La presión internacional para que España solicite la ayuda de sus socios europeos este mismo fin de semana se ha redoblado. El Gobierno español se resistió ayer a esta posibilidad, argumentando que es necesario esperar al informe del FMI
sobre las necesidades de capital de los bancos, así como las auditorías
independientes encargadas por el Ejecutivo. Pues bien, el gabinete que
dirige Mariano Rajoy se ha desayunado esta mañana con el adelanto de la
publicación del informe por parte del FMI, en un movimiento que pretende elevar la presión para que España mueva su ficha ya.
Al informe del FMI se han unido los llamamientos a la urgencia del presidente del Eurogrupo, de Obama y el más velado de Alemania -al decir que todo está listo para ayudar a España, aunque la decisión de pedir el rescate es soberana-. Esa presión ha precipitado las cosas y ha llevado al Eurogrupo a confirmar la convocatoria de una teleconferencia de ministros de Finanzaspara debatir la situación de España a las cuatro de esta tarde, según ha confirmado el portavoz del Eurogrupo.
Tras el anuncio de la teleconferencia, el Gobierno español ha informado de que la convocatoria de la misma no responde a una petición de ayuda suya. En ese sentido, ha explicado que escuchará a sus socios y estudiará el informe del FMI antes de tomar ninguna decisión sobre la solicitud de ayuda. Un portavoz de Moncloa ha asegurado que la postura de España no ha cambiado que espera escuchar la opinión de las auditorías externas antes de valorar todas las opciones.
Detrás de la urgencia de la convocatoria de hoy está la clara intención de calmar a los mercados, cuya desconfianza ha hecho que en las últimas semanas la prima de riesgo se dispare por encima de los 500 puntos básicos y la rentabilidad del bono español a diez años se acercara al 6,5 % -aunque precisamente la tensión se había relajado esta semana-.
La elección del fin de semana para la reunión del Eurogrupo no es casual, dado que se produce en un momento en que los mercados financieros están cerrados, y antes de las elecciones del próximo fin de semana en Grecia.
Aun así, parece complicado que de esa teleconferencia salga un programa de rescate como tal. Lo que podría suceder es la aprobación de una declaración que subraye la intención de España de solicitar la ayuda y el compromiso del Eurogrupo de darle su visto bueno.
Sin embargo, el Gobierno español parece resistirse a solicitar la ayuda, según se desprende de las declaraciones efectuadas por distintas personalidades del Gobierno. "Hay que respetar el procedimiento y esperar a conocer la cifra que den los evaluadores. Una vez que se conozca la aproximación a las cifras, el Gobierno revelará su decisión al respecto", subrayó ayer la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría.
El informe del FMI, cuya publicación se esperaba para el lunes, calcula en al menos unos 40.000 millones las necesidades de capital de los bancos españoles. Destaca que "el núcleo del sector financiero español está bien gestionado y resistiría nuevos choques, pero existen aún importantes vulnerabilidades en el sistema".
En ese sentido, advierte de que las necesidades de capital de los bancos débiles superarán seguramente el cálculo publicado, "debido a los costos de reestructuración y la reclasificación de préstamos", por lo que la cifra podría elevarse a los 60.000 para tranquilizar a los mercados.
Fuentes de Moncloa han destacado que el informe reconoce que el sector es "fundamentalmente sólido", que sólo tiene problemas un 30 por ciento del mismo y que ya se está actuando para resolverlos
En todo caso, los socios europeos y al otro lado del Atlántico quieren que estos agujeros se aborden ya mismo, para despejar las incertidumbres que ya están empezando a afectarles.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, compareció ayer ante los medios tras los últimos datos que muestran un deterioro de la economía estadounidense, cuyo origen está, según el presidente, en la larga crisis financiera en Europa.
En ese sentido, urgió hoy a los países europeos a resolver la crisis financiera inyectando cuanto antes capital en los bancos frágiles, y alertó de que solo con recortes presupuestarios la economía no podrá crecer,
"Si solamente se recorta, se recorta y se recorta, y la tasa de desempleo sube, sube y sube (...) se vuelve, irónicamente, más difícil la tarea de llevar a cabo las reformas a largo plazo", alertó en una rueda de prensa en la Casa Blanca, en referencia a España.
Asimismo, el presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker, se unió a la presión ejercida contra España esta mañana, al reclamar una rápida y urgente solución para la crisis de la banca en España. "La solución debe producirse rápidamente", exigió Juncker en declaraciones a la emisora pública alemana Deutschlandradio Kultur, en las que subrayó que el problema español es puramente bancario, mientras el de Grecia es mucho mas amplio.
Por su parte, Alemania ha sido más cauta. La canciller Merkel ha dicho que "los países que quieran beneficiarse de la solidaridad europea tendrán que solicitarlo ellos mismos" y que "Alemania no va a presionar para que eso ocurra". Sin embargo, recordó que la solidaridad europea está lista.
El titular alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, también ha insistido que España debe decidir de manera autónoma si debe protegerse bajo el paraguas de los fondos de rescate europeos para resolver su crisis bancaria.
"Ahora se está averiguando a cuanto se eleva la necesidad de capital. El Gobierno español deberá decidir entonces si puede conseguir ese dinero en los mercados o si apuesta por el instrumento específico para recapitalización bancaria de los fondos del FEEF (Fondo Europeo de Estabilización Financiera) que están a disposición", explicó el ministro alemán.
También el vicepresidente del BCE, Vitor Constancio, dijo ayer que esperaba "una decisión rápida" sobre la necesidad de recapitalizar la banca.
http://www.finanzas.com
Al informe del FMI se han unido los llamamientos a la urgencia del presidente del Eurogrupo, de Obama y el más velado de Alemania -al decir que todo está listo para ayudar a España, aunque la decisión de pedir el rescate es soberana-. Esa presión ha precipitado las cosas y ha llevado al Eurogrupo a confirmar la convocatoria de una teleconferencia de ministros de Finanzaspara debatir la situación de España a las cuatro de esta tarde, según ha confirmado el portavoz del Eurogrupo.
Tras el anuncio de la teleconferencia, el Gobierno español ha informado de que la convocatoria de la misma no responde a una petición de ayuda suya. En ese sentido, ha explicado que escuchará a sus socios y estudiará el informe del FMI antes de tomar ninguna decisión sobre la solicitud de ayuda. Un portavoz de Moncloa ha asegurado que la postura de España no ha cambiado que espera escuchar la opinión de las auditorías externas antes de valorar todas las opciones.
Detrás de la urgencia de la convocatoria de hoy está la clara intención de calmar a los mercados, cuya desconfianza ha hecho que en las últimas semanas la prima de riesgo se dispare por encima de los 500 puntos básicos y la rentabilidad del bono español a diez años se acercara al 6,5 % -aunque precisamente la tensión se había relajado esta semana-.
La elección del fin de semana para la reunión del Eurogrupo no es casual, dado que se produce en un momento en que los mercados financieros están cerrados, y antes de las elecciones del próximo fin de semana en Grecia.
Aun así, parece complicado que de esa teleconferencia salga un programa de rescate como tal. Lo que podría suceder es la aprobación de una declaración que subraye la intención de España de solicitar la ayuda y el compromiso del Eurogrupo de darle su visto bueno.
Sin embargo, el Gobierno español parece resistirse a solicitar la ayuda, según se desprende de las declaraciones efectuadas por distintas personalidades del Gobierno. "Hay que respetar el procedimiento y esperar a conocer la cifra que den los evaluadores. Una vez que se conozca la aproximación a las cifras, el Gobierno revelará su decisión al respecto", subrayó ayer la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría.
El informe del FMI, cuya publicación se esperaba para el lunes, calcula en al menos unos 40.000 millones las necesidades de capital de los bancos españoles. Destaca que "el núcleo del sector financiero español está bien gestionado y resistiría nuevos choques, pero existen aún importantes vulnerabilidades en el sistema".
En ese sentido, advierte de que las necesidades de capital de los bancos débiles superarán seguramente el cálculo publicado, "debido a los costos de reestructuración y la reclasificación de préstamos", por lo que la cifra podría elevarse a los 60.000 para tranquilizar a los mercados.
Fuentes de Moncloa han destacado que el informe reconoce que el sector es "fundamentalmente sólido", que sólo tiene problemas un 30 por ciento del mismo y que ya se está actuando para resolverlos
En todo caso, los socios europeos y al otro lado del Atlántico quieren que estos agujeros se aborden ya mismo, para despejar las incertidumbres que ya están empezando a afectarles.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, compareció ayer ante los medios tras los últimos datos que muestran un deterioro de la economía estadounidense, cuyo origen está, según el presidente, en la larga crisis financiera en Europa.
En ese sentido, urgió hoy a los países europeos a resolver la crisis financiera inyectando cuanto antes capital en los bancos frágiles, y alertó de que solo con recortes presupuestarios la economía no podrá crecer,
"Si solamente se recorta, se recorta y se recorta, y la tasa de desempleo sube, sube y sube (...) se vuelve, irónicamente, más difícil la tarea de llevar a cabo las reformas a largo plazo", alertó en una rueda de prensa en la Casa Blanca, en referencia a España.
Asimismo, el presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker, se unió a la presión ejercida contra España esta mañana, al reclamar una rápida y urgente solución para la crisis de la banca en España. "La solución debe producirse rápidamente", exigió Juncker en declaraciones a la emisora pública alemana Deutschlandradio Kultur, en las que subrayó que el problema español es puramente bancario, mientras el de Grecia es mucho mas amplio.
Por su parte, Alemania ha sido más cauta. La canciller Merkel ha dicho que "los países que quieran beneficiarse de la solidaridad europea tendrán que solicitarlo ellos mismos" y que "Alemania no va a presionar para que eso ocurra". Sin embargo, recordó que la solidaridad europea está lista.
El titular alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, también ha insistido que España debe decidir de manera autónoma si debe protegerse bajo el paraguas de los fondos de rescate europeos para resolver su crisis bancaria.
"Ahora se está averiguando a cuanto se eleva la necesidad de capital. El Gobierno español deberá decidir entonces si puede conseguir ese dinero en los mercados o si apuesta por el instrumento específico para recapitalización bancaria de los fondos del FEEF (Fondo Europeo de Estabilización Financiera) que están a disposición", explicó el ministro alemán.
También el vicepresidente del BCE, Vitor Constancio, dijo ayer que esperaba "una decisión rápida" sobre la necesidad de recapitalizar la banca.
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