Desde su llegada a México hace siete años, Mazda, una marca aspiracional de automóviles deportivos no ha dejado de sorprender a propios y extraños. En su primer año de operaciones (2005), la firma nipona vendió sólo 771 vehículos, pero a tres años de distancia entró al “top ten” de las marcas con mayores ventas, ocupando el octavo lugar, al comercializar 21,997 unidades, superando a la japonesa Mitsubishi, que comercializa la italo-estadounidense Chsyrler; la francesa Renault y la española SEAT.
Los directivos de Mazda insisten en que su prioridad no es pelear posiciones, sino mejorar la atención a sus clientes, que hoy superan los 100 mil en todo el país.
Para ello continúan con la expansión de agencias, áreas de posventa, talleres satélites, un nuevo concepto llamado “collision center” para la reparación exclusiva de carrocerías; y el lanzamiento de las tecnologías de siguiente generación SKYACTIV, que incluyen motores, transmisiones, carrocerías y chasises, que reducirán más de 30% los niveles de emisiones contaminantes, la realidad supera las buenas intenciones de la marca.
El año pasado el corporativo en Japón anunció la construcción de su primera planta en México con una capacidad de producción de 140 mil unidades, que sin duda le ayudarán a cerrar aún más la brecha con Honda y Toyota, sus siguientes rivales a vencer.
La compañía producirá en dicho complejo los modelos Mazda2 (conocido en Japón como Mazda Demio), lanzado el año pasado al mercado mexicano; y el Mazda3 (Mazda Axela en Japón), hasta ahora el modelo más vendido en el país y el principal culpable del éxito de la marca en México.
Especialistas del sector automotriz consideran a Mazda una buena marca, rentable, que ha sabido aprovechar la crisis de marcas como Toyota, Honda, Mitsubishi, Seat y Renault, que perdieron el rumbo y cayeron en un bache, arrebatándoles participación de mercado, aunque las últimas dos han reaccionado de manera importante, cerrando el 2011 con crecimientos de 35% y 28%, respectivamente.
Clark Colby, quien recientemente fue nombrado Director General Adjunto de Mazda Motor de México, teniendo bajo su cargo la dirección de las áreas de Ventas, Servicio y Mercadotecnia, y reportando a la Dirección General a cargo de Leopoldo Orellana, insiste en que ser número uno en ventas no es la prioridad de la marca, aunque reconoce que México se ha convertido en un país clave para la compañía, de ahí que vaya a construir su primera planta en el país y continúe expandiendo su red de distribuidores, que actualmente es de 32; así como los talleres satélites y los “collision center”.
Para este año el ejecutivo pronostica un nuevo record de ventas. “El 2011 fue un año difícil, aunque la marca cerro con ventas históricas, casi 30 mil unidades comercializadas. Pensamos que el 2012, basados en lo que dicen los expertos, va a ser igual de complicado, debido a la crisis de deuda de países europeos, que podrían impactar a Estados Unidos, pero creemos que vamos a crecer más que la economía mexicana (3.5%), quizá hasta un 10%, lo que significa 2,000 unidades más”.
Adelantó que este año abrirán dos nuevas agencias, una en Santa Fe, en la ciudad de México, y otra Coatzacoalcos, Veracruz, con área de exhibición y posventa (talleres). La inversión por cada distribuidora nueva, según información de la compañía, es de alrededor de 4 millones de dólares (mdd), ya con terreno, lo que significa una inversión total de 8 mdd, y la generación de 100 nuevos empleos directos.
De igual forma, menciona, se tiene planeado abrir nuevos talleres satélites externos con una pequeña sala de exhibición en las ciudades más grandes del país (Ciudad de México y su zona metropolitana, Guadalajara y Monterrey). “Actualmente contamos con dos instalaciones de este tipo en el DF. La inversión para abrir un taller satélite es de aproximadamente 500 mil dólares, según Mazda.
En relación a los “collision center”, Colby menciona que ya se abrieron 3 unidades, uno en el DF, otro en Guadalajara y otro en Monterrey, y el éxito es impresionante entre los clientes Mazda. “Si la demanda por este servicio de reparación de carrocerías y pintura continúa, estaríamos abriendo nuevas instalaciones”.
“Los clientes están contentos con este tipo de iniciativas, ya que ayuda a mantener el valor de sus vehículos. El 87% de nuestros clientes regresan a las agencias a realizar el servicio de mantenimiento de sus unidades, lo que no sucede con la mayoría de las marcas que operan en el país”.
El Director General Adjunto de Mazda Motor de México destaca que el negocio de seminuevos en las agencias está tomando un papel importante, ya que cada vez más personas las que acuden a vender o dejar su automóvil a cambio de un modelo Mazda.
Colby concluye diciendo que es impresionante la percepción que tiene Mazda de México, de su economía, de la calidad de sus trabajadores. “Estamos impresionados y por eso quisiéramos invertir más en el país, tenemos confianza en que el producto que va salir de la planta de Salamanca en el ejercicio fiscal de 2013 ((abril de 2013 a marzo de 2014) va a ser de primer mundo y nos hará más competitivos”.
Por Sergio Castañeda
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