En América Latina algunas formas de innovación nos convocan a buscar equidad, contribuir al clima y construir caminos con modelos societales
Lo más peligroso no está en que definamos nuestro propósito muy alto y fallar, pero en definir nuestro propósito muy bajo y lograrlo (Michelangelo)
En los últimos años la palabra mágica para generar desarrollo ha sido productividad, y el camino para ello, se ha dicho, es la innovación. Asumiendo esta idea, en este artículo nos preguntamos sobre la situación de los países de América Latina en innovación, la idea de innovación que prima, de qué otras perspectivas de innovación se avizoran, y con ello el tipo de sociedad que buscamos construir.
Situación en innovación
El Índice Global de Innovación (IGI) en 2014, basado en indicadores de entrada (instituciones, capital humano e investigación, infraestructura, sofisticación de mercado y de negocio) y de resultados (conocimiento y tecnología, y creatividad), indica las posiciones de 143 países y dentro de ella el ranking de los países de América Latina: ver cuadro. Barbados es el país más innovador de América Latina, pero a nivel mundial está en la posición 41, seguido por Chile y Panamá; mientras Nicaragua está en último lugar de los países de América Latina y en el número 125 a nivel mundial, seguido por Venezuela y Honduras. En 2013, un año antes, Costa Rica era el país más innovador de América Latina ocupando la posición 39 a nivel mundial, Guatemala la 87, El Salvador la 88, Honduras la 107 y Nicaragua la 115. O sea, América Latina en su conjunto bajó en sus posiciones, particularmente los países de Centroamérica.
El Banco Mundial, estudiando a América Latina del 2006 al 2010 (Lederman, Messina, Pienknagura, y Rigolini, 2014, El emprendimiento en América Latina: muchas empresas y poca innovación) expresa dudas sobre la sostenibilidad de su crecimiento, que se debe más al repunte de las materias primas, y que la emergencia de muchas empresas revela, comparado con otras regiones, alto emprendimiento, pero que independientemente de su tamaño tienen déficit de innovación expresados en su inversión en Investigación más Desarrollo (I+D), patentes, introducción de nuevos productos y prácticas de gestión.
Idea de innovación y condiciones que contribuyen a generarla
¿Qué idea de innovación tienen ambas instituciones? El del Banco Mundial considera que la economía en América Latina crece lento por falta de innovación en las empresas, incluyendo las multinacionales latinoamericanas y las transnacionales que operan en América Latina. Así, las empresas introducen productos nuevos con menos frecuencia, invierten poco en I+D, su actividad en patentes es baja, y contratan gente con menos estudios universitarios. Para incidir en innovaciones, sugiere, derechos legales, transparencia, políticas en industria y comercio, calidad del capital humano, políticas para apoyar I+D, y políticas para aumentar la competencia y la brecha del capital humano (más ingenieros y científicos y menos sociólogos y macroeconomistas).
Retomando el trabajo de Schumpeter (1911, The Theory of Economic Development), consideran que “los emprendedores de éxito son individuos que transforman ideas en iniciativas rentables,” y que se trata de “emprendimiento que enfatiza las novedades para el mercado,” lo que está en línea con el enfoque neoliberal, de liberar mercados en sectores protegidos, y que en ello el sector privado es el motor de la innovación.
Bajo esas políticas de liberalización y ambientes de inversión para el fomento de la innovación, el IGI afirma que la innovación ya no está restringido a los laboratorios de I+D y a la publicación de artículos científicos, en correspondencia asume la definición de OECD-2005 (Oslo Manual): “Una innovación es la implementación de un nuevo o significativamente mejorado producto (bien o servicio), un nuevo proceso, un nuevo método de mercadeo, o un nuevo método organizacional en prácticas de negocios, lugar de trabajo o relaciones externas.”
Si antes las innovaciones eran realizadas por expertos en lugares cerrados, ahora el IGI considera que la capacidad de innovación es una habilidad de explotar nuevas combinaciones tecnológicas y que es innovación incremental ‘sin investigación’. Para ello, IGI propone se creen centros de innovación bajo el liderazgo de las grandes corporaciones que son las ‘campeonas’ locales, con participación del gobierno, las empresas, la academia y la sociedad, para desarrollar capacidades de innovación en conglomerados, redes inter regionales y cadenas de valor; esas ‘campeonas’ apoyen a las innovaciones con capital y conexiones, facilitando la creación del conocimiento, y con puentes a la comercialización de ideas; y que existan políticas para atraer a esas ‘empresas campeonas’ que invertirán en negocios asegurando la participación de expertos.
Visto así, el ranking internacional premia a quienes buscan mercados, se acomodan al sistema, con visión individualista, dirigidos por empresas de gran capital que incluyen expertos ingenieros en torno a tecnologías. ¿Es este el tipo de sociedad que buscamos con las innovaciones?
Perspectivas diferentes sobre innovaciones
Repasemos algunas innovaciones. La invención de la rueda en la prehistoria acortó las distancias entre lugares, el teléfono redujo nuestra dependencia en la rueda, el internet elimina las fronteras geográficas y conecta a las personas alrededor del mundo… Florencia (Italia), con el apoyo de los hermanos Médici, concentró un grupo de genios como Da Vinci y Michelangelo que empujaron el renacimiento. Los Apaches resistieron por siglos a los invasores por su organización social igualitaria y descentralizada, que cuando caía su líder (nant’an) aparecía otro y otro. Bill Wilson y otros alcohólicos entendieron que era más fácil rebelarse contra los expertos que contra los que están en la misma situación de uno, y basado en reglas de libre entrada y salida, compromiso de no beber por 24 horas, nadie manda y todos mandan… crearon los Alcohólicos Anónimos (AA). Toyota revolucionó la industria del automóvil con mecanismos de trabajo en equipo, incentivos según calidad, mejoramiento continuo, y búsqueda del punto de equilibrio entre centralización y descentralización. Una familia en Paysandú (Uruguay), junto con otras, enfrentaron el robo de alambre de sus cercas, captaron que se vendía alambre en rollo, por lo que cortaron el alambre clavando un pedazo de un poste a otro. Ron Rivera (Nicaragua), junto con decenas de artesanos, innovaron el Filtrón (filtro cerámico para agua potable) que salva la vida de miles de personas en el mundo.
Estas innovaciones desafían el status quo y se hacen en entornos colectivos. Ellas aparecen como algo técnico pero desafían lo convencional y lo lógico, son “absurdas” al principio (Albert Einstein), conectan cosas (Steve Jobs), ven un mundo diferente donde quieren vivir (Anthony Robbins); asocian cosas, cuestionan, observan, experimentan y crean redes (Dyer, Gregersen, y Christensen, 2009, The innovator’s DNA); y aspiran alto, como dice Michelangelo. No es ir detrás del mercado buscando lucro, individualmente, dirigidos por la empresa de gran capital, compitiendo con productos o –como dijo Peter Drucker– con “modelos empresariales” y creyendo que solo hay UNA ruta, pero cambiar nuestra misma forma de vida (Steve Shepard), empujar los límites de la realidad en cualquier área, siguiendo diferentes rutas, y hacerlo en familias, redes, amistades, empresas, conglomerados… En América Latina estas formas de innovación nos convocan a buscar equidad, contribuir al clima y construir caminos con modelos societales.
---------------------------------------
René Mendoza es PhD en estudios del desarrollo, colaborador de Wind of Peace Foundation (http://peacewinds.org/research/), investigador asociado de IOB-Universidad de Amberes (Bélgica) y del Instituto Investigación y Desarrollo, Nitlapan-UCA (Nicaragua). rmvidaurre@gmail.com
- See more at: http://www.confidencial.com.ni/articulo/20439/innovacion-iquest-camino-para-mejorar-nuestras-sociedadesn#sthash.cqgUtbAO.dpuf
No hay comentarios.:
Publicar un comentario