Desde abril que
Enersis y Endesa España (EE) trabajaban en una fórmula para ordenar las
sociedades y conseguir fondos para hacer sus inversiones en la zona del
mundo donde más crecen sus negocios: Latinoamérica. Tras visarlo en Roma
y Madrid, este miércoles, a las 17:32 horas, dieron a conocer su
esquema. Cayó como una bomba. De inmediato bancos de inversión e
inversionistas institucionales cuestionaron que Endesa España aportara
activos no monetarios valorizados en US$ 4.862 millones distribuidos en
13 compañías mientras pidiera a los minoritarios US$ 3.158 millones en
dinero fresco.
El presidente de AFP Habitat y ex timonel del
directorio de Enersis hace más de una década, José Antonio Guzmán, fue
el primero en disparar. Luego siguió Cuprum, ligada al grupo Penta. Hoy
las gestoras de fondos previsionales incluso están sondeando peritos
para que les hagan una valorización independiente de los activos que
aporta Endesa España a Enersis.
La operación, dice un alto
ejecutivo eléctrico, busca terminar con dos problemas que tienen los
inversionistas europeos: conseguir fondos y evitar las pugnas internas
que estaban desangrando al grupo desde hace años por la duplicación de
cadenas de mando en Enersis y EE en algunos activos de América Latina.
Pero
como se están dando las cosas puede suceder que la transacción se
transforme en una conflagración de proporciones. Algo que, admite el
propio Borja Prado, presidente del directorio de EE, estaba
absolutamente fuera de los cálculos.
Lo más complejo es que si la
operación no resulta, Enersis podría quedarse sin pan ni pedazo. "Sí,
podemos fracasar", admite Prado. Si los minoritarios, entre ellos las
AFP, no suscriben el aumento de capital, EE no tendrá recursos para
asumir la porción restante y existe la posibilidad de que ingrese un
socio nuevo. .
Hoy la matriz hispana controla Enersis con el 60,62% y que a su vez es controlada por la italiana Enel con un 92,6%.
El precio justo
En
una mirada desapasionada de la operación, un alto directivo del sector
eléctrico opina que "esta es una buena operación para Enersis, sus
accionistas y también para Chile, pero siempre y cuando la valorización
de activos sea justa".
Y ahí la gran duda son los US$ 230 millones
con que se valoriza la porción de 6,2% de Endesa España en Edesur,
Argentina. "Cualquier dólar hoy en Argentina es a pérdida", dice un
ejecutivo del grupo eléctrico local. Los otros activos en Brasil,
Colombia y Perú son, a juicio de otro profesional de la industria,
"empresas buenas, con proyectos, que valen la pena". Según explicó
Enersis a los inversionistas, hay oportunidades de fusiones y
adquisiciones en Brasil, Chile, Perú, Colombia y Argentina, así como
nuevos proyectos por 5.204 megawatts (MW) en los primeros cuatro países
mencionados. En cifras: posibilidades de negocios entre US$ 15 mil
millones y US$ 20 mil millones, dicen en Enersis.
Gran parte de estas inversiones son inviables ahora por la falta de dinero de Enel y Endesa.
Pero
en el mercado existe la duda de que una vez captados estos recursos
frescos, el grupo Enel-Endesa se lo lleven vía reparto de dividendos
fuera de la región y lejos del objetivo para los cuales se levantaron.
"Puede suceder, pero lo dudo", señala un ejecutivo del grupo Matte.
"Aquí crecen, en Europa no. Si quieren seguir en el negocio, lo
razonable es potenciar Latinoamérica", añade.
En España, un
ejecutivo de una de las grandes compañías ibéricas comenta lo mismo.
"Aquí hay crisis para rato. Estamos esperando un rescate de Alemania,
que sería en octubre. Si quieres sobrevivir, pon tus fichas lejos, en
América".
Las razones de Guzmán
¿Por qué la arremetida tan
agresiva de José Antonio Guzmán? En el mercado hablan de dos razones:
las diferencias que tuvo el presidente de AFP Habitat con Endesa España a
fines de los 90, y el episodio de Telefónica, dos episodios en que se
enfrentó su visión de negocios como minoritario con la de los
controladores.
José Antonio Guzmán emergió en 1997 como el hombre
de consenso de las AFP para presidir Enersis, en un momento en que el
holding eléctrico español, tras comprar las sociedades Chispas, no tenía
del todo el control de Endesa. Luego asumió un cargo similar en la
generadora chilena, en 1998, y ahí tuvo un encontrón importante con la
llamada "escuadra española" encabezada por Rafael Martín Villa y Alfredo
Llorente: la venta de Endesa. Las AFP querían vender la empresa y
Endesa España no. Al final, en 1999, Guzmán tuvo que renunciar.
Telefónica
en dos ocasiones vendió activos sin considerar la opinión de los
minoritarios: Terra y Telefónica Móviles. Este último caso fue el que
más dolió, porque la empresa se desprendió del "filete", del negocio que
más crecía.
13 participaciones accionarias son las que sumará Endesa España a Enersis.
La dura disputa por Endesa13 participaciones accionarias son las que sumará Endesa España a Enersis.
"Endesa
ya es italiana", comenzaba la crónica del diario El País, el 21 de
febrero de 2009. Después de 17 meses de disputas que llenaron las
páginas de los periódicos españoles, la hispana Acciona acordó vender a
Enel el 25% de Endesa, con lo que los italianos se quedaron con el 92%
de la compañía ibérica y de todas sus operaciones, entre ellas Enersis.
Acciona
y Enel se habían aliado para salirle al paso a la OPA que la alemana
E.ON lanzó por Endesa, ofensiva que ganaron. Con tal de obtener la
victoria, los italianos cedieron la operación de la eléctrica a Acciona.
Pero se llevaron bien y un año antes de que venciera el pacto de
accionistas, el grupo español vendió su porcentaje a la italiana.
De
esta forma, la compañía con base en Italia quedó con activos en energía
y gas en más de 40 países del mundo, distribuidos en Europa, Rusia,
Estados Unidos y América Latina. Actualmente, el 31,2% de la propiedad
de Enel está en manos del gobierno italiano, 37,4% pertenece a
inversionistas institucionales y 31,3% a inversionistas individuales.
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