Rajoy, junto a Merkel, en una rueda de prensa el pasado enero en Berlín. | EL MUNDO
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, mantendrá hoy en Chicago una reunión clave con la canciller alemana, Angela Merkel, en plena crisis del euro y tras una nueva semana de turbulencias financieras, con la prima de riesgo disparada y con los mercados de nuevo al acecho.
A su llegada a Chicago, aseguró que no va a pedir "nada en concreto" a la canciller y que "acaso" diría que está haciendo lo que cree "que hay que hacer porque es lo que necesita España".
El jefe del Ejecutivo ha explicado que la cita con Merkel, con quien dará un paso en barco, tendrá lugar a instancias de la canciller. "Si la señora Merkel quiere hablar con nosotros, nosotros estamos dispuestos a hablar, quiero que España participe en los debates europeos y no se ocupe solo de los asuntos españoles", ha declarado. Y precisamente decía esto apenas unas horas antes de que se conociese la convocatoria por parte de Alemania, Francia e Italia de una 'cumbre del crecimiento' en a que se excluye a España y que podría tener consecuencias de cara a los mercados y afecta a la capacidad efectiva del país en la orientación de la política europea.
Desde EEUU, el presidente español también ha respondido a su homólogo francés, François Hollande, que consideró "deseable" que la banca española acuda a los fondos europeos. "No creo que el señor Hollande haya dicho eso porque, lógicamente, el señor Hollande no sabe cómo están los bancos españoles", ha indicado.
Rajoy ha asegurado no entender las palabras del presidente francés. "Si lo dijo es porque tiene algunos datos que los demás no tenemos", subrayó.
El presidente del Gobierno también ha restado importancia a la desviación en las cifras del déficit de 2011 y ha asegurado que no le preocupa "nada" la visita de expertos de Bruselas para analizar las cuentas de España. "Es algo habitual y siempre se ha producido así en todos los países de la Unión Europea", ha declarado.
Rajoy ha asegurado que "el pacto de Estado" de las comunidades autónomas y el Gobierno para reducir el déficit es "el hito más importante de esta legislatura".
El jefe del Ejecutivo ha atribuido la desviación del déficit a "las facturas de las que hablaban algunos, pero que no se veían por ninguna parte, que supuestamente estaban en los cajones". "Ya sabemos dónde estamos. A partir de ahí vamos a empezar a construir", ha concluido.
Tanto en esta entrevista como en la concertada el próximo miércoles con el flamante presidente francés, François Hollande y durante la cumbre informal de Bruselas, Rajoy hará hincapié en los mismos mensajes que ha lanzado en las últimas semanas, según fuentes de Moncloa.
Es decir, que es necesario que los líderes europeos expresen con claridad su voluntad decidida de defender el euro, lo que implica que el Banco Central Europeo (BCE) reaccione comprando deuda de aquellos países sometidos a ataques especulativos, más aún si estos países están cumpliendo con las reformas que sus socios esperan de ellos.
Pero Rajoy también hará hincapié en el "falso debate" que contrapone las necesarias políticas de austeridad con las de crecimiento, pues ninguna consigue por separado que la maquinaria funcione, sino que ambas son necesarias para que todo funcione, "como la gasolina y el aceite en un coche", ilustran fuentes de Moncloa.
Rajoy, añaden las mismas fuentes, está "convencido" de que el denominado Pacto Fiscal europeo para garantizar la estabilidad presupuestaria por norma constitucional -y al que Hollande pone condiciones para ratificarlo- "es bueno para Europa". "Otra cosa es que se le puedan añadir elementos de crecimiento", explican estas fuentes.
Austeridad, pero estímulos también
En resumen, Rajoy está "alineado con la tesis alemana" de que el Pacto Fiscal es bueno para Europa, lo que no quiere decir, matizan, que España no esté de acuerdo con políticas dirigidas a estimular el crecimiento. Ambas cosas, insisten, "no son excluyentes".
El Gobierno, se subraya desde Moncloa, mantiene un contacto permanente con el entorno de la canciller, con el que se habla normalmente hasta dos veces por semana. De hecho, el propio Rajoy habló por teléfono con Merkel en una ocasión en las últimas dos semanas.
El Ejecutivo, aseguran las fuentes, está satisfecho con las declaraciones públicas que altos cargos alemanes han hecho respaldando las reformas emprendidas en España. Otra cosa es que aún haya un trabajo que hacer para convencerles de queayudar a España frente a los ataques a su deuda soberana es ayudar al euro.
La actividad diplomática del presidente del Gobierno proseguiráe l miércoles día 23 en París, donde almorzará con Hollande en el Palacio del Elíseo. Ese mismo día, Rajoy se desplazará a Bruselas para participar por la tarde en una cumbre informal de la UE, preparatoria del Consejo Europeo de junio, pero en la que Grecia acabará previsiblemente copando el debate.
Ni en el encuentro con Merkel ni con Hollande está previsto, en un principio, que haya comparecencia conjunta de los líderes ante los medios de comunicación.
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