2011/06/02
El viernes presentarían nuevo plan de ajuste para Grecia
2010/05/05
Tras rescate a Grecia, la presión de los inversionistas se traslada a España
Los ojos de los inversionistas se están alejando de Grecia para posarse en España, apostando a que será la próxima economía en ceder ante el peso de las dudas por su carga fiscal creciente.
Los grandes índices bursátiles en EE.UU. y Europa cayeron más de 2% debido a que los inversionistas no confían en que el plan de ayuda a Grecia por 110 mil millones de euros (US$ 146 mil millones) comprometido el fin de semana por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI), pueda evitar que la crisis de deuda soberana afecte a otras economías.
La incertidumbre hizo escalar el costo de protegerse del impago de la deuda de España, Portugal e Irlanda. En España, el índice bursátil Ibex bajó 5,4%, por los rumores de una supuesta rebaja de calificación de Fitch, lo que fue desmentido por la agencia, y de que el país negociaba un rescate con el FMI.
El propio presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, tuvo que desmentir que España negociara 280 mil millones de euros para resolver sus problemas fiscales. "Es una absoluta locura y un despropósito descomunal" el rumor de que el país pueda necesitar en un futuro ayuda del bloque comunitario, aseguró Rodríguez Zapatero en Bruselas, luego de reunirse con los presidentes del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, y de la Comisión Europea, José Manuel Barroso.
Esfuerzos griegos
El problema de fondo es que el mercado no cree que el plan de ayuda sea suficiente para cubrir las necesidades financieras de Grecia en los próximos tres años.
"No hay fe en lo que la Unión y el FMI han propuesto a Grecia", dijo a Reuters el estratega de monedas jefe de OANDA, Dean Popplewell. "Los mercados de capital están apostando por un default de Grecia", agregó.
Una profundización de la crisis griega tendría efecto negativo no sólo en la periferia, sino también en las economías más grandes del bloque, ya que son las más expuestas a la banca griega.
Grecia creará un fondo por 15 mil millones de euros (US$ 19.800 millones) para proteger a sus bancos, un 50% más de lo previamente anunciado.
El propósito del fondo será "proveer capital en el caso de una caída significativa de los colchones de capital", consignó un memorando de entendimiento entre Grecia y la zona euro publicado ayer por el Ministerio griego de Finanzas.
Los bancos franceses son los más vulnerables a la banca griega, con US$ 78.800 millones de la exposición total de
US$ 193.100 millones de las entidades europeas en el país helénico.
En medio de la volatilidad de los mercados, los trabajadores del sector público de Grecia desafiaron el compromiso del gobierno de implementar medidas de austeridad a cambio de la ayuda financiera, realzando los temores sobre la habilidad de Atenas de reducir el gasto.
2010/05/03
Rescate a Grecia también salva a banca francesa

De los 45,000 millones de euros (ME) que en un principio se planteó para salvar a Grecia (30,000 ME de los países de la eurozona y 15,000 ME del FMI), se pasó a un monto final del rescate, según lo acordado entre Bruselas y el FMI, de 110,000 ME, o casi dos veces y media el plan inicial, para un período de tres años. El FMI duplicó su monto de ayuda a 30,000 ME en tanto que la Eurozona lo elevó a 80,000 ME.
La ayuda proveniente de cada país de la eurozona se determinó en función de su cuota en el Banco Central Europeo, por lo que Alemania prestará a Grecia, para los próximos tres años, 22,336 ME, o casi un 28% de la ayuda de la eurozona, seguido de Francia (16,776 ME). Los dos siguientes países que aportaron más fondos al rescate fueron dos naciones que también atraviesan dificultades fiscales y están en la mira de los especuladores: Italia (14,736 ME) y España (9,792 ME).
| Aportación de la eurozona al rescate griego (en ME) | |||||
| País Monto Participación | |||||
| Alemania 22,336 27.92% | |||||
| Francia 16,776 20.97% | |||||
| Italia 14,736 18.42% | |||||
| España 9,792 12.24% | |||||
| Holanda 4,704 5.88% | |||||
| Bélgica 2,864 3.58% | |||||
| Austria 2,228 2.86% | |||||
| Portugal 2,064 2.58% | |||||
| Finlandia 1,480 1.85% | |||||
| Irlanda 1,312 1.64% | |||||
| Eslovaquia 816 1.02% | |||||
| Eslovenia 384 0.48% | |||||
| Luxemburgo 208 0.26% | |||||
| Chipre 160 0.20% | |||||
| Malta 72 0.09% | |||||
| Total 80,000 100.00% | |||||
| Fuente: El Semanario Agencia con datos del BCE | |||||
El rescate a Grecia era ineludible dado que el país es, de facto, una economía en bancarrota. Tanto es así que el plan de ayuda al país helénico es, en verdad, un programa de salvamento para los bancos franceses y alemanes, los más expuestos a la deuda griega, lo que sin duda terminó venciendo la resistencia de la canciller alemana Angela Merkel a salvar a Grecia antes del 9 de mayo, cuando se celebran las elecciones en el estado de Westfalia-Renania, por el temor de que el electorado castigue esa decisión. Pero como ha dicho la economista Katinka Barysch, directora genente del Centro Para la Reforma Europea en Londres, “podría ser impopular para los alemanes y europeos rescatar a Grecia, pero sería incluso más impopular para ellos rescatar a los bancos que poseían bonos griegos”.
Según el Banco de Pagos Internacionales (BIS por sus siglas en inglés) de los 193,000 ME que Grecia debe a la banca europea, a Francia le debe un 41% (78,800 ME) y a Alemania un 23% (45,000 ME). Por tanto, si bien Alemania y Francia acudirán, conjuntamente, al programa de rescate con un 49% de los fondos de la eurozona es porque se están rescatando a ellos mismo al poseer sus bancos, en conjunto, un 64% de los pasivos griegos.
| Deuda de Grecia, Portugal y España a banca europea (ME) | |||||
| Total Banca Europea Alemania Francia | |||||
| Grecia 193,062 45,003 78,818 | |||||
| Portugal 240,498 47,377 44,938 | |||||
| España 832,288 237,983 211,172 | |||||
| Total 1,265,848 330,363 334,928 | |||||
| Fuente: Banco de Pagos Internacional | |||||
A partir de mañana, se abrirán los procesos legislativos en los países implicados para que sus respectivos parlamentos aprueben el paquete acordado con el FMI. La canciller alemana Angela Merkel llevará este mismo lunes el paquete de ayuda al parlamento con la idea de que sea aprobado el próximo viernes 7 de mayo. Para ese mismo día por la tarde, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ha convocado a los jefes de Estado y de Gobierno de los 16 países que conforman el euro para evaluar y cerrar dichos procesos legislativos, bajo al condición de no discutir de nuevo los términos ya acordados.
(El Semanario Agencia, ESA)
2010/04/30
El rescate griego se está convirtiendo en todo un desafío de coordinación
En mi opinión, hay tres motivos por los que un gobierno que atraviese una crisis financiera puede solicitar la intervención del Fondo Monetario Internacional. Primero, para obtener créditos baratos. Las tasas de interés de los programas de ayuda del FMI suelen oscilar entre un razonable 1,26% cuando se trata de cantidades pequeñas y un par de puntos porcentuales más.
Segundo, importar credibilidad política utilizando la marca del FMI. Uno puede discutir las condiciones anexas al préstamo, pero su concesión no suele ir acompañada de un derroche de dinero público.
Tercero, se consigue un importante blindaje político, desviando la indignación de la opinión pública. A un gobierno le resulta más fácil recortar el gasto público o aumentar las tasas de interés si, en lugar de asumir la responsabilidad, se la adjudica al Fondo.
La desventaja de recurrir a la intervención del fondo es el hecho de reconocer la pérdida de control.
Sorprendentemente, la forma en la que las autoridades de la eurozona han gestionado la crisis griega ha servido para evitar hacer frente a las consecuencias del estigma de la intervención del FMI y desperdiciar buena parte de los beneficios. Esta desafortunada combinación ha sido provocada por la insistencia de la eurozona en tomar las riendas, a pesar del complicado proceso de toma de decisiones.
El Consejo Europeo comenzó a hablar de un rescate a Grecia a mediados de febrero, ya tarde, y éste todavía no se ha materializado. En estos meses, las posibilidades de impago por parte de Grecia han aumentado considerablemente; la rentabilidad de los bonos griegos ha subido más de tres puntos porcentuales.
Esta clase de gestión económica no sirve precisamente para tranquilizar a los mercados: las continuas e inconclusas reuniones de los ministros de Finanzas europeos, las peleas en público sobre las condiciones crediticias, los debates sobre el papel del FMI o las dudas sobre si la legislación de la UE y la de sus miembros permitían ese tipo de rescates. La extraña propuesta de crear un Fondo Monetario Europeo sólo complicó las cosas. El retraso y la confusión han elevado las posibilidades de que se produzca un impago, echando a perder los beneficios de la intervención del FMI.
Dado que el Fondo aportará parte de los dineros, Grecia acabará soportando el estigma asociado a la intervención del FMI. Pero, parece que por razones de autoestima, la eurozona quiere ser la que aporte la mayor parte del préstamo, a intereses más altos que el FMI, e imponga las condiciones. Incluso en este momento, todavía se tardará otra semana en obtener la aprobación del préstamo por parte de los dieciséis miembros de la eurozona.
Seguir los procedimientos constitucionales es una tarea encomiable, pero esto no es el Congreso de Viena: hablamos de una crisis de deuda en los mercados de capital en pleno siglo XXI. Si se tarda casi tres meses en conseguir un acuerdo del eurogrupo, no debería ser éste el que dirigiera el rescate financiero.
El FMI tiene reglas claras: no puede desembolsar dinero sólo porque lo pida la eurozona. Pero, ¿qué sucede si el organismo y la eurozona conceden créditos, tal vez con distintos calendarios y condiciones, y uno aprueba un desembolso y el otro no? No es la primera vez que el FMI cofinancia rescates, pero no cabe duda de que es el Fondo el que ha fijado las normas. Si esta situación parece caótica, imaginen cómo podría abordar la eurozona la probable circunstancia del impago de Grecia, en especial teniendo en cuenta sus deudas a bancos franceses y alemanes.
Existe una buena razón para la existencia del FMI: convertir los créditos en épocas de crisis, dentro de lo posible, en un ejercicio más tecnocrático que político. Eso no quiere decir que siempre lo consiga, y ha sido acusado de permitir que la política interfiera en sus préstamos en el pasado. Pero en lo que respecta a rapidez, competencia técnica e inmunidad a la parcialidad política a corto plazo, sin duda supera a la eurozona en el escenario actual. Estupenda forma de gestionar un rescate.
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