Uno de cada seis euros invertidos en América Latina es español. O, dicho de otra forma, el 14% del dinero extranjero aportado en la región procede de multinacionales españolas, según la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe).
Las expropiaciones de YPF en Argentina y Red Eléctrica en Bolivia ha despertado un viejo fantasma que nunca se ha marchado del todo de las economías latinoamericanas. Aunque en distinto grado de riesgo, la mayoría de los países ha protagonizado un episodio de nacionalización.
Pero, ¿significa eso que estamos ante una nueva oleada de expropiaciones? Ana Ayuso, experta en América Latina del CIDOB (Centro de Estudios y Documentación Internacional de Barcelona) opina que no.
A pesar del derecho a nacionalizar una empresa de cualquier país, el nuevo riesgo de hacerlo sin argumentos validos ni justiprecio (el valor real de una empresa), como en el caso de Argentina o Bolivia según el Gobierno español, va por países. Repasamos el mapa del continente latinoamericano en función del riesgo real que puede haber de imponer una nueva expropiación a empresas españolas.
En rojo: los socios del "Exprópiese"-ALBA
En el semáforo del riesgo el rojo por antonomasia se lo lleva Venezuela. Con su retórica bolivariana Hugo Chávez capitanea un grupo de países de izquierdas que apuestan por políticas estatalizantes y están tratando de revertir de alguna manera el proceso de privatizaciones que se dio en América Latina durante los años 90, defiende Ana Ayuso.
Agrupados bajo el paraguas del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua y Ecuador dirigen economías proteccionistas que convierten a la empresa y la industria en una cuestión de Estado. Lo que significa básicamente la línea chavista del "Exprópiese": férreo control general y estatalización de los sectores estratégicos.
Aún así, el caso de Venezuela es diferente al de Argentina por ejemplo, pues normalmente el Gobierno de Chávez ha pagado lo acordado por las expropiaciones, como en el caso de la compra del Banco de Venezuela al grupo Santander en 2009.
En Venezuela, la presencia española está protagonizada por Mapfre, Iberdrola, Telefónica, NH Hoteles, e Inditex, entre otras empresas. La inversión total en el país supera, según datos del Ministerio de Asuntos Exteriores, los 2.800 millones de euros.
- Bolivia
La expropiación a Red Eléctrica Española forma parte de un plan que anunció desde el principio el presidente indigenista Evo Morales: estatalizar poco a poco su sector energético. Lo hace como: "Justo homenaje a los trabajadores y al pueblo boliviano que ha luchado por la recuperación de los recursos naturales y los servicios básicos", declaró.
Pero a la vez, negociaba la apertura de una empresa gasífera con Repsol, por lo que se ve que busca un equilibrio entre su necesidad de inversión y su promesa de soberanía de los recursos naturales. El presidente boliviano se enfrenta además con una encrucijada interna: baja popularidad, disturbios con sus principales socios indigenistas, y falta de recursos para la financiación interna. Y por ello también se lleva el rojo.
- Ecuador y Nicaragua
Las inversiones españolas en ambos países no son muy significativas, según las cifras de Asuntos Exteriores. Entre las empresas que operan en la región destaca la presencia de Telefónica, BBVA, Iberdrola, Barceló, Mapfre o Gas Natural Fenosa.
Ambos países se llevan un rojo, que tira al ámbar. Proteccionistas y de izquierdas que defenderán siempre las decisiones de sus socios del ALBA. No obstante, aunque Ecuador podría ser el más propenso al “efecto contagio” de las expropiaciones, por ahora no ha dado señas de seguir esta senda. Y eso, pese a que el presidente Rafael Correa también ha estado participando en varias rondas de renegociaciones contractuales con petroleras privadas.
Actualmente operan en el sector petrolero a través de la contratación de servicios renunciando a sus participaciones en las licencias.
Estos países defienden la suficiencia de su propio mercado: un gigante de 2 millones y medio de kilómetros cuadrados y 75 millones de habitantes. Sin embargo, el bloque del ALBA vive ahora momentos bajos, según el análisis de Ayuso. Las incógnitas en torno a la salud de Chávez y el descenso de su popularidad hacen que se cuestione la viabilidad de un proyecto que ha dependido siempre de su liderazgo.
- Argentina
Aunque oficialmente no está incorporada, en los últimos años Argentina está tomando una deriva acercándose a los países del ALBA. Y por ello, de nuevo rojo rojísimo. "El modelo no es de estatización, que quede claro, sino de recuperación de la soberanía y control de instrumentos fundamentales", declaró la presidenta tras anunciar la expropiación de YPF.
Pero más allá de la estrategia populista, el discurso de Cristina Fernández de Kirchner y sus derroteros chavistas, al igual que en Bolivia, responden más bien a una salida a corto plazo de sus problemas internos: falta de divisas, problema energético herido por años de proteccionismo y subvenciones, altísima inflación que afecta a los salarios más bajos, o el endeudamiento, según cita en varios informes el Fondo Monetario Internacional.
Aunque la percepción de inseguridad ha provocado que Argentina haya perdido el atractivo como destino de inversiones en los últimos años, España sigue siendo el principal actor extranjero del país. El volumen bruto acumulado durante los últimos años supera los 30.000 millones de euros, según el Ministerio de Asuntos Exteriores.
En ámbar: los socios del entorno
Honduras, Perú, Paraguay, Uruguay o El Salvador son países del entorno y respetan las “decisión soberana” de sus colegas. Deben mantener sus acuerdos y proteger su posición dentro del los acuerdos regionales de Mercosur, Celac, Unasur etc. Son países que dependen de sus socios territoriales para mantener su estabilidad y lograr su propio empuje económico.
En verde: nuestros pragmáticos amigos
El verde esmeralda del semáforo de riesgo es para Chile, Colombia, México y Brasil. Estos tres países representan los mejores aliados para España y Europa. Detrás del discurso de la América Latina Unida y la solidaridad que se profesan, entre ellos también existe una carrera para ver quien consigue un mayor volumen de inversiones extranjeras.
- Brasil
En verde, pero un poco menos brillante, está Brasil. La línea económica de la presidenta Dilma Rouseff es más bien pragmática. Y más, en tiempos de Juegos Olímpicos y Mundial. En los últimos años el país amazónico ha dado un salto hasta convertirse en un interlocutor imprescindible globalmente.
Su estrategia ha sido alinearse desde el punto de vista del Sur (países BRICS), por eso choca con sus socios occidentales a la hora de posicionarse en asuntos como las intervenciónes militares de EEUU.
Sin embargo, la CEPAL destaca la importancia del mercado brasileño para la UE y en concreto para España. El embajador de España en Brasilia, Manuel de la Cámara, subrayó a raíz de las expropiaciones “la seguridad jurídica y el respeto a los contratos” que ha mantenido siempre el Gobierno de Rousseff.
En el año 2011 Brasil fue el principal receptor de las inversiones extranjeras, entre ellas las españolas, según cifras de la CEPAL. Aunque la barrera del idioma de la primera potencia latina hace que las Pymes españolas piensen en fijar sus prioridades más bien en la segunda: México.
- México
Con el presidente Felipe Calderón a la cabeza, México comienza ahora a salir de su propia crisis. Su desarrollo ha estado ligado a EEUU casi por completo y le conviene diversificar las inversiones. Ahora, como señaló el presidente Calderón durante su encuentro con Mariano Rajoy, quiere atraer más socios y capital extranjero.
Para España, que no dudó en afianzar terreno reuniéndose bilateralmente poco después del anuncio de las expropiaciones, representa un mercado muy atractivo por su enorme tamaño y por la facilidad del idioma.
- Chile
Es, política y económicamente, el país más estable de todos, aunque en los últimos años ha crecido menos, según cifras de la CELAC. El ministro de Exteriores chileno, Alfredo Moreno ha defendido en varios foros la integración con Europa y la inversión extranjera como elemento fundamental.
Aunque el presidente Sebatian Piñera ha sido cauto en expresar su postura sobre la expropiación para no herir sensibilidades entre sus vecinos, el ministro de Economía, Pablo Longueira declaró que: "(Lo de Repsol) Hace que nos convirtamos en una región poco atractiva, poco confiable, y que exista un flujo de capital hacia aquellos lugares donde hay más confianza de los inversionistas”.
- Colombia
Hasta hace una década, Colombia estaba aislada de la región y del mundo por su particular conflicto armado y la violencia generalizada. Ahora el país está sufriendo un proceso de transformación económica en el que no puede poner en juego su mayor baza: la inversión.
El presidente colombiano Juan Manuel Santos alardea de un nuevo terreno fértil para atraer el capital extranjero: estabilidad y crecimiento promedio de 4%, garantías de seguridad jurídica, gobernabilidad, capital humano y enormes necesidades en infraestructuras, tecnología y desarrollo. “Aquí no expropiamos”, ha remarcado en numerosas ocasiones el presidente.
El Banco Mundial sitúa a Colombia como el primer país de América Latina en protección de inversores. España es, según el Instituto de Comercio Exterior, el segundo inversor en Colombia con más de 200 empresas en el país.
Pero, ¿significa eso que estamos ante una nueva oleada de expropiaciones? Ana Ayuso, experta en América Latina del CIDOB (Centro de Estudios y Documentación Internacional de Barcelona) opina que no.
En rojo: los socios del "Exprópiese"-ALBA
No hay comentarios.:
Publicar un comentario