Centros con alto poder de compra como las estadounienses Wal-Mart, Central Market, Dean and Deluca, Molliestone;la brasileña Pao de Azúcar; las mexicanas HEB, Soriana y Palacio del Hierro, y las chinas Cofco y City Super.En todas ellas existe un auténtico furor por encontrar productos españoles que se adapten a las necesidades de sus clientes, según José Carlos Lacasa, presidente de la comisión de promoción de la patronal Fiab. “La alimentación española está de moda en EEUU; Wal-Mart ha mostrado una gran inquietud por comprar todo tipo de productos, desde lentejas a aceite de oliva”, dice el consejero de Chocolates Lacasa.
A lo largo de la feria, que hoy se clausura, Fiab ha organizado 1.800 encuentros bilaterales entre 130 compradores internacionales y 145 empresas españolas, fundamentalmente bodegas, productores de aceite de oliva, queso, fabricantes de productos ecológicos y empresas cárnicas.
Entre las compañías catalanas que han aprovechado estos contactos para abrir nuevos mercados figuran Aigua de Sant Aniol, Albet i Noya, Batallé, Bicentury, Casademont, Gallo, Conserves Ferrer, Comercial Masoliver, Maheso, Miguel Torres, Parés Baltà, Pinord y Chocolates Simon Coll.
La industria alimentaria española es la que más ha logrado incrementar sus exportaciones en la Unión Europea entre 2005 y 2011, con un crecimiento del 46%, frente al alza del 40% registrada en Francia y del 36% en Italia. Actualmente, los fabricantes galos son los que más exportan, con un volumen de negocio de 40.271 millones. Por su parte, la industria alimentaria española vendió 19.420 millones en el mercado exterior en 2011, por lo que se prevé que a corto plazo supere a Italia, que exportó por valor de 21.415 millones. “Hace cinco años el 86% de las exportaciones españolas se realizaban a países de la UE; ahora el porcentaje es del 71%, lo que indica que estamos creciendo en las economías emergentes”, apuntan en Fiab. Las exportaciones equivalen ahora al 24% de las ventas del sector, que se ha marcado el reto de alcanzar el 40%.
Críticas
En sus tres primeras jornadas Alimentaria ha registrado una afluencia mayor a la de las últimas ediciones, ya que este año la feria dura un día menos y la jornada de hoy se verá afectada por la huelga general. “Muchos de los importadores extranjeros han adelantado su regreso; el jueves ya no creo que hagamos nada”, se lamentaba ayer un expositor, que se plantea pedir una “compensación” a la organización porque “perdemos un día que ya hemos pagado”.
En sus tres primeras jornadas Alimentaria ha registrado una afluencia mayor a la de las últimas ediciones, ya que este año la feria dura un día menos y la jornada de hoy se verá afectada por la huelga general. “Muchos de los importadores extranjeros han adelantado su regreso; el jueves ya no creo que hagamos nada”, se lamentaba ayer un expositor, que se plantea pedir una “compensación” a la organización porque “perdemos un día que ya hemos pagado”.
En general, los expositores coinciden en señalar que la feria les ha ido bien y se muestran contentos con los contactos realizados y con las expectativas de negocio que tienen sobre la mesa. Sin embargo, critican las aglomeraciones en los accesos, la falta de transporte público, el colapso circulatorio en la Plaza Europa, la falta de aparcamiento y las colas para coger un taxi.
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