A través de la frialdad de los números nos enteramos de que en México hay más de 2 millones de personas que están en el desempleo. Datos que fueron dados a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) . Son datos muy interesantes pero que no deja de causar alarma por lo que pudiera avecinarse en este sentido.
Dice el INEGI que esta cifra es mayor a la que se registró en el mismo mes del año pasado cuando fue de 5,05 por ciento, y precisó que la desocupación en las mujeres aumentó casi un punto porcentual, al bajar de 4.75 por ciento en junio del año 2010, a 5.69 por ciento en junio del año 2011. Es el sector más afectado.
En los hombros, la tasa pasó de 5,23 por ciento al 5.26 por ciento.
También informó el INEGI que los estados con mayores índices de desempleo son: Tamaulipas, Tlaxcala, Durango, el Estado de México y el estado de Chihuahua.
Pero se dice que las noticias malas nunca llegan solas, y aunque ya las estábamos esperando, eso no quiere decir que no nos alarman, pues golpean directamente al fondo de los bolsillos de todos los mexicanos.
El propio INEGI también informó que en la primera quincena de julio la inflación aumentó a 0.32 por ciento, una cifra ligeramente superior a la del mismo período del año 2010, de 0. 15 por ciento.
Los productos agropecuarios aumentaron 2.03 por ciento; las frutas 4.4 por ciento, las tarifas y precios de energéticos autorizan a 0.30 por ciento.
Queremos mencionar que este es el primer informe de inflación emitido por el INEGI, luego de que el Banco de México le transfirió ya oficialmente esta responsabilidad, de medir y difundir la inflación.
Pero si esos aumentos a los productos y servicios ya empezó a quitarle el sueño a los sufridos mexicanos, los volverá más proclives al insomnio cuando empiecen a ver que productos de consumo diario empiezan su carrera de elevación de los precios.
Huevos, azúcar, leche, verduras, frutas, como ya mencionamos y muchos más empezarán a elevar sus precios debido a que fueron “dañados” por el exceso de lluvia y las inundaciones.
No se quedarán atrás productos de consumo rutinario como los frijoles, el arroz, la sal, las tortillas, el aceite y todos aquellos que son arrastrados por los comerciantes que hacen de estos acontecimientos “naturales”, un buen pretexto para elevar, aunque nos rechiflen, sus cuentas bancarias, mientras que la mayoría de empleados y desempleados se las ven negras para poder cubrir los gastos de la casa.
Así que, si tiene un empleo, aunque sea mal pagado, cuídelo.
Las cosas no están como para tirarle piedras a cualquiera. Recuerde que ya viene el nuevo ciclo escolar y se tienen que “caerse” con la “cuota voluntaria” que decidan los directores de las escuelas.
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