2010/04/07

Banco Central baja PIB para 2010 y calcula que Chile habría crecido 6% sin el terremoto

De no haber sido por el impacto que generó el terremoto y posterior maremoto ocurridos el 27 de febrero pasado la economía podría haber llegado a crecer un 6% este año.

Así lo señaló ayer el Banco Central en su Informe de Política Monetaria (IPOM) de marzo, documento donde el organismo recortó su estimación de Producto Interno Bruto (PIB) para el actual ejercicio a un rango de entre 4,25% y 5,25%, en comparación a la proyección entre 4,5% y 5,5% realizada en diciembre del año pasado.

Esto, explicó el ente emisor porque "los efectos inmediatos" de la catástrofe sobre la actividad "predominarán sobre el incremento que provocarán los esfuerzos de reconstrucción".

Ahora bien, el presidente del Banco Central, José de Gregorio, aclaró que las cifras del periodo previo al terremoto indicaban que el punto medio del rango de crecimiento de la economía podría haber estado más cerca del 6% que de 5%.

De hecho, el economista señaló que "un ejercicio contrafactual de proyecciones que considera sólo los desarrollos hasta el 26 de febrero arroja que el rango de crecimiento previsto para este año habría sido del orden de un punto porcentual mayor".

En esta misma línea, la autoridad sostuvo que de no ser por la catástrofe las brechas de capacidad -es decir la diferencia entre lo que efectivamente se produce y lo que se podría producir con un uso eficiente de los recursos- se habrían cerrado más rápido, con sus consecuentes efectos en la inflación.



Un antes y un después

Sin embargo el 27 de febrero marcó un antes y un después. De ahí, que ayer De Gregorio definió ayer la catástrofe como "un shock" que tendrá implicancias en el crecimiento y la inflación. Asimismo, advirtió sobre los efectos de este hecho en la conducción de la política monetaria.

Esto, sostuvo, en primer lugar porque el terremoto generó una pérdida de 3% en el stock de capital productivo neto de la economía, equivalente a US$ 13.200 millones. Segundo, dijo que este impacto está repercutiendo en la actividad, la demanda y el nivel de precios en el muy corto plazo, vinculado a la disrupción de la actividad comercial e industrial.

Sobre el primer punto la autoridad explicó que la cifra está en línea con el catastro del terremoto y maremoto entregados por el gobierno el 23 de marzo y que apuntaba a un valor de reposición del stock de capital destruido de US$ 20.939 millones.

La diferencia, explicó De Gregorio, radica en el hecho que el stock de capital bruto es el valor de los activos utilizados en el proceso productivo "valorándolos como si fueran nuevos", en tanto el monto neto es el bruto descontando la depreciación de los activos. A juicio de la autoridad, esta distinción "es relevante pues este último (neto) es clave al momento de medir la capacidad productiva de la economía y, por ende, el producto tendencial, la brecha de capacidad y las presiones inflacionarias".

Sobre la base de estas consideraciones, el Banco indicó en el IPOM que la pérdida de stock de capital implicará que el Producto tendencial de 2010 (entre 4% y 4,5%) será entre 1% y 1,5% menor al que existía antes del terremoto, para ubicarse en una cifra más cercana a 3%.

Más inversión

Una de las variables que experimentó en el informe entregado ayer un mayor ajuste al alza fue la formación bruta de capital fijo que pasó desde una estimación de 8,2% a 14,8%. Al respecto, De Gregorio explicó que "como supuesto de trabajo, el Consejo considera que la mayor inversión que se generará a partir de la catástrofe equivale a cerca de un punto porcentual del PIB en 2010" y que este efecto se concentrará en el segundo semestre del actual ejercicio y ampliará hacia 2011.

Respecto de las importaciones, el Banco Central sostuvo que éstas "también aumentarán más, por el incremento de la inversión en maquinaria y equipos, el mayor precio del petróleo y la necesidad de sustituir transitoriamente producción interna por productos importados, en particular en algunas líneas industriales". De hecho la estimación de las internaciones pasó desde el 14,3% proyectado en el IPOM de diciembre pasado a 22,1%.



Financiamiento

De Gregorio también aludió a las fórmulas que baraja el Ejecutivo para solventar los requerimientos de la reconstrucción, aludiendo al impacto macroeconómico que tendrá cualquiera de los instrumentos que se elijan, ya sea endeudamiento externo o interno, repatriación de recursos del FEES, reasignaciones o alza de impuestos.

En ese sentido, afirmó que "no existe ninguna opción gratuita, todas tienen costo y asumimos que hay un esfuerzo equilibrado del Ejecutivo" razón por la cual el aporte de la política monetaria es "garantizar un entorno de estabilidad para que la reconstrucción se desenvuelva sin tensionar nuestra economía", subrayó.

Con todo, y pese a que este escenario podría calificarse a todas luces negativo, De Gregorio puntualizó que "a pesar de la catástrofe este va a ser un buen año económico para Chile, aunque obviamente hay costos", en tanto que con algunas diferencias en velocidad "todos los sectores económicos crecerán este año, en mayor o menor medida".

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