Bankia, nacionalizada parcialmente con la conversión en acciones de un préstamo público de 4.500 millones, necesita entre 7.000 y 7.500 millones de euros de saneamiento, anunció ayer el ministro de Economía, Luis de Guindos. La cifra coincide básicamente con el impacto de los dos reales decretos que ha aprobado el Gobierno para endurecer las provisiones inmobiliarias, y que el nuevo equipo tiene pendiente de realizar en su mayor parte. El próximo informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), el correspondiente a junio, certifica la fortaleza del 70% del sector bancario español, y añade que Bankia es casi la mitad del 30% restante que necesitaría una recapitalización.
El ministro insistió, durante su intervención en el «Foro Cinco Días» en que hoy «Bankia es más segura que hace un mes», antes de la nacionalización, y avanzó que «tras los planes que pondrá en marcha el nuevo equipo -que dirige la entidad-, será una de las marcas punteras de la banca española». Aunque no ocultó que antes deberá pasar un periodo de «apoyo publico», para después ser «privatizada». El FROB tiene un plazo de tres años para vender su participación en un proceso de subasta competitiva.
Precisamente estos días, el nuevo presidente de Bankia, Jose Ignacio Goirigolzarri, que sustituyó a Rodrigo Rato, trabaja en el plan de viabilidad de la entidad, que incluirá una petición de ayuda adicional al Estado en forma de inyección de capital o de títulos convertibles en acciones. Según medios financieros, Goirigolzarri podría presentar su plan de viabilidad esta misma semana. Ayer, las acciones de Bankia mantenían su rebote alcista y subían un 6,89 % hasta los 1,87 euros.
Por su parte, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, rechazó crear una comisión de investigación parlamentaria sobre Bankia alegando que tampoco se constituyeron en casos anteriores, como el de Caja Castilla-La Mancha (CCM), y porque el ministro de Economía dará explicaciones al Congreso.
La preocupación por el estado de salud bancario español llevó al Financial Service del FMI a elaborar un exhaustivo informe para el que se sometía a las entidades financieras a un test de estrés con una hipótesis de caída del PIB del 4%, según publicó ayer el diario «El Mundo».
En conjunto, la banca española necesitaría más 30.000 millones de euros de provisiones. Pero el estudio se realizó antes de la segunda reforma, que obliga a la banca a provisionar otros 28.000 millones, con lo que para el FMI el sector financiero español no necesitaría más. En la reforma del pasado febrero la cuantía ya se había elevado hasta los 53.000 millones de euros.
La revisión al alza del déficit público español del 8,5% al 8,9% en 2011 no afectó ayer al mercado de deuda, aunque la bolsa, por la caída de los grandes valores, registró un nuevo mínimo anual en 6.524 puntos, tras perder el 0,65%, y continúa en niveles de 2003. La prima de riesgo se mantuvo en 485 puntos básicos. Las pérdidas anuales ascienden al 23,84%.
En Europa sólo bajó Milán, el 0,28%, mientras que Fráncfort subió el 0,95%; Londres, el 0,7%; París, el 0,64%, y el índice Euro Stoxx 50, el 0,26%.
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