2014/05/06

Tres verdades absolutas sobre inversiones

El mundo de las Bolsas globales es muy apasionante, atrapante y dinámico, generando una atracción casi inmediata para aquellos que dan sus primeros pasos en la materia. Entre un caudal numeroso de información, rumores y mitos, existen tres verdades que se cumplen a la perfección en el entorno bursátil. 

La primera vez que estuve en el recinto de operaciones de la Bolsa de Comercio, en el año 2002, me di cuenta de la adrenalina que sobrevolaba en el lugar.

Sin dudas que allí se respiraba algo distinto. Operadores que gritaban superponiéndose unos con otros con el único fin de cerrar una operación bursátil al mejor precio posible. Cada transacción cerrada podía ser una batalla ganada o pérdida según mostraba la expresión de la cara de las partes que cerraban la operación.

Es cierto que se trataba de un mundo poco conocido por mí, prácticamente inexplorado. Mi único acercamiento anterior a la Bolsa había sido mirar las cotizaciones de las acciones por Bloomberg, en un canal de cable.

Rápidamente entendí, cuando estuve en el reciento bursátil, que era el lugar dónde quería desarrollar mi carrera profesional. Y tuve la suerte de lograrlo.

Sin embargo, esa experiencia vivida, donde los distintos participantes del mercado “luchaban cuerpo a cuerpo” por conseguir los mejores precios para sus transacción, fue perdiendo intensidad de forma veloz. El surgimiento de plataformas electrónicas ha reemplazado hasta prácticamente la extinción a las negociaciones cara a cara en el recinto. Aun así, esto no altera la pasión por el mundo de las inversiones.

Precisamente todo lo relacionado con lo bursátil tiene un impacto directo sobre las emociones del inversor, lo que puede ser contraproducente para el manejo de su portafolio. Lo racional debe primar por sobre lo emocional al momento de ejecutar estrategias sólidas y alienadas a sus objetivos.

Entiendo que es difícil. A mí me ha ocurrido.

Pero con el correr de los años he adquirido la experiencia necesaria para aprender de los errores y evitar cometerlos nuevamente. Precisamente a continuación le develaré tres verdades absolutas que siempre se cumplen en los mercados.

Al principio, debo admitir, he desconfiado de las mismas.

Pero cuando se repitieron en más de una oportunidad, entendí que eran verdad…

NO INVIERTAS DINERO EN LA BOLSA QUE NO ESTÁS DISPUESTO A PERDER

Toda inversión en la Bolsa es riesgosa. Hay matices, claro está, pero en menor o mayor medida el capital que invierto está expuesto a un riesgo.

Seguramente que si invierto en algo conservador, la probabilidad de que vaya mal es menor, pero también el retorno esperado por esa inversión será más bajo. En cambio, si invierto en algo más riesgoso, tendré la posibilidad de ganar más dinero (pero también de perderlo).

Por esta razón, debe estar seguro antes de invertir en Bolsa. Cuando me refiero seguro lo hago aludiendo a dos cuestiones:
 

1. Si el dinero lo necesita para otro fin inmediato, entonces no invierta en Bolsa.

2. Si no se siente confiado al invertir en Bolsa, no lo haga.   
          

Si el caso personal suyo no involucra a ninguna de las dos cosas anteriores, entonces ya está preparado para invertir.

Como consejo, si son sus primeros pasos en el mundo bursátil, comience con una pequeña parte de sus ahorros totales hasta que adquiera mayor confianza.
 
COMPRA CON EL RUMOR Y VENDE CON LA NOTICIA

No por vieja esta frase deja de ser efectiva.

El mercado de valores suele anticiparse a los hechos y es por eso que se pueden ver grandes subidas o bajadas del precio de un activo  antes de que se produzca o se dé por conocido el hecho.

Este tipo de casos lo encontramos con mucha frecuencia en cualquier Bolsa global. Un ejemplo concreto fue la expropiación de la petrolera argentina YPF al grupo español Repsol por parte del Gobierno de Cristina Fernández a principios de 2012.

Antes de conocido el hecho, la acción ya había comenzado a bajar fuertemente tanto en Buenos Aires como en Nueva York, a través de sus ADRs.. Una vez anunciada la expropiación se verificó el punto de inflexión en la caída del precio y la acción, desde ese momento, subió más de un 500% en menos de dos años.

Así es la Bolsa. Es todo una cuestión de anticipación.

Si cuenta con un rumor del que cree firmemente, actúe en consecuencia y no espere a que se materialice el hecho si lo que busca es hacer un buen negocio.           
 
SI SU LUSTRABOTAS HABLA DE LA BOLSA, PREOCÚPESE     
        

La última “verdad absoluta” que quiero compartir con ustedes tiene que ver con el hecho de que cuando la Bolsa se pone de moda, entonces es tiempo de salirse de ella.

Cuando el lustrabotas, el diariero o el mozo del café le habla u opina de la Bolsa, entonces es una señal muy fuerte de que el mercado puede estar sobrevaluado y quizás sea el momento de mirar de afuera una posible corrección.

Esté atento a esas señales ya que lo pueden ayudar a detectar cambios de tendencia de una manera más eficiente que cualquier informe sofisticado de un banco de inversión.   
            
Le dejo un cordial saludo.

Diego

No hay comentarios.: