La entrada plena de Caracas no será efectiva hasta la adopción del
arancel externo común del bloque, un proceso que podría demorar todavía
meses.
El presidente venezolano Hugo Chávez regresó el martes a la escena internacional para meter a la nación de la OPEP en el Mercosur , una unión aduanera sudamericana que busca nuevos mercados para sus exportaciones.
La ceremonia en el palacio de Planalto de Brasilia permitió además a
Chávez mostrar su recuperación tras un cáncer que había puesto en duda
su capacidad de competir por la reelección en los comicios
presidenciales de octubre.
En su discurso de bienvenida, la presidenta brasileña Dilma Rousseff
habló de las oportunidades que ofrece esa nación petrolera de 29
millones de habitantes dependiente de las importaciones.
“De ahora en adelante nos extendemos de la Patagonia al Caribe”,
dijo. “Ahora hay un espacio todavía mayor para el crecimiento del
comercio, las inversiones e integración de cadenas productivas entre
nuestros países”, añadió.
La entrada plena de Venezuela al Mercosur no será efectiva hasta la
adopción del arancel externo común del bloque, un proceso que podría
demorar todavía meses.
Venezuela ingresa a un Mercosur debilitado por las disputas
comerciales entre Argentina y Brasil, sus principales socios. Paraguay,
otro de sus cuatro miembros, está suspendido tras la destitución sumaria
del presidente Fernando Lugo.
Aún así, Chávez, un carismático líder de izquierda y feroz crítico
de Estados Unidos, describió el ingreso al bloque como una oportunidad
histórica para Venezuela.
“Estamos ahora ubicados, como miembros pleno del Mercosur, en
nuestra exacta perspectiva histórica. Nuestro norte es el sur”, dijo con
voz fuerte y clara en un discurso de unos 20 minutos.
“Mercosur es sin duda la locomotora más grande que existe para
preservar nuestra independencia y acelerar nuestro desarrollo integral”,
añadió.
Pero algunos de los políticos que asistieron hace más de dos décadas
al nacimiento del bloque inspirado en la Unión Europea no comparten su
entusiasmo. “Lo que una vez fue un bloque económico hoy está reducido a
un espectáculo político secundario”, dijo Mario Marconini, un ex
secretario de Comercio brasileño.
Los críticos temen que el bloque formado por Argentina, Brasil,
Paraguay y Uruguay pierda credibilidad con la entrada de Chávez, que ha
ahuyentado las inversiones con nacionalizaciones e intervenciones en la
economía.
Más allá del impacto económico, el viaje permitió a Chávez mostrar
en público su recuperación con miras a las elecciones de octubre, para
las cuales es favorito para ganar un nuevo período de seis años.
El presidente venezolano, en el poder desde hace 13 años, fue
operado tres veces desde junio del 2011 y sometido a un agresivo
tratamiento de quimio y radioterapia para tratar un cáncer que
ensombreció su futuro político.
A comienzos de julio se declaró por segunda vez “totalmente libre” del cáncer y se lanzó de lleno en su campaña electoral.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario