2012/08/05

Cinco episodios que han marcado la turbulenta relación entre Endesa España y Chile

La presencia en el país de la compañía ibérica, actualmente controlada por la italiana Enel, no ha sido fácil: en estos 15 años desde la adquisición de Enersis, ya suman varios capítulos de tensiones con actores nacionales.  

No fue un hecho esencial más el enviado por Enersis el miércoles pasado a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS). En él, la eléctrica anunciaba la proposición de un aumento de capital por hasta US$8.020 millones, el más grande en la historia del mercado nacional, generando fuertes reacciones de las AFP, que ven en la operación una serie de irregularidades que pidieron zanjar al fiscalizador.

Eso sí, este enfrentamiento está lejos de ser el primer capítulo de una historia llena de desencuentros entre Endesa España y Chile.

El "Caso Chispas"
1 El solo aterrizaje de Endesa en Chile fue polémico, y dio origen a uno de los mayores escándalos económicos del país: el denominado "Caso Chispas".
Todo partió cuando en agosto de 1997 se anunció la venta de las acciones de las sociedades controladoras -las Chispas- de Enersis, que incluían los negocios de generación -Endesa Chile- y de distribución -Chilectra- a Endesa España.

La espectacularidad de la operación fue una "bomba" para el mercado debido a su inédita magnitud para un país como Chile, pero al mismo tiempo, encendió luces de alerta cuando se empezaron a conocer los detalles de la venta: Los españoles pagarían US$1.000 millones por las acciones serie A de las sociedades Chispas -representaban el 99,91% de la propiedad de Enersis- y US$500 millones por las serie B, que representaban sólo 0,06% de la sociedad.

La suculenta valoración de las acciones serie B fue negociada por sus controladores, que a su vez manejaban la empresa por lo que consideraron que el crecimiento de la compañía impulsado por ellos merecía un "premio".

¿Quién negoció los acuerdos? El propio gerente general de Enersis, José Yuraszeck, también accionista de la serie B.

Cuando el mercado se enteró de estas condiciones más favorables para una serie, Endesa España no pudo cerrar el negocio y se vio obligada a lanzar una OPA por otros US$1.000 millones y a negociar acuerdos separados con otros accionistas minoritarios.
Tal fue el revuelo que la discusión llegó hasta el Congreso. El ex diputado de la Democracia Cristiana Andrés Palma presidió una comisión investigadora que vio el caso donde también participaban, entre otros, Jorge Schaulsohn, Camilo Escalona, Jaime Coloma, Juan Carlos Latorre y Alberto Espina.

Palma recuerda que "investigamos durante cuatro meses y ninguno de los chilenos que invitamos a la comisión se presentó a declarar. Sí lo hicieron los españoles, quienes tenían dos principales preocupaciones: que quedara claro que la irregularidad del negocio no era su responsabilidad, sino de los 'chisperos', y que la investigación que estábamos realizando no fuera enviada al Parlamento español".

La venta de Endesa
2 Una vez resuelto el "Caso Chispas", sus coletazos siguieron presentes. El actual presidente de AFP Habitat, José Antonio Guzmán, llegó a la presidencia de Enersis a fines de 1997, apoyado por las AFP y por la propia Endesa España. ¿Su misión? Construir un muro que separara la polémica transacción del futuro de la compañía.

Pero la luna de miel duró poco entre el ex presidente de la CPC y los ibéricos: en abril de 1998, Guzmán fue nombrado en paralelo como presidente de Endesa en Chile y bajo su mandato se decidió que era mejor separar ambas compañías y vender Endesa Chile al mejor postor, idea que no compartieron los hispanos.

Por eso la propuesta tensó las relaciones. "Había que vender la empresa y eso generó los roces", recuerda Guzmán. Claro, los españoles querían quedarse con Endesa Chile por la misma plata desembolsada por Enersis. Además se molestaron porque no les dio una opción preferente de compra y se forzó una competencia por los activos de la generadora.

Esa competencia llegó con la oferta de la norteamericana Duke Energy. Sobre este capítulo, el actual presidente de AFP Provida, Joaquín Cortez -quien entonces llevaba poco más de dos años en la gerencia de inversiones de la administradora- recuerda que "el ejecutivo que negociaba por parte la norteamericana se llamaba Bruce Williamson, pero nosotros le pusimos 'Bruce Willis', como el actor". Ahí dice, también tuvo un rol protagónico el ahora gerente general de AFP Habitat, Cristián Rodríguez.

"Estábamos a punto de cerrar el trato, ya era de noche. Nos encontrábamos con nuestro equipo afinando detalles respecto del precio al que venderíamos las acciones de Endesa. De pronto nos llaman desde AFP Habitat, que estaban en un edificio cercano. Habían visto que teníamos la luz encendida y querían saber si estábamos en lo mismo que ellos y así era. Les dijimos, véngase para acá y nosotros compramos los sándwiches. Así logramos llegar a un acuerdo bien tarde", confidencia Cortez.

Pese a la oferta de los norteamericanos, que ofrecían $250 por acción, los españoles a última hora subieron su puntería a $360 por papel, alcanzando así el control de la compañía.

"Era una época en que España estaba en pleno apogeo, en el que sus inversionistas salían a América Latina y se creían con el derecho y el dinero suficiente para imponer sus puntos de vista, atropellando a los minoritarios", sostiene un ejecutivo que fue parte de esas conversaciones.

Guzmán reconoce que fueron momentos difíciles, aunque pasados 13 años desde que abandonara la presidencia del holding eléctrico, tiene algunos recuerdos borrosos. "Los detalles los debo tener escritos, guardados por ahí, quizás para que algún día lo lean mis nietos".

"De todas formas, no es que no queramos ser socios de ellos. Sí, nos interesa participar en una empresa con gran potencial de crecimiento, pero en la que se respeten las reglas del juego", enfatiza respecto al polémico aumento de capital anunciado la semana pasada.
Eyzaguirre: "Los españoles tienen la puerta abierta"

3 Héctor López, el actual director de Estrategia y Desarrollo de Endesa España, fue el hombre designado por el holding europeo para aplacar el enojo de las AFP, una vez conocido el aumento de capital propuesto para Enersis. No obstante, en 2004, cuando ostentaba la gerencia general de Endesa Chile, estuvo lejos de calmar los ánimos en plena crisis del gas argentino.

Disconforme con las medidas tomadas por el gobierno de Ricardo Lagos para enfrentar el "cierre de la llave" del gas trasandino, afirmó que "no podemos argentinizar la regulación chilena", argumentando que Chile perdía en confiabilidad para los inversionistas internacionales.

Sus declaraciones provocaron una colérica reacción del ahora nuevo presidente ejecutivo de Canal 13 y en esa época, ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre: "Este país es un ejemplo de transparencia y a los señores españoles si no les gusta cómo se hacen las cosas aquí, tienen las puertas abiertas", les respondió fuerte y claro.

"Ya les gustaría a las empresas españolas que en España hubiese la transparencia y celeridad de la regulación que hay en Chile. En pedir no hay engaño. Pero no nos movamos a error, nosotros somos chilenos, y como tales tenemos que defender nuestro patrimonio y el derecho de los chilenos, y no comenzar con que nos tiriten las 'cañuelas', porque cualquier interés creado comienza a tratar de darnos lecciones sobre cómo tenemos que hacer las cosas", insistió.

Todo esto, poco tiempo antes de que Lagos viajara a Madrid a reunirse con su par español y empresarios ibéricos.
La llegada de los italianos

4 El arribo de la italiana Enel a Endesa España generó coletazos en nuestro país. Era 2009 y una bomba caía en el directorio de Endesa Chile cuando el director independiente Raimundo Valenzuela decidió renunciar abruptamente a la mesa ¿La razón? La propuesta de los europeos de que la filial nacional adquiriera una participación accionaria en la peruana Edegel a un valor que Valenzuela consideró excesivo.

El monto se acercaba a los US$400 millones, el mismo precio al que las había adquirido la matriz. El detalle es que estábamos en plena crisis mundial, por lo que el valor de los activos se había depreciado, factor que no fue considerado. Conocedores de aquel momento, dicen que la llegada de los italianos atentó contra el funcionamiento de las filiales en Latinoamérica.

La tensión que se generó tras la llegada de los nuevos controladores acabó con un ciclo de más de 25 años y también con la carrera del entonces presidente, Mario Valcarce, quien a fines de octubre de 2009 renunció a su puesto en Endesa Chile. La "nueva mano" habría generado incomodidades y desencanto entre los directivos y ejecutivos clave de la compañía en el país

Los minoritarios de Pehuenche
5 Casi cinco años lleva la lucha en la generadora Pehuenche, filial de la que Endesa donde posee el 92,5%.

El resto está en manos de los accionistas minoritarios, liderados por Inversiones Tricahue -en la que participan, entre otros, José Cox, Ricardo Bachelet e Ignacio Guerrero- y que cuenta con el 2,91% de la central.

Todo comenzó en 2007 cuando Pehuenche suscribió un contrato de venta de energía a Endesa, documento del que no se conocieron grandes detalles hasta que los representantes de Tricahue solicitaron su presentación y habrían notado que era un mal negocio para la empresa y que favorecía a los controladores.
Fueron a un juicio arbitral que ganaron los minoritarios. Además, la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) sancionó a seis directores de Pehuenche por vulnerar la ley de sociedades anónimas.

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