¿Es la única que puede vencer a Donald Trump?
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2016/03/21
2016/01/26
Hillary Clinton's Plan Calls for $498 Billion in Taxes, Report Says
According to an analysis by a conservative think tank.
Hillary Clinton is going to have to answer questions about her tax plan in the coming day, as a new analysis claims Clinton’s plan will involves hundreds of billions of taxes and end up hammering economic output and costing jobs.
The analysis comes from the Tax Foundation, a non-partisan but conservative-leaning think tank:
Hillary Clinton’s plan would raise tax revenue by $498 billion over the next decade on a static basis. However, the plan would end up collecting $191 billion over the next decade when accounting for decreased economic output in the long run.
The Tax Foundation also says the reduction in the GDP would translate into .8% lower wages and “311,000 fewer full-time equivalent jobs.”
This likely won’t sit well with conservatives and many middle class voters. If Clinton wins the Democratic primary, expect her Republican opponent to talk about this study constantly — and for Clinton to offer rebuttals.
2016/01/20
El debate muestra que Hillary Clinton está segura de la nominación del Partido Demócrata
Por Por Edward Luce

Si nos basamos en las posturas que adoptó, pensaríamos que Hillary Clinton está rumbo a la victoria en Iowa y New Hampshire. En realidad está cerca del empate con Bernie Sanders y podría perder en cualquiera de los dos estados o en ambos. Sólo dos semanas antes de las asambleas electorales de Iowa, ese debate hubiera sido una ocasión en la que pudiera haber sentido la tentación de seguir la retórica de izquierda de Sanders. Sin embargo, Clinton siguió una línea incremental que subrayó una continuidad con el presidente Barack Obama en lugar de evocar el populismo de Sanders. Ya que Clinton rara vez adopta una postura de manera casual, su desempeño en el debate fue una clara señal de sus expectativas.
El debate estableció un contraste claro entre los dos candidatos. Con respecto a casi todos los temas -desde Wall Street y servicios de salud hasta las reformas de la financiación de las campañas electorales- Sanders estableció la necesidad de grandes reformas y Clinton argumentó a favor del pragmatismo. El tiempo, que ya se está acabando, determinará cuál de los dos estilos prefieren los votantes demócratas de estos dos estados. Hubo momentos en el debate -como cuando Sanders declaró que nunca había aceptado honorarios por dar conferencias en Goldman Sachs- que parecían ser peligrosos para Clinton. Aún no ha encontrado una buena explicación de cómo puede pedir regulaciones más estrictas para la banca y a la vez aceptar donaciones y honorarios de Wall Street.
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Lo mismo se aplica a su postura sobre el cuidado de la salud. Sanders de nuevo subrayó la necesidad de un sistema universal de salud. Clinton no se movió de su promesa de realizar modestas mejoras a Obamacare. Clinton sólo atacó a su oponente de izquierda con respecto al control de armas, subrayando el registro del senador Sanders.
Sanders había votado a favor de proyectos de ley que permitían que individuos pudieran portar armas en los trenes de Amtrak, en parques públicos y en otros lugares, ella aseveró. Y Sanders había votado por el llamado "Charleston loophole", el cual permite que individuos compren armas dentro de 72 horas después que han solicitado comprar el arma, independientemente de que se haya completado la verificación de antecedentes. El debate se llevó a cabo en Charleston, Carolina del Sur, a menos de una cuadra de la iglesia en la que Dylann Roof, un hombre de 21 años con un historial de enfermedad mental, mató a nueve afroamericanos el pasado junio con armas que compró usando la ley. Al escuchar el aplauso, se podría decir que Clinton ganó esa discusión de manera definitiva. El debate fue patrocinado por el Congressional Black Caucus.
Todo esto explica la actitud relajada de Clinton. Las encuestas nacionales todavía están a su favor. Aunque llegara a perder en Iowa y New Hampshire, es casi seguro que gane en Carolina del Sur, donde se lleva a cabo la segunda elección primaria (y el cuarto voto estatal) a fines de febrero. Una semana después se llevarán a cabo elecciones primarias en doce estados mayormente del sur, y por lo tanto de votantes afroamericanos. Clinton le saca mucha ventaja a Sanders cuando se trata de afroamericanos registrados como demócratas. Además, el "Supermartes" de elecciones primarias el 1 de marzo ofrece muchos más delegados presidenciales que Iowa y New Hampshire. Esto también explica la razón por la cual Clinton se alineó con Obama en el debate. Aunque Sanders tiene más apoyo de la generación del milenio que Clinton, si ella puede impulsar a los afroamericanos a votar el 1 de marzo, entonces la carrera por la nominación demócrata casi llegará a su fin.
Los historiadores se deleitarán con el hecho de que Clinton se está alineando con Obama en la víspera de las asambleas electorales de Iowa. Hay una gran ironía en su postura: fue en Iowa hace ocho años que se deshizo su primera campaña electoral en contra el entonces denador Obama. Pero tiene sentido su lógica política. Esta vez, Clinton ha tenido suerte con su oponente. Sanders tiene 74 años. También es un caballero. En el primer debate de los candidatos demócratas, se negó a atacar a Clinton por usar su dirección de correo electrónico personal cuando era Secretaria de Estado. El domingo no intentó sacar ventaja al subrayar el hecho de que ella está casada con Bill Clinton. Esto marca un gran contraste con Donald Trump, quien ha estado haciendo comentarios sobre el matrimonio Clinton en las últimas semanas. Mientras hablaba Sanders, la sonrisa de Clinton era inmensa. Ella se puede dar el lujo de ser magnánima. Sanders no.
www.df.cl
2015/10/22
Clinton faces Benghazi panel on Capitol Hill

Hillary gets grilled by House Republicans
House Republicans sought to turn a hearing on Benghazi Thursday into a broader probe of Hillary Clinton’s tenure as Secretary of State.
Over several hours of questioning, members of the Select Committee on Benghazi pressed Clinton over the Obama Administration’s approach to security in Libya and the response in the immediate aftermath of the 2012 attack that killed four Americans.
But lawmakers also used their time to ask the Democratic presidential frontrunner whether she was the “chief architect” of the Libyan military intervention, what kind of unofficial advice she received from longtime confidant Sidney Blumenthal and whether she was engaged enough in her job.
For her part, Clinton portrayed herself as a professional who agonized over the death of U.S. Ambassador Chris Stevens, calling him a personal friend.
“I would imagine I’ve thought more about what happened than all of you put together,” she told the committee. “I’ve lost more sleep than all of you put together. I have been racking my brain about what more could have been done or should have been done.”
In a pointed line of questioning before the Select Committee on Benghazi, Clinton was pressed over requests for additional security from Stevens, with Republican lawmakers making a pointed comparison to unofficial advice she received from Blumenthal.
Republican Rep. Lynn Westmoreland noted that Blumenthal, who did not work for the State Department, repeatedly emailed her advice and thoughts on issues of the day, then asked if Stevens had the same access, especially when he felt his life was in danger.
“Congressman, I do not believe that he had my personal email,” Clinton responded. “He had the email and he had the direct line to everybody that he’d worked with for years. He had been posted with officials in the State Department, they had gone through difficult, challenging, dangerous assignments together. He was in constant contact with people.”
One new piece of information that came from the hearing was the fact that Clinton emailed her daughter, Chelsea, on the night of the attacks and referred to them as terrorism, although the Administration had at first suggested the attacks were related to an online video about Islam.
“Two of our officers were killed in Benghazi by an al Queda-like (sic) group. The Ambassador, whom I handpicked and a young communications officer on temporary duty w a wife and two young children,”Clinton wrote on Sept. 11, 2012. “Very hard day and I fear more of the same tomorrow.”
The line of questioning came as Republican lawmakers sought to emphasize Clinton’s emails in the marathon hearing over the 2012 attacks on a U.S. compound in Libya.
At one point, Republican Rep. Susan Brooks of Indiana pulled out two stacks of printouts of emails to show that she had sent 795 emails about Libya in 2011 but just 67 in 2012, when the attacks occurred.
Clinton responded by arguing that the emails did not tell the full story.
“I did not conduct most of the business that I did on behalf of our country on email,” she said. “I conducted it in meetings. I read massive amounts of memos, a great deal of classified information. I made a lot of secure phone calls. I was in and out of the White House.”
The subtext of the back-and-forth over emails was Clinton’s controversial use of a private server while serving as Secretary of State, which committee chair Trey Gowdy of South Carolina emphasized in his opening remarks.
“This committee is the first committee, the only committee, to uncover the fact that Secretary Clinton exclusively used personal email on her own personal server for official business and kept the public record – including emails about Benghazi and Libya – in her own custody and control for almost two years after she left office,” he said.
Clinton, who was sworn in before the hearing out of the sight of press cameras, was expected to face eight to 10 hours of questioning about the reasons for the attack on a U.S. diplomatic compound, the Obama Administration’s response and its characterization of the attack to the news media in the days following.
In her response to Republicans, Clinton stressed her approach to foreign policy, arguing that the attacks were part of an aggressive and appropriate way of engaging the world.
“Retreat from the world is not an option,” she said. “America cannot shrink from our responsibility to lead.”
In her opening remarks before the Select Committee on Benghazi, Clinton noted that she recommended U.S. Ambassador Chris Stevens for the job in Libya, recalling him as someone with “sand in his shoes” from his work.
“I was the one who asked Chris to go to Libya as our envoy,” she said. “After the attacks, I stood next to President Obama as Marines carried his casket and those of three other Americans off the plane at Andrews Air Force Base. I took responsibility, and as part of that, before I left office I launched reforms to better protect our people in the field and help reduce the chance of another tragedy happening in the future.”
The Republican chair of the committee and its ranking Democrat opened the hearing by sparring over the worth of the investigation.
In his opening remarks, Republican Rep. Trey Gowdy of South Carolina said that the Select Committee on Benghazi intended to write “the final, definitive account” of the 2012 attacks.
The hearing was undercut by remarks from House Majority Leader Kevin McCarthy earlier this month, who said in an interview on Fox News that the committee’s investigation had helped drive down Clinton’s poll numbers.
“I understand there are people, frankly in both parties, who have suggested this investigation is about you,” Gowdy told Clinton. “Let me assure you that it is not. This investigation is about four people representing our country on foreign soil.”
In his opening remarks, Rep. Elijah Cummings of Maryland, the ranking Democratic member, argued that the select committee was set up with “no rules, no deadlines and an unlimited budget” in order to go after Clinton.
A longtime defender of Clinton on the committee, Cummings noted that the select committee had already spent 17 months and $4.7 million, held four hearings and conducted 54 interviews and depositions, calling it a “taxpayer-funded fishing expedition.”
Eight different congressional committees have investigated the events in Benghazi, holding more than a dozen hearings and 50 briefings and examining 25,000 pages of documents.
Clinton was joined at the hearing by longtime ally and lawyer David Kendall.
2015/09/05
Hillary Clinton personally paid State Department staffer to maintain email server

A new report from the Washington Post says Hillary Clinton and her family personally paid so as to ensure tax dollars weren’t used.
Hillary Clinton used personal funds to pay a State Department staffer to maintain an email server she used for both personal and government matters when she was U.S. secretary of state, The Washington Post said on Saturday, citing a campaign official.
The unidentified official for Clinton’s campaign for the 2016 Democratic presidential nomination told the Post that the pay arrangement with Bryan Pagliano ensured taxpayer dollars were not spent on a private server that was also used by Clinton’s family and aides to former President Bill Clinton.
Clinton, a former U.S. senator and first lady, has been criticized for using the unsecured server to conduct government business when she was the top U.S. diplomat from 2009 to 2013 and for how she handled classified information.
Pagliano this week declined to produce documents and testify before a House of Representatives committee about the server, invoking his Fifth Amendment rights against self-incrimination.
Pagliano was IT director for Clinton’s 2008 presidential campaign and went to work for the State Department when Clinton took up the Cabinet job.
The Post reported the Clintons paid Pagliano $5,000 for computer services before he joined the State Department, citing a financial disclosure form he filed in April 2009.
Clinton has in the past hired staff to work for her simultaneously in public and private capacities, most notably top aide Huma Abedin,the Post said.
The Clinton campaign did not immediately return a request for comment on the report on Saturday.
(Reporting by Doina Chiacu; Editing by Mark Potter)
2015/07/14
Hillary Clinton reclama una economía más equitativa
Elevar el salario mínimo, equidad salarial y reforma migratoria son las claves, según Clinton
Hillary Clinton le habló el lunes a esa clase media trabajadora que no acaba de sentir el fin de la crisis y la progresiva recuperación económica de Estados Unidos. Son los hombres, pero sobre todo las mujeres, que conforman ese 99 % de la economía del país que sigue beneficiando sin embargo de forma desproporcionada al privilegiado 1 % en la cúpula. En su primer gran discurso económico desde quelanzó su candidatura a la presidencia en 2016, la demócrata desgranó en Nueva York su visión de una economía más justa y equitativa -y duradera- y las claves para lograrlo.
“Tenemos que construir una economía de crecimiento y justicia. No puede haber una cosa sin la otra”, insistió Clinton en un discurso de 45 minutos. Y una economía justa es aquella en la que no solo suben los salarios de los directivos, sino que los beneficios también se reflejan en los cheques de fin de mes de esa clase media “que tan duramente trabaja”, afirmó en la Universidad New School, un bastión liberal.
“La medida de nuestro éxito debe ser cuánto crecen los ingresos de las familias, no los de los directivos”, subrayó.
Las palabras de Clinton estuvieron salpicadas de otros guiños a la izquierda que le disputa otro de los candidatos demócratas, el socialista Bernie Sanders, como su defensa de los sindicatos, su propuesta de aumentar el salario mínimo -aunque sigue sin decir cuánto-, su demanda de más inversiones en infraestructura o de un mayor control de Wall Street, epítome de los excesos que llevaron a la recesión apenas superada.
Clinton tampoco escatimó en referencias a las demandas de otro bastión clave demócrata, las mujeres. Y ahí la exprimera dama no tuvo reparos en jugar con su papel de madre y hasta abuela trabajadora para mostrar su comprensión con los reclamos de una parte fundamental de la fuerza laboral de un país, según destacó.
“Ha llegado la hora de poner fin de una vez al abuso de que tantas mujeres sigan ganando menos que los hombres por el mismo trabajo. Y de que las mujeres de color ganen incluso menos”, dijo entre aplausos. No menos bien recibida fue su demanda de que se reconozca de una vez también que el acceso a un sistema de educación preescolar asequible “no es un lujo, sino una estrategia para el crecimiento” económico, al igual que su defensa de una mejor educación como base para una mayor igualdad social y salarial.
La candidata demócrata, al igual que su rival republicano Jeb Bush, ha tratado en lo que va de campaña de distanciarse del apellido que en EE UU se asocia con otra presidencia y hasta una dinastía. No así en esta ocasión. Si hay algo de lo que a los Clinton les gusta alardear es del estado de cuentas -saneadas- que dejó Bill Clinton tras sus ocho años de mandato (1993-2001).
“Ya van dos veces en los últimos 20 años que un presidente demócrata ha tenido que llegar y ponerse a limpiar el desastre dejado (por un republicano)”, dijo respecto del mandato de su marido y del actual inquilino de la Casa Blanca, el también demócrata Barack Obama. De este destacó además su reforma sanitaria, que dijo apoyar y continuar de llegar a la presidencia, así como sus esfuerzos para lograr una reforma migratoria integral que aún se resiste, pero con la que Clinton volvió a comprometerse también.
http://internacional.elpais.com/
2015/04/19
Hillary Clinton, Marco Rubio and Looking for Answers on Income Inequality
Rana Foroohar
Will the rhetoric turn into real policy?
Income inequality is clearly going to be the key economic rallying issue of the 2016 presidential campaign. If you have any doubt, consider that both Hillary Clinton and Marco Rubio, who declared their candidacies over the last week, are already speaking out about their positions on the issue. Clinton billed herself as the candidate for the “everyday Americans,” criticizing CEOs’ swollen salaries. She alsotweeted: “Every American deserves a fair shot at success. Fast food & child care workers shouldn’t have to march in the streets for living wages.” Meanwhile, Rubio told NPR he wants the Republican Party—which, he said, is portrayed unfairly as “a party that doesn’t care about people who are trying to make it”—to transform into “the champion of the working class.”
So will the rhetoric turn into real policy? Certainly, the pressure will be on Clinton to declare her position on minimum wage—she’s said she wants to have “a conversation” about the topic, but when so many states have already passed hikes, it will be hard for her to argue that there shouldn’t be a higher federal minimum wage. But as I’ve written before, that doesn’t solve the inequality problem. Clinton has said it’s unfair when “CEO are making 300 times the salary of their average workers,” but there’s an uncomfortable truth there, which is that many of the compensation and tax policies that allow those types of salaries were structured by economic advisers from her husband Bill Clinton’s administration—people like Robert Rubin and Larry Summers. Is she taking her own economic marching directions from that camp? Or will she go more toward the left-leaning economic ideas that people like Massachusetts Senator Elizabeth Warren have been pushing for.
Hiring former CFTC chair Gary Gensler as financial head of her campaign is a smart move: He’s the only regulator who’s ever been seriously tough on Wall Street. But I’m betting Clinton will remain a centrist Democrat on the economy, and as Politico reported, her Wall Street backers aren’t too worried.
As for Rubio, whatever he might say about helping the working class, when it comes to real policy, he appears to be mouthing the same old Republican “tax cut, balanced budget” line. I really think the Right is going to have to come up with something beyond trickle-down economic logic, which most of the population now realizes is broken, in order to justify the fact that American wages have been stagnant since 2000, no matter which party was in charge, in the face of many a tax cut. How about some trickle-up ideas, guys?
For more on the economic positions of both candidates and how they might play out in 2016, listen to me discuss the topic with the FT’s Cardiff Garcia, and Bloomberg’s Joe Weisenthal on this week’s WNYC Money Talking.
2015/04/14
Marco Rubio anuncia candidatura en EEUU y sólo falta Jeb Bush de los republicanos
Hijo de inmigrantes cubanos y conocido por su carisma, Rubio sería el presidente más joven y el único latino en la historia de EEUU.
Por Isabel Ramos Jeldres

Hillary Clinton.
El domingo anunció su precandidatura para la presidencia de Estados Unidos la demócrata Hillary Clinton y ayer se sumó, por el lado republicano, el senador Marco Rubio. Con esto, queda prácticamente configurada la escena electoral de cara a las elecciones de 2016, con el también senador Jeb Bush como la única de las cartas fuertes de la oposición pendiente.
Rubio, un hijo de inmigrantes cubanos (una mucama y un barman) de 43 años, sería el primer presidente latino de EEUU y el mandatario más joven. Su nominación culminaría una carrera que ha ascendido rápidamente. Comenzó en 1997 cuando fue electo como parte de la comisión municipal de West Miami, siguió con su cargo de representante en la cámara baja estatal y ahora como senador por Florida en el Congreso.
Con esto, Rubio se suma a los también senadores Ted Cruz, de Texas, y Rand Paul, de Kentucky en la carrera por la nominación republicana. Cruz y Paul son cercanos al ala más conservadora del partido, el Tea Party. En las próximas semanas, en tanto, oficializaría su candidatura Jeb Bush, hermano del ex presidente George W. Bush.
Entre las habilidades políticas de Rubio se cuentan sus discursos poderosos, su carisma y humor rápido, pero eso también es compartido por el resto de sus contendores republicanos. Otro de sus desafíos es que no cuenta con el respaldo de donantes multimillonarios. Además, pese a que tiene apoyo en Florida, un estado clave para las aspiraciones presidenciales, debe enfrentarse a su vecino y amigo Jeb Bush, que fue gobernador de ese estado.
Sin embargo, sus cercanos tienen confianza de que él recibirá la nominación oficial de su partido. Su "personalidad fresca, joven, dinámica es un contrapunto poderoso para la fatiga de Clinton", sostuvo el columnista conservador Charles Krauthammer.
Ayer, en una reunión privada con donantes, Rubio cuestionó las habilidades de Clinton como líder y dijo que la contienda de 2016 será una elección entre el pasado y el futuro, citó la agencia AP.
Uno de los temas que tendrá un rol protagónico en la campaña de Rubio será la política exterior de EEUU. De hecho, fue una de las voces más críticas del acercamiento entre el país y Cuba.
Rubio, un hijo de inmigrantes cubanos (una mucama y un barman) de 43 años, sería el primer presidente latino de EEUU y el mandatario más joven. Su nominación culminaría una carrera que ha ascendido rápidamente. Comenzó en 1997 cuando fue electo como parte de la comisión municipal de West Miami, siguió con su cargo de representante en la cámara baja estatal y ahora como senador por Florida en el Congreso.
Con esto, Rubio se suma a los también senadores Ted Cruz, de Texas, y Rand Paul, de Kentucky en la carrera por la nominación republicana. Cruz y Paul son cercanos al ala más conservadora del partido, el Tea Party. En las próximas semanas, en tanto, oficializaría su candidatura Jeb Bush, hermano del ex presidente George W. Bush.
Entre las habilidades políticas de Rubio se cuentan sus discursos poderosos, su carisma y humor rápido, pero eso también es compartido por el resto de sus contendores republicanos. Otro de sus desafíos es que no cuenta con el respaldo de donantes multimillonarios. Además, pese a que tiene apoyo en Florida, un estado clave para las aspiraciones presidenciales, debe enfrentarse a su vecino y amigo Jeb Bush, que fue gobernador de ese estado.
Sin embargo, sus cercanos tienen confianza de que él recibirá la nominación oficial de su partido. Su "personalidad fresca, joven, dinámica es un contrapunto poderoso para la fatiga de Clinton", sostuvo el columnista conservador Charles Krauthammer.
Ayer, en una reunión privada con donantes, Rubio cuestionó las habilidades de Clinton como líder y dijo que la contienda de 2016 será una elección entre el pasado y el futuro, citó la agencia AP.
Uno de los temas que tendrá un rol protagónico en la campaña de Rubio será la política exterior de EEUU. De hecho, fue una de las voces más críticas del acercamiento entre el país y Cuba.
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Hillary compite sola
En la vereda del frente, Hillary Clinton anunció oficialmente su candidatura por el partido demócrata el domingo, a través de un video subido a las redes sociales.
La candidata tiene una vasta trayectoria política, ya que fue secretaria de Estado, senadora por Nueva York y primera dama cuando su esposo Bill fue presidente por dos períodos en la década de los '90.
Hasta ahora, Clinton compite prácticamente sola, a la espera de que otra figura de su partido se sume a la carrera presidencial. Esa es una de sus mayores ventajas: a diferencia de 2008, cuando se enfrentó a un joven senador afroamericano llamado Barack Obama en las primarias del partido, ahora no tiene a nadie que le haga sombra.
Pero esa es, a la vez, su mayor desventaja: es el único blanco de sus competidores republicanos, que ahora comparten a un enemigo común.
De hecho, los precandidatos Bush y Paul no perdieron tiempo en criticar a Clinton. Tras la divulgación del video, Bush tuiteó: "debemos hacerlo mejor que Hillary".
El riesgo para Clinton es que su campaña termine tan ocupada respondiendo a ataques en todos los frentes que le sea difícil obtener una cobertura positiva.
Aunque la candidata, la única mujer hasta ahora, enfrenta un fantasma mayor ¿debe o no alejarse de la figura del presidente Obama? La aprobación del mandatario ha bajado de 50% y varias de sus iniciativas clave han recibido fuerte críticas, pero tiene un buen registro económico. La carrera hacia la Casa Blanca está recién comenzando.
Obama: el Balance de la cumbre
El presidente Barack Obama ya está de vuelta en Washington, tras su participación en la Cumbre de las Américas, en Panamá, donde sostuvo una reunión histórica con el líder cubano Raúl Castro. Pero ahora comienza el camino más difícil para normalizar las relaciones con la isla. Restaurar las relaciones diplomáticas es fácil, ya que sólo se requiere el acuerdo de los presidentes. Sin embargo, normalizar las relaciones en todos los ámbitos podría tomar años, sobre todo levantar el embargo económico. En el corto plazo, se espera que el Departamento de Estado saque a Cuba de la lista de países promotores del terrorismo, lo que liberaría a la isla de algunas sanciones económicas, pero incluso ese anuncio se ha postergado. Cuba, por su parte, quiere reabrir embajadas, pero ha actuado lento en la apertura de áreas como viajes, comercio y acceso a Internet. El acercamiento entre EEUU y Cuba no será un proceso rápido.

En la vereda del frente, Hillary Clinton anunció oficialmente su candidatura por el partido demócrata el domingo, a través de un video subido a las redes sociales.
La candidata tiene una vasta trayectoria política, ya que fue secretaria de Estado, senadora por Nueva York y primera dama cuando su esposo Bill fue presidente por dos períodos en la década de los '90.
Hasta ahora, Clinton compite prácticamente sola, a la espera de que otra figura de su partido se sume a la carrera presidencial. Esa es una de sus mayores ventajas: a diferencia de 2008, cuando se enfrentó a un joven senador afroamericano llamado Barack Obama en las primarias del partido, ahora no tiene a nadie que le haga sombra.
Pero esa es, a la vez, su mayor desventaja: es el único blanco de sus competidores republicanos, que ahora comparten a un enemigo común.
De hecho, los precandidatos Bush y Paul no perdieron tiempo en criticar a Clinton. Tras la divulgación del video, Bush tuiteó: "debemos hacerlo mejor que Hillary".
El riesgo para Clinton es que su campaña termine tan ocupada respondiendo a ataques en todos los frentes que le sea difícil obtener una cobertura positiva.
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www.df.cl
2014/06/11
Chávez y Rousseff, los rostros opuestos de Latinoamérica para Hillary Clinton
La exsecretaria de Estado de EE.UU. Hillary Clinton se refiere en su nuevo libro al fallecido presidente de Venezuela Hugo Chávez como un "dictador autoengrandecido", mientras que reconoce el liderazgo ejemplar de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff.
Clinton lanzó hoy su libro de memorias "Decisiones difíciles", en el que dedica un capítulo a la región bajo el título "América Latina: Demócratas y demagogos" e identifica al desaparecido gobernante venezolano y a la presidenta brasileña como las dos caras de la moneda en el continente.
Según la exsecretaria de Estado, Chávez no resultaba una "amenaza real, excepto para sus propios ciudadanos" y lo califica de "estorbo" para lapolítica exterior estadounidense.
"Puede que no tenga el colorido descaro de (Luiz Inácio) Lula o la experiencia técnica de (Fernando Henrique) Cardoso, pero tiene un fuerte intelecto y verdaderas agallas", dice Clinton de Rousseff, a quien dice admirar.
"En vez de despreciar o golpear y encarcelar a los manifestantes, como tantos otros países han hecho, incluida Venezuela, Dilma se reunió con ellos, reconoció sus inquietudes y les pidió trabajar con el gobierno para resolver los problemas", agrega Clinton en sus reflexiones.
La exsecretaria de Estado asegura además que Estados Unidos debe superar sus prejuicios hacia América Latina y reconocer los avances tanto políticos como económicos que ha experimentado el continente en los últimos años.
Entre esos líderes reseñables también incluye a la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, a la que incluso califica de "amiga", mientras que entre "los demagogos" pone a la vera de Chávez a Fidel Castro o el expresidente hondureño Manuel Zelaya, derrocado por un golpe de Estado.
Además, la que fue jefa de la diplomacia estadounidense desde 2009 hasta enero del año pasado relata que bajo su mandato recomendó a la Administración del presidente Barack Obama reducir la presión económica contra Cuba, "porque no era útil para los intereses estadounidenses dirigidos a promover el cambio en la isla comunista".
En su opinión, el embargo solo ha conseguido "dar a (Castro) alguien a quien culpar por los males económicos de Cuba (...), no estaba cumpliendo los objetivos (...) y estaba lastrando en un marco más amplio la agenda en toda Latinoamérica".
Clinton confiesa por otra parte que entre sus mayores remordimientos al frente del Departamento de Estado está el no haber logrado la liberación del excontratista estadounidense Alan Gross, que fue condenado en Cuba y permanece encarcelado desde 2009.
Las memorias de la también exsenadora han revolucionado al país y muchos ven en ellas un preludio al anuncio oficial de su candidatura a la Presidencia por el Partido Demócrata.
2014/06/10
Hillary Clinton dice que salieron de la Casa Blanca en "bancarrota"
Cuando dejaron la Casa de Gobierno, los Clinton tenían una deuda total de entre US$ 2,28 y US$ 10,6 millones, según datos de la cadena CNN.
- La ex secretaria de Estado y ex primera dama de EE.UU. Hillary Clinton dijo en una entrevista televisiva emitida este martes que su familia estaba "completamente en bancarrota" y con numerosas deudas cuando dejaron la Casa Blanca hace ahora más de doce años.
"Dejamos la Casa Blanca no sólo en bancarrota, sino con muchas deudas. No teníamos dinero cuando llegamos allí y nos costó reunir los recursos para las hipotecas, las casas, la educación de Chelsea -su única hija-. No fue fácil", confesó la esposa del ex presidente Bill Clinton en una entrevista con la cadena ABC emitida ayer lunes por la noche en la víspera del lanzamiento de sus nuevo libro, "Hard Choices" (Decisiones difíciles).
Hillary Clinton justificó así que tanto ella como su marido hayan pronunciado numerosos discursos bajo pago desde que dejaron la mansión presidencial, unas alocuciones que han alcanzado los US$ 750.000 cada una en el caso del ex presidente y los US$ 200.000 en el suyo.
Preguntada en la entrevista por si considera que los estadounidenses podrán entender que cobre "cinco veces el salario medio nacional por un discurso", Hillary Clinton rebatió: "creo que pronunciar discursos por dinero es mucho mejor que conectar con un grupo o empresa como han hecho tantos de los que han dejado la vida pública".
Cuando dejaron la Casa Blanca, los Clinton tenían una deuda total de entre US$ 2,28 y US$ 10,6 millones, según datos de la cadena CNN.
"Nunca tuve dinero hasta que salí de la Casa Blanca, pero me ha ido razonablemente bien desde entonces", comentó Bill Clinton en un foro en Sudáfrica en 2010.
"Bill ha trabajado realmente duro, ha trabajado muy duro", subrayó Clinton en la entrevista con ABC
Desde que dejó el Departamento de Estado en 2013, Hillary Clinton habría recibido hasta US$ 5 millones en discursos, según datos de la publicación Mother Jones.
No obstante, también es frecuente que tanto ella como su marido pronuncien alocuciones sin recibir remuneración.
Hillary Clinton comienza esta semana una gira por todo Estados Unidos para presentar su último libro de memorias, en el que repasa sus años al frente de la diplomacia estadounidense.
La gira se produce en un contexto en el que está situada como la potencial candidata demócrata con más posibilidades para aspirar a la carrera presidencial en 2016.
www.emol.com
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