El desarrollo de la región de los últimos años abrió una situación inédita, con una valorización de monedas que favorece el crecimiento. Los expertos aconsejan aumentar las tasas como método de prevención
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En general, señalan algunos especialistas, la valorización cambiaria es buena para las empresas latinoamericanas pues proporciona mayor capacidad de inversión, incluso en el exterior, y eso genera crecimiento económico. Al mismo tiempo, el crecimiento rápido de las economías regionales trajo aparejado también un aumento de precios debido a la expansión del crédito y de la capacidad de consumo.
Paralelamente, la moneda valorizada presiona a los exportadores que, no obstante, se ven beneficiados por los altos precios de las materias primas que venden. En este contexto, "el desafío para América Latina es evitar un crecimiento demasiado acelerado y, por eso, los bancos centrales deben continuar subiendo las tasas de interés", dijo el economista jefe para América Latina del BNP Paribas, Marcelo Carvalho.
El Banco Central de Brasil precisamente aumentó nuevamente el miércoles, en 0,25 puntos porcentuales, la tasa de referencia Selic, a 12,50% anual, una de las más altas del mundo. La decisión presiona aún más al alza a la moneda local, que como otras de la región viene valorizándose en un contexto de caída del dólar y altas tasas de interés.
Según la consultora Economática, el poder adquisitivo del dólar, ajustado por la inflación, cayó en promedio 52,2% en las principales economías de la región entre diciembre de 2002 y mayo de 2011. En Brasil en particular, el real tuvo un ajuste de 72,8% al alza desde 2002, también ajustado por inflación.
Con este debilitamiento de la moneda estadounidense, acentuado en los mercados locales por las tasas de interés que atraen más dólares para colocaciones a corto plazo, se producen nuevas apreciaciones de las monedas latinoamericanas. Esto aumenta la capacidad de inversión y por lo tanto el consumo, lo que genera más presiones inflacionarias, al tiempo que se hace más fácil importar y la industria local sufre para ajustarse a los precios exteriores.
Para la gerente de asuntos económicos de la consultora Deloitte en Uruguay, Florencia Carriquiry, el fortalecimiento de las monedas emergentes "es algo inevitable". "Esta situación trae, de hecho, presiones inflacionarias fuertes, pero al mismo tiempo puede representar un desafío importante para las empresas en términos de aumento de productividad y mejora en la gestión", estimó.
Carriquiry reiteró que la situación varía según el país, pero las economías latinoamericanas han presentado en general crecimientos significativos. "En el caso de Uruguay (una de las economías de mayor expansión en la región), la inflación está en un nivel decididamente alto. En este contexto, hay que seguir aumentando las tasas de interés, aunque eso signifique oscilación cambiaria", afirmó.
Además del círculo de valorización de la moneda y el crecimiento económico, la inflación se vio reforzada en la región por la reciente alza en los precios de los alimentos. Según datos oficiales, en Brasil los precios de los alimentos aumentaron 9% hasta noviembre de 2010, muy por encima del 5,6% de la inflación. A modo de comparación, en el mismo mes en México, el ritmo anual de inflación de los alimentos se triplicó comparado con los dos meses anteriores, mientras que en Argentina los precios de los alimentos aumentaron 37% en 2010.
En América Latina, el aumento del precio de los alimentos es responsable por un cuarto de la inflación general. Según la Comisión Económica para América Latina (Cepal), que tiene su sede en Chile, la región crecerá en 2011 un 4,7%, sin señales de contagio de la crisis europea pero con presiones inflacionarias en casi todos los países, sustentadas sobre todo por alimentos y combustibles.
"El crecimiento se da en un contexto de aumento de la tasa de inflación que preocupa a muchos países", advirtió la secretaria ejecutiva del organismo, Alicia Bárcena, dando cuenta del desafío que representa la búsqueda de un equilibrio entre tipo de cambio, crecimiento e inflación.
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