Aun cuando la comparación parece exagerada, lo cierto es que el deterioro de la situación de Grecia puede tener consecuencias profundas. Que el rescate no se pueda implementar por problemas sociales o que la ayuda no alcance a cubrir las necesidades financieras del país son algunos de los escenarios posibles en el corto plazo.
Estallido social
Uno de los grandes desafíos para el primer ministro George Papandreou es poner en marcha el exigente programa de reforma fiscal y estructural que debió comprometer a cambio de la ayuda, y que permitirá reducir en 10 puntos porcentuales el déficit de presupuesto para 2013. Grecia no se caracteriza por cumplir sus promesas en este campo y no se puede decir que aumentar la edad de jubilación, reducir las pensiones y bajar los sueldos del sector público, entre otras cosas, sea popular.
La oposición será dura. Los sindicatos del país preparan una huelga general para el miércoles, que paralizará los servicios públicos y el transporte, incluyendo los vuelos internacionales.
Es posible, entonces, que haya un estallido social que trabe las medidas de austeridad o incluso, derribe al gobierno. "Con el crecimiento global incierto y la probabilidad de una fuerte oposición social a algunas de las medidas, existe el riesgo de que el programa sea interrumpido", advirtió BNP Paribas.
Ayuda insuficiente
En caso de que Papandreou consiga respaldo para sacar adelante las reformas, se abre un segundo escenario, que hace referencia a si los mercados creen que la ayuda resulta suficiente.
Si no lo es, existe la amenaza de que al no poder reprogramar los vencimientos de su deuda en mayo, el país helénico caiga en cesación de pagos o se vea obligada a reestructurar su deuda de modo desordenado, unilateral y con grandes descuentos. "Grecia va a caer en cesación de pagos a pesar de todas las conversaciones, a pesar del paquete de liquidez", advirtió la semana pasada el profesor de la Universidad de Harvard, Martin Feldstein.
De hecho, los analistas apuntan a que sea o no suficiente el rescate, Grecia deberá reestructurar su deuda.
El economista jefe para Europa de Royal Bank of Scotland, Jacques Cailloux, aseguró a DF que un default desordenado de Grecia tendría consecuencias más severas que la caída de Lehman Brothers, provocando una recaída de la recesión a nivel mundial y una contracción del crédito.
En un tercer escenario, incluso si Grecia, pese a la contracción que probablemente provocará el plan de austeridad, logra evitar el default, seguirá latente el riesgo en España (que combina un déficit fiscal de 11,2% del PIB en 2009 con un desempleo superior al 20%) y Portugal (que registra un déficit fiscal de 9,4% del PIB y una tasa de expansión que no ha superado el 1% en la última década).
JPMorgan Chase y Royal Bank of Scotland han calculado que en el peor de los escenarios, rescatar a Grecia, España, Irlanda y Portugal podría demandar hasta 600 mil millones de euros
(US$ 794 mil millones) a las autoridades europeas.
¿Eurozona?
Por último, la crisis griega hizo demasiado evidente la falta de coordinación entre las autoridades europeas. Una de las consecuencias de la crisis, y quizás la más grave, podría ser el quiebre de la confianza política y los mecanismos de apoyo en los cuales se basa la unión monetaria.
Las elecciones de la próxima semana en Alemania han dejado a la canciller Angela Merkel en una posición vulnerable, incapaz de asumir el rol que le corresponde por dirigir a la mayor economía de Europa. Su postura negativa hacia el rescate cambió cuando se conoció la exposición de los bancos germanos a Grecia.
Más que el quiebre de la zona del euro, lo que preocupa a los analistas es la falta de liderazgo para que la Unión Europea compita con las potencias económicas emergentes.
DiarioFinanciero.cl
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