"Rescatar a
países que se han endeudado en exceso sólo genera riesgo moral y tiene
externalidades negativas para los demás países miembros", dice el
economista y ex ministro de Hacienda sobre la compra de bonos del Banco
Central Europeo.
por:
Benjamín Piriz
El economista y ex ministro de Hacienda y Economía durante los años
80 Rolf Lüders está en Praga, en la reunión anual de la sociedad Mont
Pelerin -fundada por Friedrich Hayek, Milton Friedman y Karl Popper-
junto a otros chilenos, como Carlos Cáceres, Germán Concha, Alex Kaiser,
Nicolás Ibáñez y Angel Soto.
Y en el encuentro -que en esta versión juntó a más de 300
economistas e intelectuales del pensamiento liberal-, el académico de la
UC ha podido palpar la realidad de la crisis europea, que "estamos
lejos de ver superada", según afirma.
"El ambiente es de pesimismo" entre los economistas del Viejo
Continente, cuenta Lüders, y apunta a que medidas como la anunciada ayer
por el Banco Central Europeo (BCE), de comprar bonos soberanos de
países complicados, podrían traer alivio, pero tiene riesgos.
-¿La medida anunciada por el BCE es una solución?
-Las opiniones están divididas. En el corto plazo no cabe duda que
la autorización que se le ha dado al BCE para comprar -sin límites-
bonos emitidos por los gobiernos de los países miembros puede permitir
una baja de la tasa de interés sobre la deuda y así producir un alivio
fiscal en los países más afectados por la crisis. Sin embargo, eso
sucederá a costa de menor presión para que realicen los ajustes fiscales
necesarios, que les permitan normalizar definitivamente la situación.
Por eso, en el Consejo del Banco, el representante alemán se opuso a la
autorización.
En doctrina, el BCE debiera limitarse a velar por mantener la
oferta monetaria necesaria para asegurar la estabilidad de precios en la
zona y, si se le encarga tal tarea, ser prestamista de última instancia
para los bancos solventes con problemas de liquidez. Rescatar a países
que se han endeudado en exceso sólo genera riesgo moral y tiene
externalidades negativas para los demás países miembros.
-¿Cómo ha visto el liderazgo de Alemania en esta crisis y su oposición a las compras de bonos soberanos?
-Alemania tiene la razón en condicionar su ayuda y en oponerse a la
emisión de bonos garantizados por todos los países de la región (bonos
europeos). La Unión Europea tiene como principio no rescatar a países o
instituciones financieras insolventes y adoptó una regla fiscal por la
cual los déficits fiscales no podían exceder del 3% del PIB.
La emisión de bonos europeos para rescatar los países que quebraron
la regla fiscal rompe ambos acuerdos, además de tener como consecuencia
un aumento del costo de capital para los países bien comportados como
Alemania.
"Los países en crisis deben aumentar la competitividad"
-¿Cuáles son las medidas necesarias en el corto y mediano plazo para salir de la crisis?
-En general, los países en crisis deben aumentar la competitividad,
deben crear las condiciones que les permitan reducir -o al menos no
aumentar- el endeudamiento fiscal y deben asegurarse de que sus bancos
sean solventes. Ello implica reducir el costo del trabajo (menores
salarios reales, más flexibilidad, menos costo de la seguridad social,
etc.), comprometerse al menos a equilibrar creíblemente las cuentas
fiscales y a reprogramar las deudas. Parece fácil hacer estas cosas,
pero realmente es muy difícil políticamente.
-¿Es la austeridad fiscal que se ha aplicado en los países europeos la forma correcta?
-Sí, definitivamente. Hay, eso sí, un asunto de tiempos. Sin
austeridad fiscal el problema del exceso de gasto y endeudamiento
persistirá y llegará un momento en que los gobiernos no podrán seguir
operando porque no tendrán acceso a los recursos que les permitan
hacerlo.
La venta de bonos al BCE puede ofrecer algún alivio temporal, pero
no se puede sostener a la larga si se practica con países grandes como
España e Italia, porque generará presiones inflacionarias en toda la
zona. Tan sencillo. Por eso, esos países deben lograr hacer un
compromiso creíble -hay que subrayar la expresión creíble- de reducción
del déficit fiscal a mediano plazo, compromiso que es suficiente para
reducir el costo del crédito de inmediato.
-¿Ha pasado lo peor de la crisis?
-Difícil responder esa pregunta, salvo decir que estamos lejos de
ver superada la crisis europea y eso que no hemos mencionado el problema
fiscal de Estados Unidos. Hay países como Irlanda y posiblemente
Portugal, que han hecho una buena parte del ajuste y luego deberán
empezar a percibir los frutos. España ha realizado un buen esfuerzo,
pero le falta por hacer. Grecia -probablemente el país con los mayores
problemas de deuda y competitividad- todavía se resiste a hacer los
cambios con la profundidad necesaria.
-¿Cuál es la percepción de los economistas europeos con los que se ha reunido?
-En general el ambiente es de pesimismo. Hay algunos, probablemente
la mayoría, que creen que hay que persistir por el camino escogido,
respetando el euro y hacer el esfuerzo de ajuste con los costos de corto
plazo correspondientes. Otros creen que exigir cambios de la magnitud
requerida es políticamente imposible y que hay que pensar en abandonar
la unión monetaria. Todos creen que el ajuste fiscal, absolutamente
necesario, tomará tiempo.
Fin del euro es "improbable"
-¿Es posible todavía una desintegración de la moneda común?
-Sí, pero por lo que he escuchado de los europeos es improbable.
Son más bien los analistas de otras regiones los que creen que el euro
puede desaparecer. Para los europeos, en general, el euro es visto como
un paso más, importante, hacia una unión permanente, siendo esta última
un fin político prioritario especialmente para franceses y alemanes.
-¿Qué papel juega Grecia actualmente? ¿Todavía existe la posibilidad de que salga del euro?
-Grecia desea renegociar los términos del último acuerdo firmado
hace pocos meses, pero el ambiente no es favorable. En Alemania un
porcentaje bajísimo de la población está dispuesto a eso y como pronto
enfrentará elecciones, es poco probable que Merkel apoye una medida
significativa en ese sentido. Sí existe alguna posibilidad de que Grecia
abandone el euro, pero es poco probable por los costos que esa medida
tendría para la misma Grecia.
-¿En qué posición se encuentra España?
-España todavía tiene un déficit fiscal excesivo dado el alto nivel
de su deuda soberana, no es competitivo internacionalmente (el
desempleo supera el 25% de la población activa), y la mayoría de sus
bancos tienen problemas de solvencia. El rescate que se le ha ofrecido
debe ser tanto para los bancos como para el fisco, a cambio del
compromiso de hacer ajustes que le faltan. España ha estado haciendo
valiosos esfuerzos, que debe profundizar para tener éxito.
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