2012/09/08

Rolf Lüders desde Europa: "El ambiente es de pesimismo... Estamos lejos de ver superada la crisis"

"Rescatar a países que se han endeudado en exceso sólo genera riesgo moral y tiene externalidades negativas para los demás países miembros", dice el economista y ex ministro de Hacienda sobre la compra de bonos del Banco Central Europeo.  

por:  Benjamín Piriz 
 
El economista y ex ministro de Hacienda y Economía durante los años 80 Rolf Lüders está en Praga, en la reunión anual de la sociedad Mont Pelerin -fundada por Friedrich Hayek, Milton Friedman y Karl Popper- junto a otros chilenos, como Carlos Cáceres, Germán Concha, Alex Kaiser, Nicolás Ibáñez y Angel Soto.

Y en el encuentro -que en esta versión juntó a más de 300 economistas e intelectuales del pensamiento liberal-, el académico de la UC ha podido palpar la realidad de la crisis europea, que "estamos lejos de ver superada", según afirma.

"El ambiente es de pesimismo" entre los economistas del Viejo Continente, cuenta Lüders, y apunta a que medidas como la anunciada ayer por el Banco Central Europeo (BCE), de comprar bonos soberanos de países complicados, podrían traer alivio, pero tiene riesgos.

-¿La medida anunciada por el BCE es una solución?
-Las opiniones están divididas. En el corto plazo no cabe duda que la autorización que se le ha dado al BCE para comprar -sin límites- bonos emitidos por los gobiernos de los países miembros puede permitir una baja de la tasa de interés sobre la deuda y así producir un alivio fiscal en los países más afectados por la crisis. Sin embargo, eso sucederá a costa de menor presión para que realicen los ajustes fiscales necesarios, que les permitan normalizar definitivamente la situación. Por eso, en el Consejo del Banco, el representante alemán se opuso a la autorización.

En doctrina, el BCE debiera limitarse a velar por mantener la oferta monetaria necesaria para asegurar la estabilidad de precios en la zona y, si se le encarga tal tarea, ser prestamista de última instancia para los bancos solventes con problemas de liquidez. Rescatar a países que se han endeudado en exceso sólo genera riesgo moral y tiene externalidades negativas para los demás países miembros.

-¿Cómo ha visto el liderazgo de Alemania en esta crisis y su oposición a las compras de bonos soberanos?
-Alemania tiene la razón en condicionar su ayuda y en oponerse a la emisión de bonos garantizados por todos los países de la región (bonos europeos). La Unión Europea tiene como principio no rescatar a países o instituciones financieras insolventes y adoptó una regla fiscal por la cual los déficits fiscales no podían exceder del 3% del PIB.
La emisión de bonos europeos para rescatar los países que quebraron la regla fiscal rompe ambos acuerdos, además de tener como consecuencia un aumento del costo de capital para los países bien comportados como Alemania.

"Los países en crisis deben aumentar la competitividad"

-¿Cuáles son las medidas necesarias en el corto y mediano plazo para salir de la crisis?
-En general, los países en crisis deben aumentar la competitividad, deben crear las condiciones que les permitan reducir -o al menos no aumentar- el endeudamiento fiscal y deben asegurarse de que sus bancos sean solventes. Ello implica reducir el costo del trabajo (menores salarios reales, más flexibilidad, menos costo de la seguridad social, etc.), comprometerse al menos a equilibrar creíblemente las cuentas fiscales y a reprogramar las deudas. Parece fácil hacer estas cosas, pero realmente es muy difícil políticamente.

-¿Es la austeridad fiscal que se ha aplicado en los países europeos la forma correcta?
-Sí, definitivamente. Hay, eso sí, un asunto de tiempos. Sin austeridad fiscal el problema del exceso de gasto y endeudamiento persistirá y llegará un momento en que los gobiernos no podrán seguir operando porque no tendrán acceso a los recursos que les permitan hacerlo.

La venta de bonos al BCE puede ofrecer algún alivio temporal, pero no se puede sostener a la larga si se practica con países grandes como España e Italia, porque generará presiones inflacionarias en toda la zona. Tan sencillo. Por eso, esos países deben lograr hacer un compromiso creíble -hay que subrayar la expresión creíble- de reducción del déficit fiscal a mediano plazo, compromiso que es suficiente para reducir el costo del crédito de inmediato.

-¿Ha pasado lo peor de la crisis?
-Difícil responder esa pregunta, salvo decir que estamos lejos de ver superada la crisis europea y eso que no hemos mencionado el problema fiscal de Estados Unidos. Hay países como Irlanda y posiblemente Portugal, que han hecho una buena parte del ajuste y luego deberán empezar a percibir los frutos. España ha realizado un buen esfuerzo, pero le falta por hacer. Grecia -probablemente el país con los mayores problemas de deuda y competitividad- todavía se resiste a hacer los cambios con la profundidad necesaria.

-¿Cuál es la percepción de los economistas europeos con los que se ha reunido?
-En general el ambiente es de pesimismo. Hay algunos, probablemente la mayoría, que creen que hay que persistir por el camino escogido, respetando el euro y hacer el esfuerzo de ajuste con los costos de corto plazo correspondientes. Otros creen que exigir cambios de la magnitud requerida es políticamente imposible y que hay que pensar en abandonar la unión monetaria. Todos creen que el ajuste fiscal, absolutamente necesario, tomará tiempo.

Fin del euro es "improbable"
-¿Es posible todavía una desintegración de la moneda común?
-Sí, pero por lo que he escuchado de los europeos es improbable. Son más bien los analistas de otras regiones los que creen que el euro puede desaparecer. Para los europeos, en general, el euro es visto como un paso más, importante, hacia una unión permanente, siendo esta última un fin político prioritario especialmente para franceses y alemanes.

-¿Qué papel juega Grecia actualmente? ¿Todavía existe la posibilidad de que salga del euro?
-Grecia desea renegociar los términos del último acuerdo firmado hace pocos meses, pero el ambiente no es favorable. En Alemania un porcentaje bajísimo de la población está dispuesto a eso y como pronto enfrentará elecciones, es poco probable que Merkel apoye una medida significativa en ese sentido. Sí existe alguna posibilidad de que Grecia abandone el euro, pero es poco probable por los costos que esa medida tendría para la misma Grecia.

-¿En qué posición se encuentra España?
-España todavía tiene un déficit fiscal excesivo dado el alto nivel de su deuda soberana, no es competitivo internacionalmente (el desempleo supera el 25% de la población activa), y la mayoría de sus bancos tienen problemas de solvencia. El rescate que se le ha ofrecido debe ser tanto para los bancos como para el fisco, a cambio del compromiso de hacer ajustes que le faltan. España ha estado haciendo valiosos esfuerzos, que debe profundizar para tener éxito.

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