A unas semanas del fallo definitivo, el cabildeo y los respaldos para Christine Lagarde, ministra de finanzas de Francia y Agustín Carstens, gobernador del Banco de México (Banxico), en aras de ocupar el puesto que Dominique Strauss-Kahn dejó vacante en el Fondo Monetario Internacional (FMI) se encuentran a la orden del día.
Mientras que desde la Unidad de Asuntos Internacionales de la Secretaría de Hacienda (SHCP) la gestión para promover a quién fuera su titular se realiza todos los días, en Europa ya dan por hecho que Lagarde será la nueva director-gerente del organismo financiero, razón por la que algunos consideran que al bloque de los BRIC –Brasil, Rusia, India y China- se les tendrá que compensar.
Así, el respaldo a la galesa en la pasada reunión del G-8 quedo prácticamente “amarrado”, sin embargo para el caso del gobernador del banco central mexicano ninguna de las potencias con las que México mantiene relaciones –Estados Unidos (EU) o Canadá- ha hecho expreso su respaldo.
El pasado viernes, Nicolás Sarkozy, mandatario francés, aseguró que Barack Obama, presidente de EU, se ha decantado por apoyar a la ministra de Francia, tal y como lo había expresado días antes Hillary Clinton, secretaria de Estado.
"Creo saber –dijo en conferencia de prensa- que su decisión está tomada y que se reserva el momento oportuno para anunciarla".
Por su parte, el pasado viernes, Uruguay manifestó su apoyo a la candidatura de Carstens, toda vez “que es una persona que cumple los requisitos necesarios para asumir el liderazgo del FMI", declaró Mario Bergara, presidente del banco central en ese país,.