2014/12/09
Change.org raises $25 million from Branson, Gates, Kutcher & more
2014/05/05
Here Are The Books That Warren Buffett, Bill Gates, And Charlie Munger Just Read
Follow Business Insider Select and never miss an update!
Read more: http://www.businessinsider.com/gates-munger-buffett-reading-list-2014-5#ixzz30rYL7XuM
2013/05/27
What Steve Jobs And Bill Gates Really Thought About Each Other
Read more: http://www.businessinsider.com/steve-jobs-and-bill-gates-quotes-2013-5?op=1#ixzz2UV5iXmVZ
2007/10/01
Carlos Slim, en la senda de Bill Gates
El cielo se ha oscurecido, una tormenta descarga granizos del tamaño de uvas y Carlos Slim, sentado ante una mesa de comedor en una de sus casas de un vecindario rico de Ciudad de México, lucha con su teléfono móvil. “No sé cómo hacerlo”, comenta en una entrevista.
Slim, que según algunas estimaciones se ha convertido este año en el hombre más rico del mundo –Forbes aún lo sitúa en segundo lugar pero se espera que lo eleve al escalón más alto en su próxima lista– está en un aprieto porque usó el celular para tomar una foto y trata de enviarla a otro teléfono.Mientras hurga en las teclas, salta a la vista que Slim, de 67 años, no es Bill Gates.
En una conferencia de prensa en marzo, recibió una pregunta técnica sobre telecomunicaciones de una periodista, la escuchó educadamente, hizo una pausa y respondió: “Señorita, no tengo ni la más remota idea de sobre qué me está hablando”.Pero Slim ha demostrado ser un formidable empresario. Lidera un imperio que engloba desde bancos, aseguradoras, supermercados y tiendas minoristas, hasta restaurantes, empresas mineras, tabaqueras y cementeras, así como a Telmex y América Móvil, sus gigantes de las telecomunicaciones.
Dominio de la telefonía
Telmex domina la telefonía fija en México, con más del 90% del mercado. También es extremadamente rentable: todos los años genera beneficios suficientes como para pagar el precio original de adquisición. América Móvil ha aumentado el número de suscriptores una media de 65% anual desde 2000, según Slim, y en la actualidad cuenta con más de 125 millones de clientes.
Gran parte de ese crecimiento se debe a la aparentemente infalible habilidad de este empresario para encontrar compañías infravaloradas y con una gestión débil, comprarlas y cambiarlas por completo. Sin embargo, sus detractores aseguran que nunca habría llegado a ser el hombre más rico del mundo de no ser por dos elementos clave. El primero es la compra de Telmex en 1990 como parte de un programa de privatizaciones. Sus detractores afirman que retrasó la competencia en el sector durante varios años.
El segundo elemento clave son los precios que cobra a sus clientes. Según un informe de la OCDE, de entre sus países miembros México cuenta con algunos de los precios más altos en el sector.Slim desestima ambas críticas.
En innumerables ocasiones ha mencionado la tarifa básica de US$ 14 al mes de Telmex como una evidencia de que sus precios para la línea fija son competitivos. También expone que el uso de teléfonos móviles en México es más barato que en otros muchos países. Para subrayar esta afirmación, pide a su asistente que le traiga la última lista de precios globales. “¿Ves? Once centavos el minuto”, indica. “Somos más baratos que la media para Latinoamérica, Europa y el resto de los países desarrollados”.Slim ha perfeccionado la rutina de las tablas a lo largo de los años.
El problema es que mira una columna basada en los contratos de abonados, que representan una proporción minúscula de sus clientes; el resto emplea servicios de prepago, una innovación que reivindica haber inventado, y que cuesta alrededor de US$ 0,35 el minuto.Gustos conservadoresMientras los mexicanos siguen debatiendo sobre los monopolios y los precios, no cabe duda de que su participación en el sector ha jugado un papel decisivo a la hora de convertirle en un hombre muy rico. Con más de 200 compañías bajo su control (dice que perdió la cuenta del número exacto) su imperio constituye más de un tercio de la capitalización de la bolsa de México.
Según Forbes, que en su última revisión fijó su fortuna en US$ 53.200 millones, el valor de la red de Slim se incrementó el año pasado en US$ 19.000 millones.Los gustos de Slim son esencialmente conservadores. Es conocido por no poseer yates ni villas de lujo de los que presumen otros multimillonarios de México. Su casa, en otro lugar de la capital, es la que ha ocupado durante 36 años. Slim insiste en que no le importa ser el hombre más rico del mundo. “Esto no es un partido de fútbol”, indica. Tampoco le preocupa la riqueza per se. “Procedo de una familia rica.
Siempre he tenido dinero”.LiderazgoA Slim, viudo, no parecen preocuparle los riesgos de la sucesión. Ya ha confiado el liderazgo de sus principales empresas a sus hijos, y asegura confiar en que el imperio resistirá incluso después de retirarse por completo. Tampoco admite que vaya a hacerlo. “Es como los pintores”, explica. “Los artistas no dejan su trabajo porque hayan creado un bello cuadro. Continúan pintando hasta su muerte”.Hace poco decidió aumentar las contribuciones a las fundaciones benéficas de sus compañías de US$ 4.000 millones a US$ 10.000 millones.
También se ha unido a Bill Clinton, el ex presidente de Estados Unidos, en varias empresas filantrópicas, y apoya los esfuerzos de Nicholas Negroponte, del MIT, para suministrar computadores a los niños en países en vías de desarrollo.
www.eldiario.cl
2007/07/30
¿Quiénes son los futuros herederos de las mayores fortunas de la región?
Mientras los estadounidenses Bill Gates y Warren Buffett han asegurado que sus hijos no recibirán sus riquezas, sus pares latinoamericanos los han incorporado a sus empresas.
Ignacio Tavra H.
Los herederos del mayor millonario del mundo según el último ranking de la revista Forbes, tendrán que conformarse sólo con “una pequeña fracción” del patrimonio de sus padres. Pero cuando uno es hijo de Bill Gates, una pequeña fracción significan unos US$ 10 millones. El fundador del gigante computacional Microsoft está casado desde hace trece años con Melinda French, con quien tiene tres hijos pequeños: Jennifer Katharine (11 años), Rory John (8 años) y Phoebe Adele (5 años).
En 2002, Gates adelantó que dejará la mayor parte de su fortuna, valorada en
US$ 56.000 millones, a obras de beneficencia. “No creo que sea constructivo crecer teniendo miles de millones de dólares”, dijo esta vez.
Su filosofía fue seguida el año pasado por el millonario estadounidense Warren Buffett, quien anunció que legará la mayor parte de su fortuna para ayudar a los pobres del mundo.
Para sus herederos –sus hijos Susie, Howard y Peter– quedará una porción marginal. “Nuestros hijos son estupendos. Pero creo que cuando han tenido todas las ventajas, en educación y de lo que han aprendido en casa, no es correcto ni racional dejarles nadando en dinero”, confesó el “Oráculo de Omaha” en una entrevista.
Más que legarles el dinero, para muchos millonarios lo más importantes es traspasar a sus descendientes el conocimiento y las habilidades de negocios que los llevaron a volverse ricos en primer lugar.
El magnate mexicano Carlos Slim es dueño por lejos de la mayor fortuna de Latinoamérica, según Forbes, pero algunos medios locales aseguran que con un patrimonio de
US$ 67.000 millones es el mayor millonario a nivel mundial. Aunque su testamento permanece en secreto, Slim ya ha involucrado en sus negocios a la mayoría de sus hijos.
Slim abandonó hace tres años la presidencia de América Telecom y su filial América Móvil, donde nombró a su hijo menor Patrick como sucesor. En 2004, el millonario de origen libanés hizo lo mismo en Teléfonos de México (Telmex), la principal empresa de telefonía de ese país, dejándole el cargo a su hijo mayor, Carlos. Además, tres de sus otros cuatro hijos, y dos yernos, forman parte del Grupo Carso – conglomerado que controla variadas empresas en los sectores comercial, industrial y de consumo, como Condumex, Nacobre y Frisco– y su filial financiera, Grupo Inbursa, desde que el padre dio un paso al costado en 1998. Hasta hoy la distribución parece haber dado resultado, porque no se conocen disputas entre los hermanos Slim por el predominio en los negocios familiares.
Millones sudamericanos
El empresario venezolano Gustavo Cisneros tiene una fortuna estimada de US$ 6.000 millones, lo que lo ubica en el segundo lugar dentro de las mayores riquezas latinoamericanas. El grupo que lleva su apellido es un verdadero imperio: tiene participación en las propiedades del canal de televisión estadounidense Univision, DirectTV Latin America, el venezolano Venevisión y Chilevisión en Chile. En total, Cisneros es dueño de 72 empresas, las que operan en cerca de 80 países.
Casado con Patricia Phelps, tienen tres hijos: Guillermo, Carolina y Adriana, todos los cuales viven en Nueva York aunque tienen trabajos ligados a los negocios de Cisneros. El patriarca del grupo todavía no ha hecho públicos sus planes para traspasar la administración de sus empresas.
En Colombia, el hombre más rico del país, ya superó las ocho décadas. Con una fortuna valorada en US$ 5.700 millones, Julio Santo Domingo es dueño del Grupo Empresarial Bavaria y de Valorem, a través del cual controla más de 100 empresas en todo el mundo, entre ellas Caracol Televisión.
Los tres hijos del empresario, Julio Mario, Alejandro y Andrés, ya se han planteado el tema de la sucesión. Sin embargo, de los tres, sólo el del medio, Alejandro (de 30 años), se ha integrado al control de las compañías familiares, dentro de las que también destacan el diario El Espectador. Y, pese a su corta edad, no ha tenido problemas para imponer su estilo, aún cuando se tratara de la familia: “En un principio, los números no me cuadraban, fui a hablar con mi papá y me tocó despedir a mi primo hermano, fue duro”, ha confidenciado.
Imperios cariocas
En Brasil, una de las mayores dinastías económicas familiares corresponde a los Safra, donde los hermanos Moise y Joseph controlan el banco que lleva su apellido y que es una de las diez entidades financieras más grandes de ese país. Además, son dueños de bancos en Israel, Estados Unidos y Luxemburgo. El predominio dentro del grupo está en manos de Joseph, cuya fortuna asciende a US$ 6.000, más del doble que los US$ 2.900 millones de su hermano Moise.
Jacob Safra, hijo de Joseph, es considerado el próximo líder del grupo familiar. Un administrador de empresas de la escuela de negocios Wharton, hoy está a cargo de Safra National Bank, en Nueva York, mientras que su hermano Alberto Joseph tomó las riendas, a comienzos de 2004, del Banco J. Safra, fundado en 1998 inicialmente para administrar la fortuna personal de su padre.
Los otros dos hijos de
Joseph Safra, David y Esther, no forman parte de los negocios del clan.
La segunda mayor fortuna brasileña, en tanto, está en manos de Jorge Paulo Lemann, descendiente de suizos de 67 años que cuenta con más de US$ 4.900 millones. El empresario, que tiene seis hijos, controla junto a sus antiguos socios Marcel Telles y Carlos Alberto Sicupira, parte del fabricante cervecero InBev y el gigante de tiendas detallistas Lojas Americanas.
La riqueza de Lemann –un ex tenista profesional – tuvo su primer despegue en 1998, cuando vendió su banco de inversiones Garantia a Credit Suisse en US$ 675 millones. Garantia, fundado en 1971, ha sido descrito por Forbes como “la versión brasileña de Goldman Sachs”.
Su hijo mayor Paulo y su segunda esposa Susanna –una suiza nacionalizada brasileña 22 años menor que el magnate, con la que tiene tres hijos adolescentes– forman parte de la Fundación Lemann, y también están participando en la administración de las empresas familiares. El primero es economista y ha sido analista financiero, mientras la joven esposa se ha enfocado en actividades sociales para rescatar a adolescentes y niños brasileños en situaciones de riesgo.