La jueza de la Corte Suprema, Ruth Bader Ginsburg, ordenó ayer detener la venta de activos de Chrysler a un grupo liderado por la italiana Fiat, acogiendo las peticiones de consumidores y acreedores, entre los que se incluyen a tres fondos de pensiones de Indiana.
En una escueta declaración Bader Ginsburg dijo que las órdenes del tribunal de quiebra que permiten la venta “permanecen pendientes hasta otra orden de la firmante o de la corte”, sin dar más detalles.
La decisión se produjo a horas de que el gobierno de EE.UU. y Chrysler llamaran ayer al máximo tribunal a despejar la venta argumentando que la operación es clave para permitir la supervivencia de la automotriz que se acogió a bancarrota el 30 de abril.
Según Chrysler, la demora del proceso “matará la venta a Fiat y llevará a la liquidación”. El acuerdo logrado con la italiana contempla que ésta puede abandonar la venta si no se completa para el 15 de junio, más una extensión de un mes para la aprobación de las autoridades antimonopolio.
La semana pasada una corte de quiebra de Nueva York aprobó el trato y tras revisar más de 300 objeciones de acreedores aseguró que bajo una liquidación estos “no recibirían más de los US$ 2.000 millones que producirá una venta”.
GM cierra operaciónPor su parte, General Motors, la mayor automotriz de EE.UU. que se declaró en quiebra el 1 de junio, dijo ayer que abandonará la producción de camiones medianos el 31 de julio, tras no lograr vender la operación.
GM planea cesar la producción del Chevrolet Kodiak y GMC Topkick, que habían vendido cerca de 20.000 unidades en 2008 frente a los casi 30.000 del 2007. La firma planea resurgir como una “nueva GM”, que posea sólo activos rentables a fines de agosto.
http://www.df.cl
No hay comentarios.:
Publicar un comentario