Argentina economía
Argentina se prepara para cancelar el próximo viernes un millonario
vencimiento de bonos públicos entregados a clientes bancarios víctimas
del denominado “corralito”, un pago que, según afirmó hoy el Gobierno,
honrará sin por ello afectar indicadores sociales.
Se trata de la cancelación de los denominados Boden 2012, por un
total de 2.281 millones de dólares, títulos públicos emitidos en julio
de 2002, en plena crisis financiera, para ser entregados a los clientes
bancarios cuyos depósitos quedaron atrapados en el “corralito”.
“Faltan cuatro días”, dijo hoy el ministro de Economía argentino,
Hernán Lorenzino, a través de su cuenta en la red social Twitter, donde
lleva la cuenta regresiva de los días que restan para el próximo
viernes bajo la palabra clave “#independenciaeconomica”.
El reloj también corre desde el sitio web del Ministerio de Economía
y desde contadores digitales instalados en la sede de esa cartera,
donde se marcan los días, horas, minutos y segundos que restan para
saldar la millonaria deuda, una carga que, una vez saldada, hará “más
libre” al país, según el Gobierno de Cristina Fernández.
Desde Twitter, Lorenzino suele citar frases del fallecido
expresidente Néstor Kirchner (2003-2007), quien en 2006 declaró “la
independencia” de Argentina de los dictados del Fondo Monetario
Internacional (FMI) al cancelar en un solo pago la totalidad de las
deudas del país con ese organismo, por 9.500 millones de dólares.
El ministro aseguró hoy que, “bajo un programa del FMI”, “no hubiera
sido posible” para Argentina la nacionalización de los fondos de
pensiones, la puesta en marcha de la asignación universal por hijo
(subsidio para familias con niños) y la reforma de la carta orgánica
del Banco Central.
Según Lorenzino, la “gran diferencia” ahora es que Argentina “paga
el corralito” y “al mismo tiempo” baja la tasa de desempleo y la
mortalidad infantil.
Argentina reestructuró en 2005 la mayor parte de la deuda por
102.000 millones de dólares en manos de acreedores privados declarada
en mora a finales de 2001.
En junio de 2010, cerró un nuevo canje para refinanciar las deudas remanentes en cese de pagos desde 2001.
El país suramericano escucha todavía en tribunales estadounidenses
los reclamos de fondos especulativos que rechazaron ingresar en esos
canjes de deuda, con bonos por unos 3.500 millones de dólares.
Asimismo, Argentina tiene pendiente de renegociación una deuda en
mora con el Club de París (integrado por 19 países desarrollados), por
unos 6.750 millones de dólares.
El economista Gustavo Ber consideró hoy como un “importante hito” la
cancelación del Boden 2012, “histórico título nacido de la crisis del
2001 que deja dicha pesadilla atrás”.
Para el titular del Estudio Ber, el perfil crediticio de Argentina
resulta “diametralmente opuesto” al de aquella crisis, “dado que su
nivel de endeudamiento es reducido, y además cuenta con gran
flexibilidad en la administración de pasivos intrasector público,
considerando que menos del 10% de la deuda en divisas sobre el PBI está
en manos privadas”.
“Asimismo, ello se combina con más livianos compromisos financieros
en moneda extranjera durante los próximos años”, señaló Ber.
En 2010, Argentina creó un Fondo de Desendeudamiento, por el que se
utilizan las reservas monetarias para el pago de deudas públicas.
Para 2012, el Gobierno argentino dispuso a través del Presupuesto el
uso de 5.674 millones de dólares de las reservas excedentes del Banco
Central para pagar deudas públicas.
Los vencimientos totales de deuda previstos para este año ascienden a
44.808,4 millones de pesos (9.805 millones de dólares) y el del
próximo viernes, uno de los mayores de 2012.
El otro gran compromiso será en diciembre, cuando Argentina debe
pagar 3.435 millones de dólares a los tenedores de bonos de deuda con
cupones atados al crecimiento de la economía local.
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