La mayor diferencia del Costanera Center respecto de un mall
tradicional son sus pisos: posee seis, versus el resto, que como máximo
llegan a tres. Si bien esa condición le permite al proyecto del
empresario Horst Paulmann ganar el adjetivo de ser el mall más grande
del país, también representa su mayor desafío: lograr el objetivo de
contar con 3,2 millones de visitas mensuales.
La apuesta es que supere en 18% los 2,7 millones de visitas del Alto Las Condes.
Fuentes ligadas a Cencosud explican que lo ideal es que los centros
comerciales sean más aplanados, porque la “teoría de mall”, como la
definen algunos expertos, indica que los pisos superiores siempre tienen
menos flujo de personas, porque éstas recorren más los inferiores.
Los
ejecutivos explican que el Costanera Center tuvo que salir de esa
lógica, porque el mall está inserto dentro de un paño urbano y limitado
en espacio. Además, había que sacar mayor provecho a la superficie
disponible.
Para salvar la barrera de los pisos tuvieron que
pensar en una propuesta diferente. “Sabemos que al principio las
personas vendrán a conocer el mall, pero lo relevante es que luego sigan
viniendo y estén dispuestas a recorrerlo”, dicen los ejecutivos.
Agregan
que la principal decisión comercial fue agrupar los pisos en forma
temática, tal como lo hacen las grandes tiendas. El piso -1 estará
destinado a servicios, como pago de cuentas o bancos. El primer piso
dispondrá de un mix de tiendas para compras “rápidas”, como regalos,
joyerías, vinos, cosméticos y chocolates.
El segundo será para
mujeres, el tercero para hombres y niños, en el cuarto estará la oferta
deportiva y juvenil. El quinto y sexto niveles son para entretención,
cines y comidas.
En Cencosud confían en que esta decisión
apoyará los flujos y el interés de los consumidores por recorrerlo
completo. Agregan que la consolidación del modelo se verá en los
próximos cinco a seis años, cuando se renueven los contratos con los
locatarios. Las fuentes recuerdan que a los dueños de las tiendas les
gusta elegir el piso considerando visibilidad y precios del arriendo.
Respecto
de las ventas de las tiendas, fuentes de la industria estiman que
inicialmente llegarán de 15 UF a 30 UF por metro cuadrado arrendable,
equivalente al 70% de la que obtienen en un mall tradicional. Luego se
podría superar al Alto Las Condes.
En cuanto al diseño externo de
la estructura, conocedores del proyecto comentan que la Municipalidad
de Las Condes exigió que el primer piso del centro comercial fuera
transparente, para quitarle peso visual a la estructura, además de
seguir la línea arquitectónica del entorno.
En su parte interna,
el ancho y alto de los pasillos y espacios comunes son superiores a los
del resto de los malls, sobre todo en el segundo piso, que recibirá a
través de una pasarela el flujo de visitantes que llegarán desde el
Metro. Las tiendas son 20% más espaciosas que el promedio, alcanzando
los 180 metros cuadrados aproximadamente.
Un mall urbano
Otra
de las grandes diferencias de Costanera con un mall tradicional,
comentan fuentes de la firma, es ser un centro comercial urbano, al
estar en pleno barrio comercial y de oficinas. Por este motivo, estiman
que 42% de la gente llegará a pie o a través del transporte público.
Por
eso, sólo tienen tres mil estacionamientos disponibles, versus los seis
mil de un mall tradicional. La firma espera que el peak de visitantes
ocurra mayoritariamente de lunes a viernes. El 55% de las ventas se
darán en esos días, sobre todo a la hora de almuerzo. Esto, por la
cantidad de ejecutivos y empleados que hay en edificios aledaños.
Ese comportamiento inverso al del centro comercial tradicional, que concentra 60% de su flujo el fin de semana.
Ese
mayor flujo en días laborales es lo que, a juicio de expertos, generará
atochamientos viales y un incremento en los tiempos de traslado, hasta
en una hora.
En Cencosud aseguran que en la mañana no habrá
problemas y que respecto de la tarde , confían en que el mall extenderá
la hora punta, dado que la gente concurriría precisamente para “hacer
hora” y evitar el taco de la tarde. “No estamos saturando el sistema”,
señala una fuente consultada. Eso sí, agregan que se requieren las obras
viales pendientes del Estado para evitar atochamientos
www.latercera.cl