Las claves
- Del 4% que habían pronosticado en abril, pasaron a un 3,1%. Las proyecciones son más moderadas que las esbozadas por el Gobierno en el Presupuesto 2013, donde se espera un alza del PBI argentino de 3,1% para 2012, y de 4,4%, para 2013
- El equipo económico trabaja para que en diciembre el país no reciba sanciones.
- Desde hace meses el equipo técnico en el que se encuentra Cosentino, por Economía, y Norberto Itzcovich, por el INDEC, "mantiene un diálogo fluido" y busca evacuar las inquietudes que formulan los especialistas del Fondo sobre la estadísticas argentinas. (Telam)
La realidad es la única verdad: Aristóteles, el Presidente Perón, y la Presidente Kirchner
(Infolatam).- “Argentina enfrenta a importantes desafíos económicos, muchos de ellos causados por este gobierno. No puede determinarse aun si la gira por la principal economía del mundo fue o no un desastre, pero ello quedará claro en la reunión anual del FMI y el Banco Mundial con los representantes de prácticamente todos los países del mundo reunidos en Japón. Los resultados mostrarán la realidad, y seguramente en los próximos meses una censura del FMI no será la mayor de las penalidades”.
El informe (World Economic Outlook, presentado en Tokio por el FMI reduce su previsión para el crecimiento del PBI argentino en 2012: la estimación pasa del 4,2% publicado en abril a 2,6%. A pesar de estos datos el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner insiste en que “el FMI busca mantener el diálogo con la Argentina pese a los cruces con el organismo”, según informa Telam.
El organismo también redujo la expectativa de crecimiento de la economía para 2013. Del 4% que habían pronosticado en abril, pasaron a un 3,1%. Las proyecciones son más moderadas que las esbozadas por el Gobierno en el Presupuesto 2013, donde se espera un alza del PBI argentino de 3,1% para 2012, y de 4,4%, para 2013
En un cuadro del capítulo uno del informe, donde se analiza la marcha de las economías del G20, el organismo insiste con los “riesgos de sobrecalentamiento” de la Argentina y recomienda al Banco Central que ajuste más para combatir la inflación. También prevé que aún existe margen para alcanzar el crecimiento potencial del país, entre otros factores, por la reciente sequía, conocida como la Niña, que afectó a Brasil y Paraguay.
En cuanto al empleo, las estimaciones también son peores que en abril. El Fondo había calculado entonces que el índice de desempleo en Argentina, que alcanzó el 7,2 % en 2011, bajaría a un 6,7 % en 2012 y a un 6,3 % en 2013. Ahora se conforma con que se mantenga en el 7,2 % en 2012 y 2013.
Por su parte el gobierno de Cristina Fernandez asegura que el Fondo Monetario Internacional busca mantener el puente de diálogo con la Argentina, pese a las recientes declaraciones de la titular del organismo, Christine Lagarde, respecto de la posibilidad de “sacar una tarjeta roja” al país por la cuestión de las estadísticas.
El secretario de Finanzas, Adrián Cosentino, quien se encuentra en vuelo y llegará a Tokio mañana, estará al frente de la delegación argentina en reemplazo del ministro de Economía, Hernán Lorenzino, que se quedó en Buenos Aires.
Cosentino mantendrá una serie de reuniones en la capital japonesa, donde volverá a explicitar la postura argentina respecto de los índices del INDEC, preparando el terreno para la próxima votación del directorio prevista para el 17 de diciembre.
La agencia oficialista TELAM informaba ayer que desde hace meses el equipo técnico en el que se encuentra Cosentino, por Economía, y Norberto Itzcovich, por el INDEC, “mantiene un diálogo fluido” y busca evacuar las inquietudes que formulan los especialistas del Fondo sobre la estadísticas argentinas.
De esta forma, los funcionarios argentinos buscan resolver los planteos del FMI y dar por tierra con ciertas cuestiones que -a criterio de los funcionarios argentinos- se “sobredimensionaron” y poco tienen que ver con lo técnico, más allá de las diferencias que pueden existir con los burócratas del Fondo.
Si bien las diferencias persisten en la discusión con los técnicos del organismo, la Argentina se mantiene firme en la decisión soberana de aplicar recetas propias, en el marco de la autonomía que le dio haberle pagado la totalidad de la deuda al Fondo.
Hay dos ángulos de trabajo; por un lado, los cuestionamientos del FMI por el lado de los cambios formulados al IPC Buenos Aires, el indicador de precios actual, y en particular sobre el impacto del cambio metodológico de pasar de una canasta básica de bienes de más de 800 ítems a una de 440 bienes, entre otras cuestiones.
Otro trabajo paralelo donde la Argentina pone el foco es en la elaboración de un nuevo indicador de precios al consumidor nacional, que contenga elementos acordes al modelo con inclusión social.
Según fuentes de la delegación consultadas por Telam, el indicador no estaría listo antes de fines del 2013 o principios de 2014, debido a la complejidad que demanda su elaboración.
Durante el 2012 se encuentra en proceso de realización una encuesta mensual de gasto, indispensable para armar los nuevos componentes de la canasta que tendrá este indicador.
Los funcionarios argentinos no descartaran que una vez listo el nuevo índice de precios convivan ambos indicadores por un tiempo y eventualmente, permanezcan coexistiendo ambos. No obstante, el objetivo final es que tome el nuevo indicador más representativo de la realidad nacional, debido a que en la actualidad no existe un IPC que recopile datos de todas las provincias.
Por otro lado, según el análisis de parte de la delegación argentina, el nuevo modelo con inclusión demanda nuevos métodos de medición de pobreza, ya que para el gobierno argentino los métodos actuales se encuentran desactualizados.
Toman como ejemplo la medida de la pobreza y de la canasta básica actual, un componente clave a la hora de medir los precios.
En este marco, el equipo económico trabaja para que en diciembre el país no reciba sanciones. Ese es uno de los desafíos que tendrá Sergio Chodos, quien reemplazará a Alfredo Mc Lauglin como director por la Argentina ante el organismo.
www.infolatam.com
Cosentino mantendrá una serie de reuniones en la capital japonesa, donde volverá a explicitar la postura argentina respecto de los índices del INDEC, preparando el terreno para la próxima votación del directorio prevista para el 17 de diciembre.
La agencia oficialista TELAM informaba ayer que desde hace meses el equipo técnico en el que se encuentra Cosentino, por Economía, y Norberto Itzcovich, por el INDEC, “mantiene un diálogo fluido” y busca evacuar las inquietudes que formulan los especialistas del Fondo sobre la estadísticas argentinas.
De esta forma, los funcionarios argentinos buscan resolver los planteos del FMI y dar por tierra con ciertas cuestiones que -a criterio de los funcionarios argentinos- se “sobredimensionaron” y poco tienen que ver con lo técnico, más allá de las diferencias que pueden existir con los burócratas del Fondo.
Si bien las diferencias persisten en la discusión con los técnicos del organismo, la Argentina se mantiene firme en la decisión soberana de aplicar recetas propias, en el marco de la autonomía que le dio haberle pagado la totalidad de la deuda al Fondo.
Hay dos ángulos de trabajo; por un lado, los cuestionamientos del FMI por el lado de los cambios formulados al IPC Buenos Aires, el indicador de precios actual, y en particular sobre el impacto del cambio metodológico de pasar de una canasta básica de bienes de más de 800 ítems a una de 440 bienes, entre otras cuestiones.
Otro trabajo paralelo donde la Argentina pone el foco es en la elaboración de un nuevo indicador de precios al consumidor nacional, que contenga elementos acordes al modelo con inclusión social.
Según fuentes de la delegación consultadas por Telam, el indicador no estaría listo antes de fines del 2013 o principios de 2014, debido a la complejidad que demanda su elaboración.
Durante el 2012 se encuentra en proceso de realización una encuesta mensual de gasto, indispensable para armar los nuevos componentes de la canasta que tendrá este indicador.
Los funcionarios argentinos no descartaran que una vez listo el nuevo índice de precios convivan ambos indicadores por un tiempo y eventualmente, permanezcan coexistiendo ambos. No obstante, el objetivo final es que tome el nuevo indicador más representativo de la realidad nacional, debido a que en la actualidad no existe un IPC que recopile datos de todas las provincias.
Por otro lado, según el análisis de parte de la delegación argentina, el nuevo modelo con inclusión demanda nuevos métodos de medición de pobreza, ya que para el gobierno argentino los métodos actuales se encuentran desactualizados.
Toman como ejemplo la medida de la pobreza y de la canasta básica actual, un componente clave a la hora de medir los precios.
En este marco, el equipo económico trabaja para que en diciembre el país no reciba sanciones. Ese es uno de los desafíos que tendrá Sergio Chodos, quien reemplazará a Alfredo Mc Lauglin como director por la Argentina ante el organismo.
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