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2012/05/24

Romney promete reducir la tasa de desempleo de EEUU al 6 por ciento en cuatro años

Foto de Romney promete reducir la tasa de desempleo de EEUU al 6 por ciento en cuatro añosEl virtual candidato republicano a la Casa BlancaMitt Romney, afirmó en una entrevista a la revista "Time" que de ganar las elecciones presidenciales rebajaría la tasa de desempleo del 8,1% actual hasta el 6% en sus primeros cuatro años.



El virtual candidato republicano a la Casa Blanca, Mitt Romney, afirmó en una entrevista a la revista "Time" que de ganar las elecciones presidenciales rebajaría la tasa de desempleo del 8,1% actual hasta el 6% en sus primeros cuatro años.
"No puedo predecir con exactitud cuál será la tasa de desempleo al final de un año, pero en un periodo de cuatros años, gracias a las políticas que pondríamos en marcha, podríamos reducir el desempleo al 6% y quizá un poco más", dijo Romney, según los extractos una entrevista de próxima publicación por Time.
No obstante, el ex gobernador de Massachusetts señaló que "la cifra dependerá en parte del crecimiento global, además de lo que estamos viendo aquí en EEUU".
"Pero bajaríamos la tasa de manera bastante sustancial", aseveró.
No es la primera vez que Romney defiende su capacidad para crear empleo por su experiencia empresarial frente a las políticas "ineficaces" del presidente Barack Obama, pero sí que es la primera en la que ofrece una cifra concreta.
"Tenemos una economía en problemas y alguien que ha pasado su carrera en el área económica está más capacitado para ayudar a arreglar la economía que alguien que ha pasado su vida en política y como líder comunitario", señaló en referencia a Obama.
Pese a lo aparentemente osado de establecer una cifra concreta a cuatro años vista, lo cierto es que los pronósticos de Romney coinciden con los de la Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO).
La CBO, órgano independiente que evalúa las previsiones económicas federales, aseguró en según sus últimas estimaciones que de mantenerse el actual ritmo de crecimiento el desempleo será del 7% para 2015 y del 5,5% para 2017, cuando culminaría Romney su hipotético primer mandato.
La tasa de desempleo, en la actualidad en el 8,1%, es una de las principales preocupaciones de los estadounidenses, ya que a pesar de la mejora económica de los últimos dos años, apenas ha descendido del tope de 10% alcanzado a finales de 2009.

(Agencia EFE)




2012/03/03

El dilema republicano

Los resultados del Súper Martes necesitan darle una mayor claridad a la contienda republicana, ya que es prioritario cerrar filas en torno a un aspirante y para el desgaste de estos con miras a la contienda con Obama. No hacerlo podría disminuir las probabilidades de un regreso a la Casa Blanca.


Mitt Romney no tiene de otra… el Súper Martes podría ser su última oportunidad para consolidarse como el mejor candidato republicano en la contienda presidencial de noviembre. No alzarse como vencedor subiría el volumen de las voces que sugieren la llegada de un nuevo candidato que tenga las cualidades que hasta el momento ninguno de los aspirantes ha demostrado.

Bajo esta lógica, las primarias del martes 6 de marzo podrían ser definitorias para las aspiraciones de Mitt Romney, el precandidato mejor posicionado hasta el momento y favorito para ser el rival de Barack Obama, ya que los 10 estados en juego disputarán 437 delegados –poco menos de 40% de los 1,144 que necesita un aspirante para amarrar la candidatura presidencial–, cifra que podría inclinar de manera definitiva el fiel de la balanza a favor del ex gobernador de Massachusetts.
Los expertos consultados coinciden en que una victoria de Romney es obligada para el aspirante mormón, ya que la poca claridad en estas primarias respecto a quién representará los republicanos en noviembre ha despertado en sectores del partido –principalmente del ala ultraconservadora, Tea Party– la posibilidad de recurrir a un nuevo candidato.

Mientras que en el actual proceso interno aún quedan en la contienda cuatro aspirantes con 11 primarias y asambleas (caucus) disputadas, más las que se decidirán en el Súper Martes, es decir, casi la mitad de las votaciones totales; en la interna de 2008 las tendencias marcaron como claro favorito a John McCain a estas alturas del calendario republicano, cuyo rival Mick Huckabee se retiró el 4 de marzo de ese año, cerrando filas entorno al senador de Arizona.

En esta ocasión, la competencia se ha prolongado poniendo en duda el liderazgo de los actuales competidores y dando paso a que posturas como la del Tea Party adquieran relevancia, lo que podría abrir las puertas a personajes como el ex gobernador de Florida, Jeff Bush, y la ex candidata vicepresidencial, Sarah Palin, en un eventual intento del partido por tener un rostro con más carisma y que cumpla mejor con las expectativas de sus bases.
Por otro lado, una victoria de Mitt Romney no sólo es necesaria para él –aunque no será garantía para frenar la sugerencia del Tea Party–, sino también para el propio Partido Republicano, ya que un proceso longevo incrementaría el desgaste de su aspirante ante Barack Obama, producto de los ataques entre sus precandidatos.

“Lo mejor para el partido es elegir a su candidato lo antes posible, con ello se acabarían las discusiones y los ataques entre ellos mismos, ya que le están haciendo el trabajo sucio a Obama. Es paradójico que se ataquen para fortalecerse en primaria, pero al mismo tiempo se debiliten para la contienda contra Obama”, apunta Paz Consuelo Márquez-Padilla, investigadora del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (Cisan).

En este sentido, la jornada del 6 de marzo, conocida como Súper Martes debido a que un número importante de estados realizan sus internas de manera simultánea, arrojará varios resultados y lecturas, por ello lo que surja será de gran relevancia para el futuro inmediato de los republicanos.

“El escenario está puesto para que Romney confirme las expectativas y se convierta en el candidato republicano, como lo confirman los últimos resultados (Arizona y Michigan). Sin embargo, esto no resolverá el hecho de que no es atractivo para la base conservadora del Partido Republicano”, destaca Carlos Heredia Zubieta, catedrático del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

“El Súper Martes será importante porque se verá si el ex gobernador de Massachusetts se declara ya como el candidato al ganar cerca del 40% de los delegados. Romney necesita ganar, pues está latente la posibilidad de que se busque un nuevo candidato porque él no termina de convencer”, complementa Márquez-Padilla.

“Esta jornada es de gran relevancia, no sólo por el número de delegados que está en juego, sino también porque será un indicativo de la competitividad de los precandidatos”, subraya Gustavo López Montiel, catedrática del Tecnológico de Monterrey (ITESM) Campus Ciudad de México, quien agrega que en esta ocasión no participarán estados clave como Texas (que aporta 155 delegados y está programada para el 3 de abril) o California (172, 5 de junio), pero que aún así representa una tercera parte de los delegados necesarios para afianzar la candidatura.

Así, pese a la estampa de favorito, Romney necesita sendos resultados este 6 de marzo que lo definan como el aspirante republicano, ya que no lograrlo significaría echar leña a la hoguera preparada por el Tea Party –que apoya a Rick Santorum–, o en otro de los escenarios, el de un proceso que llegue hasta las votaciones de junio, desgastaría al partido y al eventual candidato, en beneficio de las campaña releccionista de Barack Obama.

Tras sus victorias en Arizona y Michigan, el ex gobernador de Massachusetts tiene a su favor el impulso de estos resultados, los cuales podrían influir de manera positiva en el electorado de los 10 estados en juego para anotarse las victorias que necesita.

Como señala López Montiel, del ITESM, “los estadounidenses se dejan llevar por estas tendencias, o resultados simbólicos (…) aunque todo dependerá de la competitividad que muestren los aspirantes en los ámbitos nacional y local”.

¿Se van o se quedan?Si bien la diversidad de los estados en juego este Súper Martes podría arrojar distintos ganadores, el ex presidente del congreso, Newt Gingricht, y el senador por Texas, Ron Paul, se mantendrían en los últimos dos puestos de la elección interna, lo que les obligaría a reconsiderar su permanencia en la contienda.

Si bien ambos han reiterado en diversas ocasiones que aguantarán el proceso apelando a sus bases, lo cierto es que el poco despegue que han tenido y la probabilidad de que sus recursos no les permitan seguir en la disputa por la candidatura presidencial podrían orillarles a que declinen de sus aspiraciones.

Los expertos señalan que de ocurrir esto lo interesante será a favor de cuál de los punteros declinarían y bajo qué términos.

“Un escenario puede ser que su retiro de la contienda se dé sin negociar delegados con nadie para que estos se adscriban al candidato que mejor consideren. Otro, es que haya una negociación en la que ‘endosen’ los delegados que tienen hasta hoy”, menciona Heredia Zubieta, del CIDE.
“Gingricht y Paul podrían negociar sus delegados con Romney o Santorum. No creo posible un escenario en el que estos dos precandidatos dejen a sus delegados la libertad para elegir a quien apoyar”, considera Márquez-Padilla, del Cisan.

En fin, los resultados del Súper Martes se antojan diversos porque el elenco de estados augura varios ganadores. Romney debería vencer en Vermont y Massachusetts; Santorum en los caucus de Idaho y Dakota del Norte; Newt Gingrich podría resurgir imponiéndose en su patria chica de Georgia o en los estados sureños de Oklahoma o Tennessee.

Sin embargo, ningún estado será tan importante como Ohio, uno de los estados más grandes que votarán este día y considerado un estado columpio por ser territorio neutral, además de que será un estado decisivo en las presidenciales de noviembre. 

Por lo pronto, tras la parada previa en los caucuses de Washington (3 de marzo), los aspirantes apretarán para conseguir los resultados en este mes en el que se
disputarán 23 de las 56 votaciones de la interna, para seguir con vida en este proceso.

Independientes, la claveActualmente se está viendo una lucha del ala más conservadora del Partido Republicano contra el sector liberal del mismo,
lo cual se enmarca en un conflicto que se da también en la sociedad estadounidense entre el movimiento del Tea Party y el Occupy Wall Street –movimiento contra los líderes políticos ante la crisis global–.

En opinión de Paz Consuelo Márquez-Padilla, investigadora del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (Cisan), Rick Santorum ha logrado captura al Tea Party, cuyos integrantes tiene una gran participación en la elección, y podría llevar al partido hacia una postura todavía más conservadora, lo que sería negativo para el partido en caso de que el ex senador por Pensilvania se enfrente a Obama, ya que muchos independientes (indecisos) no podrían votar por un republicano con un marcado tono extremista. Mientras que Romney, el candidato más moderado, podría lograr el apoyo de más independientes.

La investigadora destaca el papel de los independientes en la elección constitucional, ya que fue este sector del electorado el que ayudó a Obama a ganar en 2008 y su número suele ser muy importante.

Por ejemplo, 27% del electorado en 2008 se decía republicano, prácticamente la misma cantidad que se registra actualmente; mientras que aquellos que se consideran demócratas pasaron de 35% a 30% en el mismo período. Mientras que los independientes crecieron de 2008 a la fecha, de 35% a 42%, lo que muestra un alto porcentaje de gente indecisa que marcaría la diferencia en la votación de noviembre.

“Por esto los partidos buscan mostrarse lo más apegado posible a los valores de sus bases en sus procesos internos, pero tradicionalmente en la elección federal se verá que tratarán de acaparar el centro del espectro político y mostrar a su rival como extremista para atraer a los votantes indecisos”, subraya Márquez-Padilla.

El que logre hacer para atraer a más independientes, eventualmente ganaría la Presidencia de EU.


Por Erick Zúñiga