2011/11/13

Julián Moreno y caso La Polar: "Me quieren usar de chivo expiatorio"


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El ejecutivo dice no haber falseado datos. "Si la información que se difundió hacia afuera de la empresa no se compadecía con la información proporcionada desde los sistemas informáticos y contables, no se puede pretender que me hagan responsable", dice.  
Julio Pizarro y Azucena González 
 
Julián Moreno, ex gerente corporativo de Productos Financieros de La Polar, se defiende de todas y cada una de las acusaciones que pesan en su contra.

Dice que Pablo Alcalde, María Isabel Farah y Nicolás Ramírez -tres de los cinco ejecutivos que formalizará la Fiscalía Centro Norte-, sabían de las repactaciones unilaterales y que estas prácticas se iniciaron por incentivos "perversos" en el área de cobranza.

-Los correos y declaraciones dan cuenta que fue en la gerencia de Productos Financieros donde se gestaron las repactaciones unilaterales. Según usted ¿cómo ocurrieron los hechos?
"Esta situación de repactar a clientes sin el contacto de los mismos surgió en el área de cobranzas a cargo de Rolando Harnisch. Mi impresión es que ello se debió a que los incentivos en sus remuneraciones estaban puestos en la gestión de la cobranza, beneficiándose los ejecutivos y supervisores del área de las repactaciones que se realizaran, implicaran o no pago efectivo".

"Además, dado que en 2008 se produjo la crisis económica que impactó fuertemente a nuestros clientes, los ingresos de los operadores y los supervisores se vieron mermados y, por lo tanto, había incentivos para ellos de repactar con los clientes, lo que, de acuerdo a mis instrucciones, debía hacerse siempre con contacto de los mismos, ya sea presencial o telefónicamente, cuestión que -como me enteré más tarde-, fue incumplida. Claramente existió un incentivo en la repactación que se transformó en perverso".

-¿Cuándo y cómo se percata de esta situación?

"Me percato de ello una vez que aprecio una brusca caída en la tasa de pagos efectivos no obstante que la cartera seguía creciendo, y al indagar sobre el tema sólo ahí me entero de esta práctica. Por ende, las repactaciones sin contacto surgieron no a mi instancia ni por orden mía. Sólo me preocupé de analizarla, detectarla, intentar cuantificarla, congelarla -cuestión que significó impedirle a los clientes repactados varias veces seguir usando la tarjeta-, separarla de la cartera sana y, lo más importante, de ponerla en conocimiento de todos quienes tenían injerencia en la administración de La Polar. Por cierto, de todo ello quedó registro en las bases de datos informáticas de la compañía. No hubo nada oculto ni clandestino".

"Ahora bien, para proceder al cobro y gestión efectiva de esta cartera no gestionada una vez que ya se habían producido los problemas referidos, era indispensable mantener los créditos vigentes ya que evidentemente no se habían agotado prudencialmente todas las gestiones de cobro. Para esto, entre otras acciones, se creó un software para repactar automáticamente a los clientes de esa cartera especial, a tasas de interés menores que las que hubiera correspondido en caso de mora, para poder ejercer acciones efectivas de cobro sobre esta cartera".

-¿Hace un mea culpa de su labor?

"Por cierto que hago un mea culpa, pero no soy responsable penalmente. Si develé esta situación, la puse en conocimiento de la alta administración, ¿cuál es el delito? Que otras personas, que debían informar al mercado esta situación, no lo hayan hecho -incumpliendo normas expresas sobre el punto, en particular la Circular 17 de la Superintendencia de Bancos-, ¿me transforma en responsable? Ésa es la pregunta que cabe hacerse y la respuesta es: No".

"Actué abiertamente y todo estaba absolutamente claro al interior de la empresa, tanto por comunicaciones internas como por los propios registros de las bases de datos. Si la información que se difundió hacia afuera de la empresa no se compadecía con la información que puse sobre la mesa y con la información proporcionada desde los sistemas informáticos y contables, no se puede pretender que me hagan responsable por actos de terceros, menos en el ámbito penal".

"En esta investigación lo que se persigue son comunicaciones falsas de La Polar a la SVS que hayan dado cuenta de una sobrevaloración de activos de la empresa y nunca le comuniqué nada a la SVS, ya que no estaba dentro de mis funciones. Por otro lado, la valoración de los activos dependía de cómo se calcularan las provisiones, y nunca intervine en ellas. Por último, toda la información para provisionar correctamente estaba disponible para quien le correspondiera hacerlo".

-¿Qué responsabilidad cree tienen Pablo Alcalde, María Isabel Farah y Nicolás Ramírez? Ellos han dicho que desconocían las irregularidades.
"Está absolutamente acreditado que las personas que usted menciona sabían todo. Me quieren usar de chivo expiatorio, lo que por lo demás se contrapone con la inmensa prueba que he aportado a la investigación de los fiscales y de la Superintendencia de Valores. La responsabilidad de ellos deben determinarla los tribunales, no yo".

-¿Alguna vez advirtió a la gerencia general, de administración o al directorio?
"Todo fue informado y, lo más importante, está registrado. Numerosos testigos así lo indican, aparte de muchos otros documentos. Por cierto que hay correos".

-¿Cómo es posible que declarara que no creía incurrir en algo ilegal (que el contrato con los clientes lo permitía), si tenía la advertencia de los abogados que había una contingencia, a partir del caso Sernac Copiapó?

"Los abogados con quienes conversé y discutí esta situación tenían opiniones divergentes, pero siempre prevaleció aquella opinión consistente en que el mandato lo autorizaba".
-¿Cree que la formalización responde a presiones a la fiscalía para enjuiciarlo?
"Las presiones han existido, eso es evidente. Pero la fiscalía debe cumplir su labor".

-¿Qué responde a los cinco delitos que imputó el fiscal?

"Que no tienen fundamento".

-¿Hubo lavado de activos como dice la fiscalía? ¿Cómo se justifica que haya hecho separación de sociedades?

"No lo hubo ni lo hay. Mientras exista libertad económica en este país, no puede cuestionarse que disponga de mi patrimonio si nadie ha dictado una resolución que lo impida. Nunca he escondido nada y no pienso hacerlo".

-¿Tiene patrimonio para enfrentar posibles indemnizaciones?

"Si llegara a ser declarado culpable, que confío no sucederá, está a disposición de la justicia el patrimonio que he reunido durante mis años de trabajo".

-¿Qué explicación le daría al millón de clientes que fueron repactados unilaterales?
"Lo del millón de clientes es un mito. Declaraciones de actuales funcionarios de La Polar dejaron establecido que quinientos mil de ellos -aquellos respecto de los cuales se dijo habían sido repactaciones después de que yo salí de la compañía- no está claro que hayan sido repactados de un modo irregular. Lo que ocurrió es que La Polar, al ver en ellos repactaciones, los metió en un mismo saco para mejorar su imagen pública".

"Los que sí fueron repactados unilateralmente, son casos que merecen un análisis diferenciado y ver exactamente cuál es el perjuicio sufrido por cada uno. Siempre actué bajo la convicción que las repactaciones unilaterales era un tema que perjudicaba a la empresa, y sólo ordené repactaciones después de enfrentarme a los hechos consumados de una cartera renegociada, y nada más que para procurar el cobro de la misma. De los clientes, siempre pensé que la posibilidad de repactar estaba contenida en el mandato, según lo discutiera con abogados de la empresa"

http://diario.elmercurio.com

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