BofA Merrill Lynch mantuvo sus expectativas de crecimiento para México en 3.7% para 2011, sin embargo recortó su proyección para 2012 de 3.4% a 3.0%.
En un análisis, la correduría indica que la principal razón detrás de este recorte está en la desaceleración de la demanda externa a nivel global.
Explica que a pesar de la relativamente pequeña exposición de México a Europa (sólo alrededor del 5% del total de las exportaciones tienen como destino el continente europeo), hay algunos canales indirectos que se deben tomar en consideración.
Por ejemplo, señala, considerando que la participación de las exportaciones de Estados Unidos y América Latina a Europa es de 18.4% y 13.3% respectivamente, una recesión en Europa afectará directamente a ambos mercados, impactando a México de manera indirecta, ya que alrededor del 76% de las exportaciones mexicanas se destinan a Estados Unidos y poco más del 7% a América Latina.
Recientemente, menciona, el Banco de México reconoció en su Reporte sobre el Sistema Financiero que el empeoramiento de la crisis de la deuda europea continúa siendo un riesgo que podría tener como resultado una reversión abrupta de los flujos de capital.
En este sentido, comenta, hay que tomar en cuenta que dos de los bancos más grandes del país, por el tamaño de sus activos, son unidades subsidiarias de bancos españoles.
La correduría no ha hecho cambios a sus proyecciones de inflación, todavía espera 3.2% para 2011 y 3.5% para 2012.
La tasa de crecimiento de la economía de 3.0% para 2012 está por encima del crecimiento potencial de México, por lo que en su escenario base la brecha de producto continuará cerrándose, aunque muy lentamente.
Como resultado, ve muy alejado en el futuro el que la demanda ejerza presión sobre los precios y cree que es muy poco probable que se vea esta clase de presiones en 2012.
Considera que la inflación permanecerá baja a pesar de la gran depreciación del tipo de cambio, ya que la confianza en el banco central y la falta de una demanda agregada fuerte mantienen bajo control el traspaso de cambios en el tipo de cambio a los precios al consumidor.
BofA Merrill Lynch prevé que la inflación aumente el próximo año, aún con un crecimiento del producto más lento, ya que espera que desaparezcan algunos factores idiosincráticos que ayudaron a la inflación en 2011, particularmente el cambio en la canasta del INPC y su estructura de ponderación, que tuvo lugar en la segunda quincena de diciembre de 2010. En su perspectiva, este efecto será más notable en la inflación del sector servicios.
Espera que Banxico recorte las tasas 25 puntos base en su reunión del 2 de diciembre, y otros 25 puntos base en la de enero.
Subraya que aun cuando la inflación todavía no está en su meta de 3%, ni tampoco lo están las expectativas de inflación (actualmente alrededor de 3.5% dependiendo del horizonte de proyección), el alto riesgo de un choque en la demanda externa que llevara rápidamente a la brecha de producto a territorio negativo en 2012, hará que Banxico inicie un ciclo de relajación de política monetaria este año.
El que las finanzas públicas estén en orden, con déficits en o por debajo de 0.5% del PIB (sin considerar las inversiones de Pemex) para 2011 y 2012, y el que la inflación esté bajo control, dan espacio de maniobra para que la política monetaria ayude a amortiguar el efecto de una desaceleración global que presenta grandes riesgos a la baja, concluye la correduría.
www.elsemanario.com.mx
En un análisis, la correduría indica que la principal razón detrás de este recorte está en la desaceleración de la demanda externa a nivel global.
Explica que a pesar de la relativamente pequeña exposición de México a Europa (sólo alrededor del 5% del total de las exportaciones tienen como destino el continente europeo), hay algunos canales indirectos que se deben tomar en consideración.
Por ejemplo, señala, considerando que la participación de las exportaciones de Estados Unidos y América Latina a Europa es de 18.4% y 13.3% respectivamente, una recesión en Europa afectará directamente a ambos mercados, impactando a México de manera indirecta, ya que alrededor del 76% de las exportaciones mexicanas se destinan a Estados Unidos y poco más del 7% a América Latina.
Recientemente, menciona, el Banco de México reconoció en su Reporte sobre el Sistema Financiero que el empeoramiento de la crisis de la deuda europea continúa siendo un riesgo que podría tener como resultado una reversión abrupta de los flujos de capital.
En este sentido, comenta, hay que tomar en cuenta que dos de los bancos más grandes del país, por el tamaño de sus activos, son unidades subsidiarias de bancos españoles.
La correduría no ha hecho cambios a sus proyecciones de inflación, todavía espera 3.2% para 2011 y 3.5% para 2012.
La tasa de crecimiento de la economía de 3.0% para 2012 está por encima del crecimiento potencial de México, por lo que en su escenario base la brecha de producto continuará cerrándose, aunque muy lentamente.
Como resultado, ve muy alejado en el futuro el que la demanda ejerza presión sobre los precios y cree que es muy poco probable que se vea esta clase de presiones en 2012.
Considera que la inflación permanecerá baja a pesar de la gran depreciación del tipo de cambio, ya que la confianza en el banco central y la falta de una demanda agregada fuerte mantienen bajo control el traspaso de cambios en el tipo de cambio a los precios al consumidor.
BofA Merrill Lynch prevé que la inflación aumente el próximo año, aún con un crecimiento del producto más lento, ya que espera que desaparezcan algunos factores idiosincráticos que ayudaron a la inflación en 2011, particularmente el cambio en la canasta del INPC y su estructura de ponderación, que tuvo lugar en la segunda quincena de diciembre de 2010. En su perspectiva, este efecto será más notable en la inflación del sector servicios.
Espera que Banxico recorte las tasas 25 puntos base en su reunión del 2 de diciembre, y otros 25 puntos base en la de enero.
Subraya que aun cuando la inflación todavía no está en su meta de 3%, ni tampoco lo están las expectativas de inflación (actualmente alrededor de 3.5% dependiendo del horizonte de proyección), el alto riesgo de un choque en la demanda externa que llevara rápidamente a la brecha de producto a territorio negativo en 2012, hará que Banxico inicie un ciclo de relajación de política monetaria este año.
El que las finanzas públicas estén en orden, con déficits en o por debajo de 0.5% del PIB (sin considerar las inversiones de Pemex) para 2011 y 2012, y el que la inflación esté bajo control, dan espacio de maniobra para que la política monetaria ayude a amortiguar el efecto de una desaceleración global que presenta grandes riesgos a la baja, concluye la correduría.
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