2011/07/23

Julián Moreno admite que conocía existencia de repactaciones unilaterales en La Polar

Ex gerente declaró a la SVS que en 2008 había 511 mil clientes con problemas de pago.
por María José Tapia
Casi dos horas duró el interrogatorio de la SVS el 16 de junio al ex gerente de Productos Financieros de La Polar Julián Moreno. 

El ejecutivo llegó a la compañía en 1994 y estuvo en el cargo hasta junio de este año. Moreno asegura que fue en agosto de 2008 cuando evidenció un alza en los volúmenes de renegociación de los clientes morosos. "Empecé a investigar qué pasaba y me encontré con que efectivamente en algunas operaciones había funcionarios que estaban haciendo algunas reprogramaciones automáticas", dijo ante la superintendencia. Destaca que las repactaciones se estaban generando en un centro de cobranza de la calle Puente, a cargo de Mauricio Ortiz, "y también había sucedido en el área de call center". "Mi instrucción era que se hicieran con pie", enfatiza frente a la reprogramación de deudas.

El ejecutivo revela que en esa oportunidad formó un comité para dimensionar la situación. "Me parecía una mala práctica, por los incentivos, pero con el convencimiento de que el contrato nos permitía hacer estas operaciones". Asegura que mediante mail le informó de esta situación a Pablo Alcalde y María Isabel Farah. "(A Alcalde) le comuniqué que había una cartera inerte, que estaba con problemas de pago". Moreno dice que diseñó un modelo para cuantificar esta cartera, separando los clientes que llevaban seis meses sin pagar y los que llevaban un año de mora. "En ese momento, el número me dio 511.000 clientes con un valor de $ 330.000 millones".

El ejecutivo asegura que esta información era conocida por la empresa a través de unos memorandos internos que "circulaban todos los días, donde está el perfil de todas y cada una de las carteras". Frente a la pregunta: ¿Pablo Alcalde sabía que había renegociaciones unilaterales?, Moreno es enfático: "Sí, por supuesto". El ejecutivo agregó que conversó en más de una oportunidad con él del tema. Sobre el conocimiento del directorio del tema, afirma que "no le consta".

En 2009, relata, la cartera mala se separó de las demás, "y esa cartera la empezamos a administrar de tal forma de mantener el revolving e ir gestionando cobranzas de acuerdo a grupos seleccionados", dice. "El revolving significaba que, llegado un determinado monto de mora, se aplicaba una renegociación automática, sin consentimiento".

Moreno explicó que ello se decidió porque estimaban una alta tasa de recuperación. "Yo siempre tuve la confianza que de esa cartera íbamos a recuperar más o menos el 70%", dijo. "Dada la crisis, asumíamos que si tú ejecutas a un cliente sin bienes no vas a obtener ningún activo. Si lo acompañas, es posible que recuperes".

Según su testimonio, esto no era un mecanismo para evitar reflejar las verdaderas provisiones que requería la compañía. "Para mí había otra explicación. Era hacer gestión sobre una cartera que era recuperable". Admite que, aunque no le consta, se podría inferir que este mecanismo era para no tener un impacto en las provisiones.

Frente al número de reprogramaciones realizadas por cliente, Moreno advierte que eran tres al año, lo que se traducía en que la deuda podía crecer más de 100% desde 2008 a la fecha, con hasta 12 repactaciones en total.

Avanzado el interrogatorio, el ejecutivo afirma que las renegociaciones "no eran sin aviso". "Iba en su estado de cuenta, iba informado cuál era su nuevo crédito, su nuevo saldo de todos los meses". Puntualiza haber presionado para que se realizarán cobranzas judiciales que nunca se hicieron. "Yo no estaba preocupado del resultado de la compañía. Mi función era que los clientes funcionaran". Moreno afirma que Nicolás Ramírez, ex gerente, y Martín González, gerente interino, sabían de esa situación.

El informe de 2010

Julián Moreno asegura que en septiembre de 2010 le hizo una presentación al directorio acerca de su área, donde mostró las característica de la cartera inerte. "Mostraba un perfil de una cartera complicada y, además, un plan de cómo esta cartera se iba a regularizar en un plazo de tres años". "Estaba clasificada sólo como cartera mala", afirma, precisando que no se le comentó a la mesa que se estaba renegociando automáticamente. 

Frente a la pregunta de si el directorio sabía de esta situación en esa fecha, afirma que "había un presidente del directorio. Al menos él lo sabía", refiriéndose a Pablo Alcalde.
Moreno asegura que nunca un director le pidió mayor información al respecto.

Tres cargos en la firma

Julián Moreno es el ex gerente de La Polar más antiguo de la firma. Llegó en 1994 como gerente de Administración y Finanzas. Luego fue nombrado gerente de Finanzas y más tarde gerente corporativo de Productos Financieros. La SVS lo acusa de falseamiento de antecedentes y uso de información privilegiada.
 

No hay comentarios.: