Emilio Botín, presidente del Banco Santander
«Los
españoles somos una gran nación y la sociedad cuenta con importantes
fortalezas: un sistema democrático consolidado, un sector empresarial
exportador competitivo y potentes multinacionales, unas infraestructuras
de primera gracias a las fuertes inversiones realizadas en los últimos
20 años, un capital humano muy cualificado, un elevado porcentaje de
graduados universitarios superior a otros países y una producción
científica que es la novena del mundo. Todo esto, junto a las medidas de
austeridad a corto plazo y las reformas llevadas a cabo, nos permitirán
recuperar la confianza y volver a la senda del crecimiento». Como ha
señalado Emilio Botín,
«las dificultades actuales no deben afectar a nuestra confianza y
capacidad de acción. El Gobierno ha realizado con gran determinación
reformas de profundo calado, duras en el corto plazo, pero
imprescindibles de cara al futuro. No hay duda de que están sentando las
bases para una recuperación sostenible y equilibrada de la economía y
el empleo».
Ignacio Galán, presidente de Iberdrola
Por
todos es conocido el momento crítico que atraviesa España, con una tasa
de desempleo histórica, la prima de riesgo en niveles hasta ahora
desconocidos y la rentabilidad de nuestra deuda disparada. Tanto los
ojos de la UE como del FMI (recordemos las palabras de su economista
jefe, Olivier Blanchard, advirtiendo de que el crecimiento mundial depende de la evolución española e
italiana) están puestos en España. En este contexto pesimista también
debe haber un espacio para el optimismo. España tiene mucho por hacer,
pero no es menos cierto que es uno de los países clave para la Unión,
que cuenta con un importante tejido industrial y en el que algunos
datos, como el crecimiento de las exportaciones hasta mayo del 3%,
arrojan esperanza. Contamos con multinacionales de referencia que
ejercen un gran efecto tractor sobre miles de pymes. Debemos pues,
confiar en estas compañías, competitivas y de primera división, y
trabajar para que su actividad siga siendo fuente de riqueza.
Antonio Brufau, presidente de Repsol
La
economía española, como parte integrante de la Unión Europea, está
atravesando uno de los momentos más duros que se recuerda y nuestro
avance como país vendrá determinado por nuestra capacidad de adaptación
ante los cambios. Estamos ante una nueva crisis de confianza sobre un experimento monetario nunca
antes visto: la creación y fortalecimiento del euro. Si no entendemos
la magnitud del reto no sacaremos partido de sus fortalezas. La
adaptación está siendo más rápida de lo que puede parecer. La reforma
laboral permitirá una mayor creación de empleo. La sostenibilidad fiscal
se está tratando con medidas estructurales. Las necesidades del sistema
financiero estarán cubiertas por la Unión Bancaria Europea. La
competitividad está mejorando, y somos el país de la OCDE donde más
crecen las exportaciones desde 2009. No nos olvidemos de que entre
nuestras fortalezas destaca la de ser un socio clave en la construcción
del euro y, además, uno de los países que más apuesta por una gobernanza
europea integrada. Precisamente la integración será la clave de la
fortaleza de España y de todos los europeos.
José Manuel Machado, presidente de Ford España
El
sector del automóvil es clave para la recuperación de la economía
española por su gran peso en el PIB y en las exportaciones. Estamos
convencidos de que el sector del automóvil, y me refiero tanto a la
venta como a la fabricación, es un motor de generación de riqueza
nacional y podemos seguir siéndolo, siempre y cuando continuemos
invirtiendo en mejorar nuestra productividad y mantengamos una reducción de costes, tanto operativos como logísticos.
Creemos estar avanzando muy positivamente como sector gracias al buen
diálogo con los representantes sindicales, las Comunidades Autónomas y
el Gobierno central. Tenemos la confianza de no estar al final, sino al
principio de este camino de una nueva era de recuperación del sector.
Desde Ford España estamos invirtiendo fuertemente para migrar de la
fabricación de coches de pequeño tamaño a coches más grandes y con más
contenido que nos permitirá, cuando el mercado se recupere, llegar
incluso a duplicar nuestra facturación.
Ángel Ron, presidente de Banco Popular
La
crisis ha distorsionado la percepción que los mercados tienen sobre
España. Es cierto que la economía arrastra problemas estructurales
-desempleo, déficit, baja productividad-, pero también lo es que el
Gobierno ha tomado medidas. Aún queda camino por recorrer, pero la senda
está marcada. También en el sistema financiero hay una percepción distorsionada.
Los errores en las antiguas cajas las han llevado a requerir ayudas
públicas. Pero es necesario trazar una línea divisoria entre esas
entidades y el resto: bancos y cajas rentables. Estos y otros problemas
han eclipsado fortalezas mayores de las que reflejan los mercados.
España es una potencia mundial en energías renovables, tecnología
aeronáutica, distribución o turismo, con empresas referentes en cada
sector. Para que esa realidad prevalezca es necesaria una apuesta firme
por comunicar nuestros aciertos y nuestros fallos y devolver así la
confianza, remarcando nuestro compromiso con el esfuerzo común para
regresar a la senda de la recuperación y el crecimiento continuado.
Antonio Huertas, presidente de Mapfre
La
situación en España es difícil, pero somos optimistas de cara al
futuro. Contamos con una economía que puede volver a crecer, creando
empleo y generando confianza crediticia, siempre que se sigan poniendo
en marcha las medidas económicas adecuadas y, sobre todo, se controle la especulación que hay alrededor de la deuda pública, situación que es claramente insostenible y que, además, no refleja la realidad productiva de España.
Es
verdad que seguimos teniendo un grave problema de desempleo, pero
también es cierto que existen sectores empresariales en pleno desarrollo
en nuestro país, que están creando puestos de trabajo -el seguro es uno
de ellos-, y que las exportaciones están creciendo a muy buen ritmo.
Por todo esto, tenemos plena confianza en la sostenibilidad de la
economía española, y esperamos que nuestro país avance con paso firme
para ir alcanzando un terreno seguro en el que la confianza general se
restablezca. Eso sí, será necesario el esfuerzo de todos.
Manuel Sánchez Ortega, Abengoa
En
estos momentos no debemos perder de vista los sólidos fundamentos en
los que se basa nuestra economía real, y sobre los que debemos apalancar
nuestra recuperación. Dos esenciales son la innovación y la
internacionalización, como lo demuestra la existencia de empresas
multinacionales españolas que siguen siendo protagonistas destacadas en
los mercados internacionales, incluso en el momento de ajuste por el que atravesamos.
Otro, la seguridad jurídica. Las empresas tenemos la responsabilidad de
invertir y de crear empleo, y sabemos hacerlo; el Gobierno tiene la
misión de crear el clima de confianza económica para que lo anterior sea
posible. La inversión estable, de largo plazo, busca entornos donde la
seguridad jurídica no se cuestione a gusto de unos pocos. La inseguridad
jurídica se refleja en la prima de riesgo que acabamos pagando todos.
El camino no es fácil, y por eso es imprescindible mantener los sólidos
principios en los que se basa cualquier economía del primer mundo.
Gabriel Escarrer, Meliá Hotels International
La
economía española presenta una gran dualidad entre un sector privado
muy dinámico y competitivo (como demuestra el hecho de que tengamos
algunas de las empresas turísticas, de infraestructuras, textil o energías más importantes a nivel internacional)
y un sector público caro, complejo y pesado que, unido a un sistema
regulatorio obsoleto en ámbitos clave como el laboral, es un lastre a la
eficiencia y la competitividad del país.
Además,
aunque no esté de moda, una parte de nuestro sector bancario es
ejemplar y debe ser un pilar para la competitividad y la
internacionalización de nuestro país. Creo que estas fortalezas pueden
ser una buena base para emprender una recuperación, pero es urgente e
inaplazable que se hagan las reformas estructurales y la racionalización
de la estructura de nuestro sector público si queremos que nuestras
buenas empresas y nuestros emprendedores con talento puedan competir en
un mundo abierto y global como es el actual.
Juan-Miguel Villar Mir, presidente de OHL
Las
dificultades de España para salir de la crisis actual son innegables,
pero más cierto aún es que la economía española está dotada de la
fortaleza adecuada para superar esta adversa coyuntura. El Gobierno ha
emprendido reformas estructurales necesarias para que nuestro país
recupere la senda de la productividad y la competitividad,
con el fin de sentar las bases de una economía más flexible, más sólida
y más estable. Además, nuestro país tiene en esta crisis una fortaleza
nueva, que consiste en la dimensión, la destacada proyección
internacional, la capacidad financiera y el liderazgo sectorial de
algunos grandes grupos empresariales, comprometidos también con el
impulso de la Marca España en todo el mundo. Sin embargo, la
recuperación no será posible sin el esfuerzo y el compromiso de toda la
sociedad. Es necesario que todos trabajemos más y mejor, con espíritu
constante de superación y mejora, poniendo el esfuerzo necesario para
ayudar a nuestro país.
Javier Monzón, presidente de Indra
España
tiene un relevante potencial y un amplio número de empresas que están
demostrando saber competir globalmente. La internacionalización
empresarial es una de las claves para crecer y crear empleo; su base
principal ha de ser el capital humano y la innovación.
La
competitividad va unida al talento y a la incorporación de nuevas
tecnologías en el tejido productivo. Todas las políticas que permiten
reforzar estas capacidades darán frutos positivos. Muchas de las acciones necesarias en estos ámbitos no requieren más recursos económicos, sino acciones decididas en organización,
regulación y gestión por parte de los distintos agentes involucrados.
Indra es un buen ejemplo: empresa española de alta tecnología y
conocimiento que compite globalmente, alcanzando un gran crecimiento en
los mercados internacionales; en el primer semestre de 2012, un 20%
orgánicamente. El crecimiento de la actividad internacional ha impulsado
el aumento de la plantilla en España en más de 2000 profesionales.
http://www.abc.es
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