos cuatro fueron los primeros
seleccionados, y sus representantes, junto a autoridades de la Corfo, se
reunieron en "El Mercurio", donde contaron cómo ha sido su experiencia
en Chile.
Wageningen UR: Expertos en la industria alimentaria
Con
su tamaño -un poco más de dos veces la superficie de la Región
Metropolitana- es difícil pensar que Holanda es uno de los líderes en
exportación de productos agrícolas. Sin embargo, el valor de sus
exportaciones de este rubro en 2011 fue de 72.800 millones de euros (más
de US$ 91.400 millones), con lo que Holanda sigue siendo el segundo
mayor exportador de productos alimenticios en el mundo.
Por esto
mismo no extraña que la Universidad y Centro de Investigación Wageningen
UR destaque como una de las instituciones más importantes en el campo
de la agricultura.
Según Marian Geluk, directora de Wageningen UR
Chile, la clave está en la comunicación que se genera entre los centros
de investigación y las empresas de la industria. "Es muy importante para
un país tener compañías que tratan de hacer innovaciones basadas en
avances técnicos", comenta.
Geluk cuenta que están trabajando en
el sector de frutas y las verduras y en los mariscos, y agrega que ya
hay varias firmas comprometidas en poner en práctica los resultados de
sus proyectos.
Respecto al tema de la innovación, Geluk comenta:
"Si Chile realmente quiere ser el núcleo de innovación de América
Latina, creo que es muy importante tener una industria de ingredientes".
Csiro, el cerebro detrás del wifi y los billetes de polímero
Está
ranqueado entre los mejores del mundo en 14 campos de investigación,
entre ellos agua, energía, minería, clima, océanos y medio ambiente. Es
socio de General Electric, Boeing y la Nasa. Es la organización con el
mayor número de patentes de Australia. Esas son algunas de las
credenciales de la Organización de la Investigación Científica e
Industrial de Australia (Csiro, por sus siglas en inglés).
Entre
las tecnologías que se han desarrollado en sus instalaciones están el
wifi y el diseño de los billetes que actualmente circulan en el país.
Según
Neal Wai Poi, director de Csiro Chile, la razón para instalarse en
nuestro país fue simple: Chile es uno de los principales países mineros.
"Chile y Australia comparten muchos desafíos, como la extensión del
territorio, el clima seco, los temas de agua y energía", dice.
El
experto detalla que al llegar a Chile el centro abrió 37 cupos y que les
llegaron 95 postulaciones. En total, unas 100 personas trabajarán en
Csiro.
El centro trabajará conjuntamente con los principales
actores del sector: Anglo American, Antofagasta Minerals, BHP, Codelco y
Xtrata.
Inria: desde el tren más rápido del mundo a la seguridad en las tarjetas de crédito
A
comienzos de los 80, Francia estrenó el tren más rápido del mundo: el
conocido TGV, que para su óptimo funcionamiento necesitaba que la
"punta" tuviera una determinada forma para tener mejor resistencia
contra el viento. Precisamente fue en el centro francés Inria -dedicado a
la investigación en ciencias de la computación, automatización y
matemáticas aplicadas- donde se diseñaron los modelos computacionales
para hacer la simulación aerodinámica de dicho tren.
Inria, que
también inventó los algoritmos de seguridad que se usan en las tarjetas
de crédito, además de estar en Chile, cuenta con ocho centros en Francia
y colaboraciones en más de diez países, y ha creado 105 spin-offs de
empresas tecnológicas.
José Miguel Piquer, gerente científico de
Inria Chile, señala que aunque todavía no tienen contrato con empresas,
han generado una gran cantidad de contactos entre privados y el centro.
Para Piquer los centros son un intermediario entre las empresas y las
universidades. "Simplemente hacer una relación directa entre universidad
y empresa no va a resultar. Por lo menos no a mediano plazo, quizás en
20 años más. Da la sensación de que hay una confianza que desde la
universidad no se puede obtener".
Piquer explica que los privados
esperan que los centros de excelencia entreguen servicios y productos
que tengan impacto en la actividad económica, a diferencia de las
universidades, las que, a su juicio, "están enfocadas en publicar papers
para subir en los rankings . Por eso esta apuesta de crear centros
intermedios que no estén contaminados por estos rankings ", afirma.
En
cuanto a la crisis económica que atraviesa Europa, Claude Puech,
director ejecutivo de Inria Chile, asegura que no han sido tan afectados
como otros países. "Afortunadamente la crisis no ha afectado el apoyo
(estatal) a Inria. De hecho, en junio fui a Francia a hablar con el
directorio de Inria y nos dieron más apoyo que el esperado", cuenta.
Fraunhofer: creadores del mp3 y el balón de fútbol inteligente
Para
Juanita Castañeda, coordinadora científica de Fraunhofer Chile
Research, Chile no sólo tiene la estabilidad política y económica
necesaria para motivar la llegada de distintos centros de innovación,
sino que también el apoyo estatal para este tipo de iniciativas. "En
ninguno de los otros centros del mundo hay un financiamiento basal tan
fuerte como en Chile", asegura. En la otra vereda, eso sí, ocurre lo
contrario.
Llevan 18 meses instalados en Chile y el primer año lo
dedicaron a darse a conocer entre las empresas. Hace poco firmaron su
primer contrato.
Entre sus innovaciones cuentan el mp3 y un chip
que insertan en los balones de fútbol para determinar si los goles son o
no válidos, más conocido como el "balón inteligente". Tiene alrededor
de 18 mil investigadores repartidos en sus 80 centros, en distintos
países.
Aunque en Alemania su portafolio abarca 60 gamas de
conocimiento, "desde mecánica hasta ingeniería, pasando también por
medicina", en Chile partirán focalizados en acuicultura, energías
renovables, nanobiología (aplicada a la agricultura) y biotecnología.
Parte
de su modelo de trabajo es capacitar a su personal para que después de
cuatro años partan del centro y lleguen a las industrias. A su vez, sólo
el 10% de los investigadores que trabajan en Chile son extranjeros, por
lo que Castañeda califica de "mito" el hecho de que cueste conseguir
profesionales chilenos.
Billetes que pueden ir a la lavadora
Neal Wai Poi es el director de Csiro Chile, centro que, entre otras cosas, inventó el wifi y los billetes de polímeros. De ascendencia china, nació en Nueva Zelandia, donde creció. Estudió ingeniería en la Universidad de Auckland, de la que se recibió con honores. En Chile se instaló con su señora y sus dos hijos.
Billetes que pueden ir a la lavadora
Neal Wai Poi es el director de Csiro Chile, centro que, entre otras cosas, inventó el wifi y los billetes de polímeros. De ascendencia china, nació en Nueva Zelandia, donde creció. Estudió ingeniería en la Universidad de Auckland, de la que se recibió con honores. En Chile se instaló con su señora y sus dos hijos.
En busca de alimentosque duren más
Marian Geluk es la directora ejecutiva del Wageningen UR Chile. Experta en ciencias moleculares, viajó a Chile a comienzos de este año con su esposo y sus dos hijos, de 13 y 15 años. En Chile, tienen proyectos con empresas diversas, desde algunas pequeñas hasta Nestlé.
Marian Geluk es la directora ejecutiva del Wageningen UR Chile. Experta en ciencias moleculares, viajó a Chile a comienzos de este año con su esposo y sus dos hijos, de 13 y 15 años. En Chile, tienen proyectos con empresas diversas, desde algunas pequeñas hasta Nestlé.
Detrás del mp3
Wolfgang Schuch, gerente general de Fraunhofer, centro que creó la tecnología que posibilitó el mp3, vivía en Vancouver y estaba meditando si jubilar o no cuando llegó la oportunidad de instalarse en Chile para dirigir el centro alemán. No lo pensó dos veces y se vino con su señora, mientras que su hijo se quedó en Canadá. ¿Cómo ha sido la experiencia? "Fantástica", responde.
Wolfgang Schuch, gerente general de Fraunhofer, centro que creó la tecnología que posibilitó el mp3, vivía en Vancouver y estaba meditando si jubilar o no cuando llegó la oportunidad de instalarse en Chile para dirigir el centro alemán. No lo pensó dos veces y se vino con su señora, mientras que su hijo se quedó en Canadá. ¿Cómo ha sido la experiencia? "Fantástica", responde.
Con la seguridad de las tarjetas
Claude Puech es director ejecutivo del centro francés en Chile. A nuestro país decidió venir tras una destacada carrera en Francia: fue director científico de Inria, profesor universitario, ha publicado en prestigiosas revistas, entre otras actividades. Llegó en marzo con el objetivo de dirigir el centro por tres años, por lo menos.
Claude Puech es director ejecutivo del centro francés en Chile. A nuestro país decidió venir tras una destacada carrera en Francia: fue director científico de Inria, profesor universitario, ha publicado en prestigiosas revistas, entre otras actividades. Llegó en marzo con el objetivo de dirigir el centro por tres años, por lo menos.
"Avanzar
en innovación para aumentar la tasa de crecimiento económico del
país... y ser un país desarrollado". Así, el vicepresidente ejecutivo de
Corfo, Hernán Cheyre, grafica la importancia que para el Gobierno tiene
esta área, por la cual ha apostado. No sólo con los centros de
excelencia, sino con programas como Start-Up.
¿Qué ofreció Chile
para atraer a estos centros? Fraunhofer, Csiro, Wageningen e Inria
podrán optar a un financiamiento basal de casi US$ 20 millones en un
período de 10 años. En suma, el Estado contribuirá con unos US$ 80
millones.
La segunda versión del programa se iniciará con un nuevo
llamado este mes. Una novedad será la inclusión de centros corporativos
y se dejarán de lado "temas específicos", como minería. Esta iniciativa
se complementa con la nueva ley I+D, que permite a las firmas hacer uso
del 35% de crédito tributario en inversiones de innovación y
desarrollo, hechas en la compañía.
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