El ex presidente de la cadena dijo a la SVS que conoció la existencia de repactaciones unilaterales junto con los demás miembros del directorio.
por Karina Ferrando
"Creo que tenemos que informar al mercado, pero hacerlo de una manera prudente y muy responsable, ojalá lo más precisa posible y que en lo sustancial dé cuenta de la diligencia con la que el directorio está actuando y las medidas que se están tomando".
Así recomendaba el ex presidente de La Polar, Pablo Alcalde, a los demás directores, enfrentar el escándalo por la manipulación de créditos. Lo planteó en un correo electrónico que envió a todos los miembros de la mesa el 7 de junio, un día después de la reunión en la que empezó a develarse la magnitud del problema y a dos días de que se enviara a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) el hecho esencial que comunicaba al mercado la necesidad de hacer provisiones adicionales.
El ejecutivo declaró ante la SVS que sólo el 6 de junio se enteró de que la firma hacía renegociaciones automáticas que tergiversaban el nivel de provisiones requerido.
"Se entregó la información por parte de don Julián Moreno y Pablo Fuenzalida (...). Ellos informaron ahí que la diferencia que se había producido entre los $ 300 mil millones o $ 340 mil millones que nosotros habíamos detectado en enero y los $ 500 mil millones que había ahora, obedecían a clientes que no se reconocían y que tenían reprogramaciones automáticas", dijo Alcalde. Agregó que la política de La Polar no consideraba hacer repactaciones unilaterales y que "normalmente se exigía un pago mínimo" para repactar las deudas.
Las primeras señales que alertaron sobre problemas en el área del crédito, sin embargo, Alcalde las recibió en enero. Según declaró, entonces, el gerente general de esa época, Nicolás Ramírez, y la ex gerenta corporativa de Administración, María Isabel Farah, le informaron en una reunión que la cartera reprogramda "no era del orden del 20%, sino que era de alrededor del 40%. Esa fue una primera sorpresa importante", indicó. Agregó que eso implicaba pasar de $ 150 mil millones o $ 160 mil millones a unos $ 300 mil millones de cartera con reprogramación. "Ante la sorpresa y la magnitud del número, yo, como presidente, les digo, esto lo tienen que investigar a fondo, a fondo. Y tienen que dar una explicación porque el salto no puede ser de esta magnitud", dijo.
A fines de febrero o en los primeros días de marzo, señaló, apareció un grupo adicional a los reprogramados: los refinanciados, que eran los que tenían más de una renegociación. "En ese minuto nos enteramos que podían tener una, dos, tres, varias", dijo. Entonces, señaló, la administración explicó que el problema se produjo por la política de la firma de apoyar a los clientes en la crisis y que la administración había presentado un plan de salida de 12 a 18 meses, "porque se estimaba una recuperabilidad de esa cartera del 70%-75%".
El ex ejecutivo comentó que en enero le pidió a Pablo Fuenzalida que implementara un sistema de cobranza. Fuenzalida se reunió con él y con Heriberto Urzúa el 27 de mayo y les dijo que en "su análisis él estaba concluyendo que la cartera ya no era de $ 320 mil millones, sino que estaba en alrededor de los $ 500 mil millones. Estábamos juntos con Heriberto", afirmó. Alcalde señaló que jamás dudó de los reportes de gestión que recibió mientras lidero La Polar. "Siempre los consideré súper certeros, nunca tuve ninguna motivación para dudar", afirmó.
"Ahí nos pusimos a trabajar como directorio no una hora, 24 horas al día. Ahí se nos desató un verdadero tsunami", declaró.
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