El Astra se produce en dos turnos en Rsselsheim (Alemania), Ellesmere Port(Reino Unido) y Gliwice (Polonia). Se rumorea que el auto más vendido de la marca dejaría de fabricarse en Alemania.
El fabricante de automóviles Opel anunció hoy que concentrará la producción de su principal modelo, el Astra, en dos plantas en lugar de las tres en las que se fabrica hasta ahora para hacer frente a la caída de las ventas y reducir la capacidad ociosa.
El Astra es
producido en dos turnos en la alemana Rsselsheim, en la británica
Ellesmere Port y en la polaca Gliwice. En el futuro se prevé que sólo
dos fábricas se encarguen de la producción operando a tres turnos,
anunció el presidente ejecutivo de la automotriz, Karl-Friedrich
Stracke, en una asamblea de trabajadores en Rsselsheim.
"En
vista de la demanda esperada, desde el punto de vista económico es
conveniente tener sólo dos plantas encargadas del Astra. Si las hacemos
funcionar a tres turnos, los costes de producción de la próxima
generación del Astra estarán muy por debajo de los actuales", argumentó.
Stracke
evitó mencionar cuál de las plantas se verá afectada, pero lo que
parece seguro es que el coche más vendido de la marca dejará de ser
fabricado en Alemania.
Círculos sindicales germanos señalaron
que al parecer sería retirada la producción del Astra de Rsselsheim y
como compensación le sería encargada la del Zafira, que hasta ahora se
produce en Bochum. Esto, por su parte, podría significar el fin de la
planta de Bochum y sus 3.200 empleados.
Stracke no aclaró si
habrá cierre de fábricas en Europa o si la concentración traerá
aparejada la supresión de puestos de trabajo.
El ejecutivo
anunció una estrategia para retornar a la rentabilidad lo más pronto
posible y mejorar el margen de ganancias, la cuota de mercado y la
facturación en los próximos cuatro años. El plan se presentará en junio
al Consejo de Vigilancia.
"No es bajo ningún concepto un plan
de ahorro, sino una estrategia integral, con la que retornaremos
rápidamente a la zona de ganancias con o sin el apoyo del mercado",
aseguró.
Ánimos caldeados
Los ejecutivos de
Opel fueron abucheados una que otra vez durante la asamblea, a la que
acudieron muchos de los 8.000 trabajadores de la sede de Rsselsheim,
especialmente cuando declinaron dar detalles importantes sobre el futuro
de la plantilla.
"Los ánimos están caldeados", comentó el
presidente del comité de empresa de Opel Wolfgang Schfer-Klug. Dijo que
en breve será convocada una nueva asamblea. Stracke presentó un plan de
diez puntos para bajar costes de material y buscar nuevos mercados fuera
de Europa, algo que hasta ahora era imposible para la subsidiaria de
General Motors.
Además, dijo que se estudiará la posibilidad
de producir modelos de Chevrolet en las plantas europeas. Estas son dos
viejas demandas del comité de empresa que lucha por evitar el cierre de
fábricas. "Seguimos pensando que hay opciones para operar las plantas
también en tres turnos si se producen aquí vehículos Chevrolet", dijo
Schfer-Klug.
Uno de los principales expertos alemanes del
sector automotor, Ferdinand Dudenhffer, cuestionó el éxito de estas
iniciativas: "GM no lo hará por las diferencias de costes porque la idea
es establecer al Chevrolet en Europa como marca de bajo coste".
La
asamblea de los trabajadores de Opel contó con la asistencia de los
primeros ministros de los estados federados de Hesse y
Renania-Palatinado, Volker Bouffier y Kurt Beck, que demandaron una
mejor cooperación entre la gerencia y los delegados de la plantilla. "Ir
juntos en la misma dirección es algo que fortalece", dijo Bouffier.
Por
otra parte, Stracke se mostró abierto a colaboraciones con otras
automotrices y prometió que la cooperación con la francesa PSA no
costará puestos de trabajo en el centro de desarrollo de Opel en
Rsselsheim. En la sede de Opel circularon rumores de que la próxima
generación del Zafira podría ser asumida por PSA.
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