"A todos nos ha llegado el mensaje de más transparencia, competencia, interacción con los clientes", señalan. Celebraron a los premiados destacando su capacidad innovadora... "el modelo de LAN y Falabella es único".
Tras La Polar: "Si los directorios duraban 3 horas, ahora duran 5. Todos preguntan más"
-¿Cómo ha afectado el caso La Polar?
Méndez: Donde afecta este clima negativo no es tanto en las
personas, sino que en los políticos y legisladores. Ellos presienten que
hoy es más rentable regular. El otro riesgo es el de desconfianza en la
gestión. En el banco en el que soy director, si los directorios duraban
3 horas, ahora duran 5. Todos preguntan más. Hay un clima de
desconfianza al interior de la empresa que finalmente se traduce en
mayor burocracia.
Navarro: Incluso, hay directores que ahora asumen que su rol
es el de fiscalizador, y no el de apoyar el crecimiento de las
compañías. He hablado con muchos gerentes que han debido sufrir la
conducta de sus directores, que ha cambiado radicalmente.
Silva: Es imposible que el directorio sea capaz de aprobar o
rechazar todas las operaciones. Entonces, surge la desconfianza, y todo
se transforma en firmar papeles, en una cosa formal, que no va a la
esencia de la confianza, de la transparencia, que es lo que hace falta.
Ostalé: Un ejemplo: los estados financieros se revisan por
auditores externos parcialmente al 30 de junio y completo al 31 de
diciembre. Y hay directores que me están pidiendo que quisieran la
opinión de los auditores externos en todos los estados financieros
trimestrales. Entonces, uno tiene que saber decir que no, para eso está
definido en la norma que hay dos revisiones.
Fischer: Es que un director ya no puede alegar que no sabía, y
la forma de protegerse es preguntar; el famoso deber de cuidado. Pero
al final, en algún minuto, hay que volver a un sistema en que se entrega
confianza. Esta es una sobrerreacción inicial, sana por lo demás.
Porque cuando hay un problema, hay que reaccionar.
Eyzaguirre: Si el directorio dedica su gestión a fiscalizar,
no está cumpliendo el rol de apoyar el crecimiento o una buena
estructura de capital, por ejemplo. Eso es lo que se ha desbalanceado:
el directorio hoy tiene un rol más de atajador que de convertidor de
goles.
Fischer: Lo que el inversionista quiere es que la empresa
tenga mejor retorno. Uno quiere un directorio que sepa lo que pasa, pero
no que destruya valor por la vía de torpedear a la administración. Es
un delicado equilibrio que hay que recomponer.
Silva: Porque si no, se llega a un control que es un ritual: si me trajiste el informe, la carpeta.
Larraín: Hay un overshooting , que en algún minuto va a
converger a algo más razonable, donde los temas se traten en el
directorio y los directores empiecen a preguntar menos.
Eyzaguirre: El punto es si es un overshooting desde el punto
de equilibrio o desde un punto que quizás estaba alejado del óptimo.
Ahora nos pasamos, pero probablemente no estábamos en el óptimo antes
del tema de La Polar.
Parodi: Me preocupa mucho lo del sistema eléctrico, que en
los 90 fue nuestra fortaleza. Si recuerdan, entre el 93 y el 95 los
chilenos exportamos este sistema, y hoy estamos en crisis porque no
sabemos qué queremos como país. Ahí si que hay un debate pendiente que,
por la longitud en el trámite de los proyectos, escapa a cualquier
gobierno. A este gobierno le tocó la "papa caliente", pero desde el 98
que estamos a tumbos con esta industria.
Hoy vemos como Enersis está dejando caer Edesur en Argentina, y
aquí no puede pasar lo mismo. El día que al gobierno de turno le toque
el blackout, ahí será demasiado tarde. Debe buscarse un consenso país,
es una decisión global que escapa de las autoridades. El sector privado y
público tienen que ponerse de acuerdo en qué sistema queremos, porque
en dos años más esto hará crisis sí o sí.
-¿Quién debe impulsar ese consenso?
Parodi: Tiene que ser algo que validen los actores políticos y
de la industria, pero sacar al gobierno, porque si vamos a presenciar
el bochorno que estamos presenciando con el salario mínimo... Esto es
algo que es suprapartidos, hay que ponerse de acuerdo en qué es lo que
de verdad queremos. Aquí echo de menos a los "hombres buenos" de cada
uno de los sectores que digan "esto es". Me extraña que no haya
liderazgos, y eso pasa porque nadie quiere decir que es necesario hacer
más centrales a carbón y más líneas de transmisión porque de lo
contrario nos quedaremos a oscuras. Esto tiene que ser un acuerdo
nacional de esos que nos hacen falta hoy. Si no hubiera llovido en
junio, estaríamos a meses de un blackout. Pagamos la energía más cara de
Latinoamérica por lejos y eso, ¿hasta cuándo lo seguiremos discutiendo?
Silva: El otro día salió una columna de Juan Eduardo
Errázuriz de una crudeza y valentía... Decía que si Codelco pagara
precios de mercado internacional en la energía que consume para el
cobre, se ahorrarían US$500 millones al año. O sea, por la indecisión de
las autoridades y las presiones políticas, estamos haciendo que la
energía sea más cara y sucia. Antes de las lluvias, las centrales que
estaban produciendo en el sur lo hacían a puro petróleo, que es lo más
contaminante.
Larraín: No veo que esto lo pueda hacer el sector privado,
habría que revisar es rol del gobierno en estos temas. Déjenme contarles
mi experiencia con la reforma previsional en la que me tocó participar.
Lo que denominan la comisión Marcel es solamente el resultado de los
esfuerzos que hicimos en el gobierno de Lagos. El documento de la
comisión es básicamente lo que habíamos hecho en la superintendencia de
AFP durante 3 años, en los que nos sentábamos, desde Manuel Riesco en
Cenda, hasta la gente de Libertad y Desarrollo en reuniones periódicas,
donde fuimos discutiendo tópico por tópico. Se fueron limando, acotando y
cuando vino la comisión, se convocó más o menos a la misma gente, se
utilizaron los mismos documentos y se llegó a la propuesta.
Entonces, independiente de que los gobiernos sean cortos, hay un
deber que es ineludible del Estado, que es conducir esta discusión. Acá
hay organismos técnicos, hay una comisión de energía, no veo cómo no
puede impulsarse algún tipo de diálogo entre todas las partes
involucradas.
Méndez: En el último año ha habido un cambio ideológico en la
actitud de los chilenos con respecto al modelo económico. Las empresas y
los empresarios eran verdaderos ídolos o modelos para la juventud, pero
este discurso del lucro fue como un torpedo muy bien lanzado. Hoy es
menos legítimo el lucro, no sólo en educación, sino que en todas las
áreas: salud, empresas, bancos.
-La industria bancaria tuvo un "bajón" importante en la encuesta. ¿Por qué creen que hay este castigo?
Silva: En el tema de los bancos nunca ha habido más expansión
del crédito y bonanza económica. Nunca las tasas de interés habían
estado tan competitivas, nunca más gente había comprado casas y pedido
créditos de consumo.
Eyzaguirre: Los bancos son víctimas de lo que está pasando
afuera. Hoy, cualquier institución que tenga por primer nombre "banco",
cualquiera sea el apellido, cae en el saco de villano.
Fischer: Esta es una encuesta hecha a pares, a empresarios,
directores y accionistas de empresas. En ese sentido, la sensación que
me queda es que se premia el dinamismo, como el caso de Sonda o Concha y
Toro, empresas que se escuchan haciendo cosas, que hacen más negocios,
crecen, compran. Lo que sí me llama la atención es la mala imagen
pública, en que los mismos encuestados se contagian con el ambiente
exterior, y castigan a Agrosuper, a los bancos y a las empresas que
están siendo cuestionadas.
Silva: ¿Cómo se combate? A todos nos ha llegado el mensaje de
más transparencia, competencia, interacción con los clientes, entregar
información confiable.
Eyzaguirre: Pero además de un trabajo individual de cada
compañía, en el caso de los bancos, ¿tendría sentido que hubiera una
cosa más gremial de validar el sistema? Pienso en lo que ocurrió hace
cuatro años cuando fue cuestionado el sistema de AFP por la reforma. Se
juntaron todos, hicieron una buena campaña para explicar las bondades
del sistema y se logró algo.
Fischer: Yo no sé si provino de lo que hicieron las AFP, sino
de la reforma impulsada por el gobierno, que se hizo y que validó el
sistema. Porque quien explica se complica. No veo que sea tan fácil que
sean las propias empresas las que puedan cambiar la imagen que se tiene
de sí mismos.
Ostalé: El tema de las AFP es buen ejemplo de donde también
podría haber visiones más ideologizadas, pero al final el gobierno, más
que enfrentarlo desde la vereda de la desconfianza, lo hizo desde la
vereda de la confianza y generó la comisión Marcel, se abordó bien y
quedó claro que estaba bastante validado el sistema. Es lo que echo de
menos de este gobierno, que muchas cosas las enfrenta desde la vereda de
la desconfianza más que desde la vereda de la confianza, quizás, por
temor a que lo tilden de cercano a los empresarios. Pero al final se
terminan haciendo un flaco favor, porque termina siendo contraproducente
para todas partes, porque se generan desconfianzas en los dos lados.
Baranda: Además de la transparencia, hay que trabajar mucho
la coherencia y la consistencia. Cuando uno ve lo que le ocurrió a
Sonda, cuando le cargaron los dados por el fracaso del Transantiago,
Andrés Navarro dio la cara, dio entrevistas, fue consistente y
coherente, y eso significó muchas dificultades, pero salió adelante.
Eso le ha costado caro al gobierno, que ha tenido mucha
inestabilidad en los vínculos con los actores sociales. Al final las
presiones o las encuestas han terminado conduciendo al gobierno y eso
causa mucha tensión porque no tienes un proyecto. Esa inconsistencia ha
llevado a tener muchos tropiezos. En el tema energético, por ejemplo, yo
he sentido que se ha escondido la cara, porque eso implica a lo mejor
una bajada en las encuestas, tensiones y dificultades. En el tema de la
vivienda, la medición de la pobreza, son temas que se han ido dilatando
hace tiempo, esa inconsistencia afecta.
Fischer: Hay un punto en que las empresas tienen que ser más
cuidadosas, sobre todo aquellas que tienen mucha interacción con el
público porque en esas es donde se percibe una asimetría en el poder de
negociación. En el retail, la banca o las compañías telefónicas, la
persona se siente muy pequeña frente al poder del otro, ahí se percibe
que el poder es muy desbalanceado.
Las empresas no sólo tienen que hacer buenos negocios para sus
accionistas y tratar bien a sus empleados y consumidores. El problema de
Agrosuper, aunque es fácil criticar cuando las cosas ya han pasado, lo
que se debió haber hecho es que cuando se encontró con el problema en
septiembre y en noviembre no lo pudo resolver, decir: 'sabe qué más,
paro este asunto y le comunico a la gente'.
Acevedo: En el ámbito de la innovación, me llama la atención
que en general en estos rankings las empresas más respetadas son del
mundo tecnológico, Apple, Microsoft, y acá en general no se ve ese
sesgo, pero sí se ve en las empresas nuevas, que tienen un sesgo más
tecnológico.
Parodi: La innovación en Chile es que hace cuatro años nadie
hablaba de Perú y Colombia, y hoy no hay nadie que no hable de esos
países y de Brasil, que era un mercado inaccesible. Uno se compara con
los Steve Jobs de este mundo, y esa innovación no es practicable en
Chile, por la cantidad de recursos que hay detrás. En innovación, uno
siempre piensa en nuevos productos, ¿y los nuevos mercados?
El modelo de
LAN, de tener carga y pasajeros, es genial. Únicos en el mundo. Son
modelos que no existen en otras partes. Y no hemos hablado de CMPC y
Copec, líderes de mercado en celulosa por lejos. El modelo de Falabella,
con los malls y las tiendas ancla, es genial, muy único, y hemos podido
exportarlo a otros países, que lo han asumido como propio.
Silva: Tanto lo han aceptado que lo consideran propio. En
Lima escuché que alguien comentaba 'oye, estuve en Santiago y ¡estaba
Falabella!'.
Larraín: Lo que también es cierto es que de la otra
innovación, hay poco: investigación y desarrollo, relación de las
empresas con las universidades...
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