2014/08/18

Juan Benavides pide un respiro: "No es cuestión de crisis mundial, aquí se está cambiando la institucionalidad"

El empresario sostiene que "una pausa sería conveniente... dar señales claras de la importancia que tiene el que el país retome el crecimiento y el optimismo".  

La oficina de Juan Benavides en Renca es lo más parecido a la casa de vidrio que en los 90 se instaló a pasos del paseo Ahumada. Claro que bastante más grande, y más discreta. Obviamente, él no duerme ni se baña a vista y paciencia de los transeúntes. En lo que sí se parece, es en la vista. A través de los múltiples cristales del edificio de su industria, Glasstech, este empresario mira atento los cambios que enfrenta Chile.
Ex gerente general de Falabella, hoy es presidente de AFP Habitat, director de Icare y socio de VCP Capital, que creó con los hermanos Gonzalo y Marcelo Larraguibel y Juan Pablo Vega. Todas, posiciones desde las cuales se ha formado una preocupación por los efectos de las transformaciones que están sobre la mesa. De ahí que pida a Bachelet un respiro una vez amarrada la reforma tributaria y antes de arremeter con la laboral, educacional y constitucional.
"Una pausa sería conveniente... dar señales claras de la importancia que tiene que el país retome el crecimiento y el optimismo. Para eso se necesita algo más de tranquilidad y señales en otro sentido", dice este hombre de negocios que no sólo espera luces desde el Gobierno. Benavides, al igual que otras figuras del mundo empresarial, dice que "se echa de menos un liderazgo claro, que lleve la batuta de lo que son los principios, los valores, las ideas de la oposición. Este sector está tremendamente fragmentado y no se ve que surja alguien con fuerza". Una especie de desaceleración política de la derecha.
-En el terreno económico, ¿la actual desaceleración se explica por el contexto internacional o por razones internas?
-Es un conjunto de cosas que se han ido acumulando. Por un lado están las dificultades para desarrollar nuevos proyectos, especialmente en el ámbito energético, y el impacto que eso tiene en la competitividad del país. Si le sumamos la menor expansión de China, obtenemos grados menos de crecimiento.
Sin embargo, ahora se ha agregado el factor de la incertidumbre generada por la reforma tributaria, que ha ocasionado demasiado ruido. Al final del día, ese ruido lleva a la baja las expectativas de los empresarios y, ahora, de los propios consumidores, que por un tiempo muy largo venían impulsando la demanda. Por eso, se necesitan señales de confianza.
-¿Como cuáles?
-Es la autoridad la que tiene que darlas. Las expectativas en la economía tienen efectos muy fuertes.
-Pero éste es un gobierno con experiencia en crisis económica.
-La Presidenta tiene la experiencia, pero eso es distinto con el equipo que conforma el Gobierno.
Si sumamos las reformas en carpeta: tributaria, previsional, laboral y constitucional, estamos hablando de cuatro años de cambios importantes. Insisto: en la medida en que se mantengan altos niveles de incertidumbre, es probable que las expectativas se mantengan bajas o a la baja, y eso, naturalmente, va a afectar las tasas de crecimiento (...). En ese sentido, son las propias autoridades -que incentivan estas reformas- las llamadas a determinar hasta dónde se pueden seguir afectando las expectativas o certidumbres.
-¿No hay un exceso de pesimismo? Las bajas expectativas se han dado otros años.
-De lo que se ha logrado conocer hasta ahora -yse conoce poco-, por ejemplo, en la reforma constitucional se están planteando cambios en la propiedad o titularidad de los bienes. Ese es un cambio mayor. Entonces, cualquier inversionista, empresa o persona va a querer entender, primero, de qué se está hablando.
En 2013, cuando se analizaba la campaña presidencial, se hablaba de reforma tributaria, pero nunca se pensó en un cambio de esta profundidad y magnitud.
-¿Entonces los empresarios fueron tomados de sorpresa?
-No sé si de sorpresa, pero la profundidad de la reforma tributaria era mucho mayor y, de hecho, eliminaba de golpe una serie de incentivos al ahorro y la inversión. Algo que, con el protocolo de acuerdo en el Senado, se mejoró, pero tras varios meses de alteración.
Aquí no es cuestión de que exista una crisis internacional, aquí se están cambiando las bases de la institucionalidad y de toda la sociedad y sus aspectos económicos, educacionales, laborales, previsionales, constitucionales...
-¿Y no era necesario cambiar tanto el modelo?
-Hay fórmulas, como la economía social de mercado, que están siempre en evolución. Si se observan los últimos 25 años ha habido una permanente evolución en los distintos gobiernos, ya sea en educación o en la propia economía. Pero, otra cosa es refundar todo lo que se ha hecho y mover todas las variables, ahí no es fácil entender cuáles son las consecuencias finales de estas reformas.

"El camino no es destruir industrias"

-¿Sólo se requiere despejar la incertidumbre para una reactivación?
-No. Es muy relevante en estos momentos el curso que tome el gasto fiscal, por ejemplo, en obras de infraestructura, ya que en ese ámbito hay un déficit muy grande en el país. Se ha hecho poco en los últimos años y sería bueno que este gobierno retome ese desarrollo pendiente.
-¿Se requiere de una tregua para devolver la confianza a los inversionistas y consumidores?
-Una pausa en las reformas sería conveniente. Si uno ve una reforma tras otra, sigue estando presente la incertidumbre y las decisiones de inversión se alejan.
-¿Detener, también, la reforma laboral anunciada para octubre?
-Sería ideal postergar esa discusión, dada la actual situación económica. Así -tal vez- iniciar un análisis de lo que se intenta hacer en esa materia y conversar con tranquilidad.
-Ese es un compromiso del programa de la Presidenta Bachelet.
-Pero es importante también cómo le va al país, ya que al final del día eso afecta a todos los chilenos. No hay nada tan rígido, no son los 10 Mandamientos.
-Si se paran las reformas, ¿cómo debiera responder el Gobierno a los insatisfechos con el modelo?
-El Gobierno tiene herramientas y recursos para impulsar un gran desarrollo de los hospitales, para mejorar la educación municipal. En el caso de las pensiones, hace unos años se creó el pilar solidario para quienes no tienen capacidad de ahorro. Es decir, el Gobierno tiene la posibilidad de desarrollar estas áreas con los recursos fiscales existentes e introducir en el sector privado las competencia y regulación necesarias. El camino no es destruir industrias; muy por el contrario, hay que construir sobre lo ya existente (...). A su vez, distribuir recursos desde un sector a otro -para que todo siga igual o peor- no es una buena lógica.
-¿Qué opinión tiene del ministro de Hacienda, Alberto Arenas?
-No lo conozco personalmente, pero me parecía una persona extremadamente rígida en sus posiciones. Creo que ha ido mesurando el discurso, tal vez por entender que la reforma tributaria tenía realmente efectos negativos en la economía. Su posición inicial, con falta de diálogo, no fue la más adecuada. Ahora se lo ha visto en una posición más conciliadora, y lo importante es que siga por ahí.

 "Una contribución menos"

-Desde la presidencia de Habitat, ¿cómo ve a la AFP estatal?
-En el sistema existe competencia y eso se observa al ver las cifras históricas, por ejemplo, de comisiones. En ese sentido, la AFP estatal va a ser una contribución menor, pero como está dentro de los planes (de gobierno) se quiere hacer.
Sin embargo, desde el día uno se debe entender que el sector no sólo se mueve por una comisión, sino que es relevante el nivel de servicio y la rentabilidad.
-¿Existe temor de que la AFP estatal se transforme en una máquina para comprar bonos del Estado o ayudar en la flotación del dólar?
-Aquí hay que entender que estamos siendo fiduciarios de los fondos de las personas; por lo tanto, si alguna AFP -sea del origen que sea- está usando los fondos para fines que no son maximizar las cuentas de los afiliados, vamos a estar frente a un hecho muy grave.
Si se establece el giro único de la AFP estatal y se administra bien, eso no tiene por qué ocurrir, pero no hemos visto el proyecto.
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