2011/10/13

«Salvamento abandonó ´La Polar´»

«La Polar», encallado cerca de la playa de Frexulfe.


El presidente de la Asociación de Armadores de Palangre del Cantábrico critica las decisiones tomadas en el rescate del barco encallado en Puerto de Vega.

«Esto debería servir de escarmiento para que no vuelva a pasar». Lo dice Saturnino Álvarez, natural de Puerto de Vega, marinero desde hace más de tres décadas y presidente de la Asociación de Armadores de Palangre del Cantábrico Noroeste. Y es que Álvarez no se explica cómo Salvamento Marítimo no fue capaz de salvar al pesquero «La Polar», que ahora se enfrenta a una más que probable muerte, encallado en las proximidades de la playa naviega de Frexulfe.


Álvarez no reprocha el trabajo efectuado para salvar a los tripulantes, pues deben ser la «prioridad absoluta», pero sí que no se intentase reflotar la embarcación cuando aún tenía una oportunidad. «Nadie guió el protocolo de rescate. Primero está salvar a la gente y luego el material. En cambio, se concentraron los esfuerzos en sacar el combustible que ya no tenía. No es una prioridad porque es gasoil limpio, que se depura muy rápido y no crea problemas. Además, la capacidad que puede llevar un barco de este tipo es inapreciable en el mar. Se han hecho mal las cosas», explica Álvarez, molesto con el operativo desplegado desde que el viernes por la mañana se produjo el accidente.


A su juicio, en el momento del siniestro, y antes de la pleamar, los efectivos de Salvamento Marítimo debieron tratar de sujetar el barco a un remolcador: «Una vez asegurado se podría haber intentado arrastrar hacia afuera porque el barco tenía entonces una reserva de flotabilidad. Salvamento abandonó el barco».

Álvarez enumera una serie de criterios que no se tomaron por «falta de decisión»: «Debieron enviar a la zona un helicóptero que bajase a alguien al barco para cerrar las escotillas y hacerlo lo más estanco posible. También pudo haber preparado amarres para cuando la marea subiese poder tirar del barco por la parte en la que entró». Este marinero asegura que con una previsión de olas de tres metros «no se puede dejar que el barco siga avanzando hacia costa». Álvarez dice que nadie garantiza que tomando estas medidas el pesquero saliese a flote, pero al menos se habría intentado algo.

Ahora espera que el patrón de «La Polar», Adolfo García, que además es su yerno, pueda superar el duro golpe: «Es un barco que lleva pocos meses en la zona y que costó mucho dinero. Me preocupa lo que pasará cuando el patrón sea consciente y se dé cuenta de que ha perdido el barco. Quedará psicológicamente muy afectado porque es un palo muy grande».

Saturnino Álvarez explica que para un marinero es «una tristeza» ver una embarcación como esta encallada sin solución.

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