2010/01/11

The Lex Column: El agujero del empleo

Si la economía estadounidense fuera un avión en vuelo, este es el punto en que el capitán pide a los pasajeros que se abrochen los cinturones: “estamos encontrando alguna turbulencia”. La caída de 85.000 en las planillas no agrícolas fue una sorpresa desagradable, así como la caída de 11.000 de noviembre tuvo un impacto agradable. De hecho, las revisiones de los datos de noviembre muestran que ese fue el primer mes en mostrar incrementos en el empleo desde diciembre de 2007. Pero estos traspiés no deben causar una inquietud exagerada. La varianza promedio en las estadísticas mensuales de empleo, según RDQ Economics, es de unos 80.000. Así que, mientras se espere que las nóminas estén relativamente planas, cualquier cosa dentro de este rango no debería ser un golpe.

Pero sería un error dejar que estos pequeños sacudones distraigan la atención de la enorme escalada adelante. Reconfortarse con una tasa de desempleo que no subió de 10% (la eurozona se unió ayer a Estados Unidos en los dos dígitos) es una tontería. Más de 660.000 personas eligieron dejar la fuerza laboral y no seguir buscando trabajo. Si en cambio hubieran ido a acrecentar las filas de los desempleados, la tasa habría llegado a 10,4%. La medida más amplia de desempleo, que incluye a aquellos forzados a trabajar medio tiempo o que dejan de buscar trabajo, pasó de 17,2% a 17,3%.

Cierto, la tendencia a la mejoría que animó a mercados y economistas sigue siendo evidente. Las contrataciones temporales, por ejemplo, que llevan a una creación de empleos permanente, tuvo otro mes fuerte. Pero las mejoras en el número de horas trabajadas, así como las ganancias, han sido débiles hasta ahora, ofreciendo escasas esperanzas de retroalimentación a los ingresos, gasto y crecimiento. Con la resaca de una baja tasa de participación, y con 40% de los desempleados sin trabajo por más de seis meses, hay pesos significativos sobre una recuperación del mercado laboral, aún si el crecimiento sigue adelante. Prepárese, será una subida larga y turbulenta.

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